El empresario pyme no nace, se forma

Para hacer empresa no necesariamente se tiene que nacer como empresario. Hay principios y habilidades fundamentales que se tienen que aprender para poder formular un plan de negocio, es decir, diseñar la ruta para tener éxito.

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julio 31 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-07-31

Quien no conoce el negocio ni los clientes, ni sabe cómo se financia la empresa, ni los trámites ni las relaciones empresariales; quien desconoce la competencia, el producto o el servicio que ofrece, queda sumido en la fría estadística que demuestra que entre el primero y el segundo año se quiebran el 85 por ciento de los negocios. María Eugenia Avendaño Mendoza, vicepresidenta de Competitividad Empresarial de la Cámara de Comercio de Bogotá, entidad que atiende a más de 3.000 empresas por año con servicios de alto valor agregado, les recomienda a los empresarios emprendedores aplicar los siguientes conceptos clave para armar una empresa que sea exitosa en el tiempo: Defina su negocio y su estrategia: Las empresas deben definir su negocio a partir de las necesidades que satisfacen con los productos y servicios que ofrecen. Entendiendo esto, deben estructurar su estrategia, que consiste en establecer ventajas competitivas que aseguren ganar la preferencia de los clientes. Desarrolle el talento humano: Las compañías que perduran tienen la habilidad de atraer y retener a los mejores talentos, logrando su compromiso y alta productividad. Recuerde que el recurso humano es el único que puede innovar. Sea una organización que aprende: Hoy en día las empresas deben aprender, evolucionar, innovar y progresar permanentemente, pues el mundo es altamente cambiante y exigente. Aprender es una obligación. Incorpore conocimiento y nuevas tecnologías. Primero atienda su mercado natural: Está demostrado que la sofisticación de la demanda interna (hábitos de consumo más exigentes) y la satisfacción de la misma es una de las bases sólidas para ser competitivos y eficientes. Para empezar, concéntrese en su mercado más próximo. Los gustos de los clientes cambian en meses: Los hábitos de consumo de los clientes de hoy cambian frecuentemente y lo que hoy tiene demanda mañana no. Quien no tenga la información a tiempo y, sobre todo, quien no haga un adecuado uso de la misma ajustando sus procesos, recursos y oferta de productos y servicios, quedará muy pronto fuera del mercado. No produzca lo que a usted le gusta, sino lo que el mercado está dispuesto a comprar: Se debe tener claro qué productos y servicios son los que demanda el consumidor final y, sobre todo, cuál es su capacidad de pago. Existen estanterías llenas de productos que no le gustaron al cliente y otras que fácilmente se vacían. Allí es donde se sabe exactamente lo que el cliente quiere. Conozca la competencia: La empresa debe conocer quiénes son sus competidores, qué hacen, cómo lo hacen y para qué lo hacen, con el fin de establecer una posición clara frente a la competencia. Conozca sus prácticas y sus fracasos para no cometer sus mismos errores. No produzca más de lo mismo: La empresa debe asegurar una oferta de valor a sus clientes, generando mayores posibilidades de atraerlos y conservarlos, en un ambiente donde estos tienen miles de opciones para escoger y menos dinero para gastar. La oferta de valor es la mezcla inteligente de cuatro ingredientes: calidad, oportunidad, innovación y diferenciación. Abra nuevos mercados: El mercado es global, abierto y único. En él se encuentra un universo de oportunidades de negocios que deben ser exploradas, analizadas y capitalizadas. Busque economías de escala: El papel de las economías de escala es primordial en estos procesos de internacionalización, bien sea en su producción, en el desarrollo de nuevos productos y tecnologías o manejando de forma global sus fuentes de recursos (humanos, materias primas y financieros). Gerencie la empresa: Una empresa que desea ser sostenible o perdurable en el tiempo debe ser bien gerenciada, bien administrada, propiciando armonía entre los diferentes procesos y unidades estratégicas de negocio. La gerencia debe partir de la premisa de “pensar global y actuar local”. Haga uso habitual y productivo de las tecnologías de información y comunicación: El mundo globalizado exige que las empresas permanezcan conectadas con clientes, proveedores, competidores, financiadores y demás actores del mercado, para lo cual es indispensable el uso de las nuevas tecnologías. Revise y lleve control de las cifras LA EMPRESA que perdura lleva un control riguroso de las cifras de los costos, de las inversiones, de los inventarios y de todos sus estados financieros, que le permiten tomar decisiones oportunas y convenientes en cualquier momento que lo necesite. Consolide su capital de relaciones: ES NECESARIO velar por tener relaciones armónicas con los diferentes grupos de interés, dentro de los cuales se encuentran: clientes, proveedores, competidores, accionistas o dueños, empleados, gobierno e inversionistas. El equilibrio en el manejo de dichas relaciones debe ser la prioridad para un empresario exitoso. Sea una empresa correcta LA EMPRESA de hoy y del futuro debe ser responsable con el medio ambiente, favoreciendo a las actuales y futuras generaciones. Proteja el conocimiento: aplique métodos formales para la protección de la propiedad intelectual, tales como registros de software, derechos de autor, signos distintivos, patentes de invención; procure no acudir a métodos informales como el secreto industrial, acuerdo o contratos de confidencialidad con los empleados o con otras empresas, entre otros."Hoy en día las empresas deben aprender, evolucionar, innovar y progresar permanentemente, pues el mundo es cambiante”.

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