Las ensambladoras sacarían 800 personas

El recorte a la importación de vehículos colombianos decretado por Venezuela provocará el despido de unos 700 empleados de las tres ensambladoras colombianas: Sofasa, Colmotores y la CCA.

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enero 31 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-01-31

Aunque las firmas no han dado a conocer las cifras oficiales de recortes de personal, todo indica que la reducción en las nóminas de esas compañías comenzarán a concretarse en el corto plazo. Incluso, ayer el propio presidente Álvaro Uribe decidió salirle al paso a los rumores sobre masivos despidos en el sector automotor como consecuencia de la decisión de Venezuela de reducir las importaciones de vehículos, y anunció que el Gobierno estudia conjuntamente con el sector privado una estrategia que combinará el acompañamiento por parte de entidades del Estado a los trabajadores que resulten afectados, así como la búsqueda de alternativas de mercado. “Tenemos dos opciones, o ponernos a llorar o trabajar para salir adelante, así que, si miramos los caminos, lo que tenemos es que salir adelante”, dijo el presidente a su salida del evento de presentación del estudio Doeing Business, del Banco Mundial. Y es que la decisión de Venezuela de reducir los cupos de importación de vehículos para promover sus industrias nacionales ‘tanto de ensamblaje como de autopartes, y reducir el gasto de divisas, ha causado impacto en todos los países que hasta el año pasado eran proveedores importantes de este sector. Extraoficialmente, voceros de esta industria señalan que los recortes podrían superar los 4.000 puestos de trabajo, pues se estima que solo de las ensambladoras podrían salir entre 800 y 1.000 personas, y por cada cargo de estos, se tendrán que recortar entre 3 y 4 en la cadena de autopartes. El recorte del cupo total es cercano al 50 por ciento, pues mientras el año pasado los vehículos importados en Venezuela ascendieron a 336.365 unidades, este año serán apenas 160.000, de acuerdo con los decretos divulgados por el Gobierno vecino. Para el caso de las ensambladoras colombianas, que el año pasado vendieron más de 60.000 vehículos en el mercado venezolano, este año el cupo no alcanza siquiera a 20.000 unidades. Esto ha llevado a que directivos de las ensambladoras hayan realizado reuniones con los ministros de Comercio y de Protección Social para analizar el tema. Hace unos días, incluso, hubo un encuentro entre los presidentes de las tres ensambladoras colombianas, Sofasa, Colmotores y la Compañía Colombiana Automotriz con funcionarios del Gobierno, para estudiar las estrategias a seguir. Ayer, el Presidente señaló que el Ministerio de Protección está buscando alternativas para manejar la situación laboral en la que quedarán los trabajadores de las ensambladoras, que habían sido vinculados desde hace un año para atender la creciente demanda de vehículos que registraba el mercado venezolano. “Con el Ministerio de Protección Social, el Sena (Servicio Nacional de Aprendizaje) y el Banco de Oportunidades estamos ya en las puertas de empezar a implementar un programa para atender a aquellos trabajadores que queden licenciados de las empresas ensambladoras de automóviles”, dijo el presidente Uribe. Aunque todavía no se ha divulgado el plan de acción concreto, se sabe que este combinará el apoyo de las entidades del Estado a los trabajadores que resulten afectados con los despidos, ya sea a través de la capacitación en otras destrezas laborales, estableciendo puentes para su reincorporación en otras compañías, o la generación de empresas propias. CUENTAS DE LAS ENSAMBLADORAS En las ensambladoras, los funcionarios reconocen que saldrá un grupo importante de trabajadores, pero que hasta el momento vienen trabajando con el Ministerio de Protección para buscar opciones que mitiguen el impacto de la crisis. Germán Camilo Calle, presidente de Sofasa, la compañía que ensambla en el país las marcas Renault y Toyota, señaló que “es un hecho que en el muy corto plazo, deberemos pasar de tres a dos turnos”. En esta ensambladora, cada turno de producción genera alrededor de 450 puestos de trabajo, incluyendo la parte técnica y administrativa, lo que indica que una cifra de este estilo podría ser la que tendría que eliminarse para no hacer más gravosas las condiciones. Aunque en la Compañía Colombiana Automotriz se ha especulado con la reducción similar a la de Sofasa, sus directivos no han querido referirse al tema de recorte de puestos. En el caso de General Motors Colmotores, la compañía que ensambla los vehículos Chevrolet, no se sabe si recortarán empleos, pero ya es un hecho que no se engancharán los que estaba previstos para la nueva línea que entraría a operar este año, enfocada a Venezuela. Tanto Sofasa como CCA realizaron en el 2007 inversiones millonarias para ampliar su capacidad de producción con el objetivo de atender la creciente demanda del mercado venezolano, que el año pasado vendió 491.889 unidades. MÁS DESPIDOS El presidente de Asopartes, Tulio Zuluaga, calcula en 5.000 el número de puestos de trabajo que quedarían cesantes por la limitación de exportaciones a Venezuela. Según explicó, las empresas de la cadena están buscando un ’plan B’ en Centroamérica y Suramérica. “Creo que de los 48.000 vehículos -que se calculaba vender este año en Venezuela-, la demanda en Colombia absorberá este año la mitad”, afirma. En su concepto, la gente seguirá demandado carros nuevos en el país. Sin embargo, el dirigente cree que el verdadero impacto sobre la generación de empleo en la industria se verá el año entrante.‘Solo produciremos lo que nos van a comprar’El presidente de Sofasa, Germán Camilo Calle, señaló que la compañía viene examinando las alternativas para mitigar el impacto en el empleo, pero que resulta inminente el recorte de un turno de trabajo. ¿Cómo planean enfrentar la reducción en el cupo de ventas a Venezuela? La cuota que nos fue asignada es muy inferior a lo que vendimos el año pasado a ese país, razón por la cual el volumen de fabricación se verá afectado. Ya estamos ajustando nuestro grupo humano para atender la nueva cadencia que nos demanda ese mercado, es decir, dejaremos de fabricar las unidades que no nos fueron autorizadas, unas 22.000 menos de las presupuestadas. Estamos adelantando las medidas necesarias para proteger la mayor cantidad de empleos posibles, pero es un hecho que en el muy corto plazo deberemos pasar de tres a dos turnos. ¿Existe un rumor sobre recorte en la nómina, cómo se hará y reducirán los turnos de producción? En el corto plazo pasaremos de 3 a 2 turnos. Aún no hay una cifra exacta de las personas involucradas en esta decisión. ¿Tienen previsto un 'plan B' para colocar la producción que quedó lista a finales del 2007 y que planeaban vender en Venezuela? Tenemos un stock controlado conformado por una cantidad de carros acorde con las necesidades del mercado de ese país para enero de este año. A la fecha, no tenemos vehículos en tránsito. ¿Han tenido algún tipo de acercamiento con las autoridades venezolanas para que reconsideren el cupo? Nuestra Compañía siempre está en contacto con las autoridades que rigen nuestro ejercicio en los países donde hace presencia, y Venezuela no es la excepción. Obviamente, en los términos de la legalidad y el buen entendimiento, buscamos buenas posibilidades para nuestros productos, pero somos conscientes de que la licencia expedida aplica por un año y nos ceñimos respetuosamente a las decisiones del vecino país. '' Seguiremos exportando a países como Ecuador, Perú y Chile, y estamos explorando otros mercados”. Germán Camilo Calle, presidente de Sofasa. WILABR

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