E.U.: casas en remate a mitad de precio

Inclinando la cabeza en gesto de asentimiento, Robert Parkin ofrece 500.000 de dólares en la subasta de una casa de ladrillos, de estilo colonial, en Upper Marlboro, estado de Maryland, que el constructor tasó una vez en 1,1 millones de dólares.

POR:
enero 31 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-01-31

Segundos después, otro licitador ofrece 510.000 de dólares, y Parkin debe decidir si eleva su límite para la propiedad inconclusa de unos 450 metros cuadrados, que tiene una orden de prohibición de obras pegada a la ventana. Este remate, a 30,6 kilómetros al sudeste de Washington, es uno de cientos que se llevan a cabo a diario delante de las casas embargadas y en salas de hoteles en todo el país por liquidadores como Williams & Williams Marketing Services Inc., de Tulsa, estado de Oklahoma. Con 2,3 millones de residencias en trámite de ejecución hipotecaria, las ventas están haciendo bajar los precios a los niveles de comienzos del 2004 en la caza de nuevos compradores. “Si lo que se busca es una manera rápida de que la gente vuelva a ocupar las casas, de desentablar vecindarios y exterminar las ratas, esta es la forma de hacerlo”, dice Pamela McKissick, de 62 años, directora general de Williams & Williams. Bancos, casas de corretaje y compañías de financiación hipotecaria patrocinadas por el Gobierno, como Fannie Mae, contratan la compañía para vender viviendas de una por vez o para liquidar carteras enteras de propiedades. PRECIOS MENGUANTES Los remates están reajustando los precios a nivel de vecindario, mientras el presidente Barack Obama busca la forma de limitar las ejecuciones hipotecarias y revitalizar el peor mercado residencial desde la Gran Depresión. Los cazadores de gangas como Parkin, ingeniero aeroespacial de 50 años, que está interesado en comprar una residencia como domicilio principal, e inversionistas familiares que buscan propiedades que ceder en arrendamiento, no están esperando a que llegue la ayuda federal. Compran propiedades ejecutadas por apenas 10 centavos por dólar. Los prestamistas embargaron 9.787 casas por día en diciembre, el equivalente a casi siete por minuto. Incluso, después de la caída de 26 por ciento en los precios residenciales desde junio del 2007, las existencias de hogares en venta son tales que pueden durar 9,3 meses al ritmo actual de ventas. Los valores de las casas pueden descender otro 15,5 por ciento este año, según los contratos de diciembre del 2009 vinculados al índice de propiedad residencial RPX. El RPX, desarrollado por Radar Logic Inc., de Nueva York, mide el precio promedio por pie cuadrado de ventas residenciales en 25 mercados estadounidenses. Después de que los precios medianos de las casas cayeron 15 por ciento en noviembre, lo máximo registrado, las ventas repuntaron 6,5 por ciento el mes pasado, dijo el 26 de enero National Association of Realtors, un grupo estadounidense de agentes inmobiliarios. Las ventas forzosas a precio de remate representaron casi la mitad del total. La asociación de agentes inmobiliarios californianos, California Association of Realtors, dijo recientemente que el precio de una vivienda unifamiliar en el estado se desplomó 41,5 por ciento el año pasado. Las subastas son la mejor manera de determinar el valor verdadero de los bienes raíces, dice Dean Williams, de 47 años, propietario de la casa de subastas que lleva su nombre. Las ventas mediante agentes promueven los precios que pide el dueño, en tanto los prestamistas resaltan cuán económicos pueden ser los pagos mensuales, dice, durante una entrevista en Tulsa “Estamos creando valor además de la mera ganancia de corto plazo, dice. Estos valores, creemos, son la eficiencia, la transparencia, la competencia, la administración responsable”. Durante la última recesión inmobiliaria a comienzos de la década de 1990, causada por el colapso del sector de cajas de ahorros, un organismo federal temporario, la Resolution Trust Corp., cumplió el papel de cámara central de compensación y liquidación para disponer la venta de casas, oficinas y comercios embargados en ejecuciones hipotecarias. No hay tal autoridad ahora, por lo cual los compradores y vendedores privados tienen que forjar sus propios tratos. Las ventas forzosas reducen los valores previamente registrados de propiedades y socavan la base tributaria de 391.000 millones de dólares de los gobiernos locales. Las subastas exacerban la crisis, dice Ira Rheingold, director ejecutivo de National Association of Consumer Advocates, un grupo de abogados sin fines de lucro con oficinas centrales en Washington. “Están simplemente agravando el mercado deprimido, porque lo que están haciendo es vender propiedades a precios realmente muy bajos”, dice Rheingold. “No sé si esto ayuda al mercado además de enriquecer a algún especulador codicioso”. 9.787 casas por día fueron embargadas en Estados Unidos por los prestamistas en diciembre pasado. 2,3 millones de residencias están en trámite de ejecución hipotecaria en Estados Unidos por la crisis de los préstamos ‘subprime’. WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido