EPM Bogotá impulsa la inclusión social

Con el objetivo de generar en las comunidades donde se desarrolla auténticas condiciones de cambio social, el operador de telecomunicaciones EPM Bogotá puso en marcha en la ciudad -hace una década- su programa de responsabilidad empresarial.

POR:
febrero 28 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-02-28

Bajo esta estrategia la empresa ha participado en diversas iniciativas que van desde la protección ambiental, mediante el mantenimiento de áreas verdes, hasta la inclusión de las comunidades en las nuevas tecnologías, gracias a la creación de Centros de Desarrollo Digital. Una de las primeras actividades sociales que emprendió EPM Bogotá fue su programa Parques de Barrio, mediante el cual la empresa ha recuperado, mejorado y mantenido áreas verdes recreativas y culturales -con participación de las comunidades- en toda la ciudad, para que éstas se conviertan en centros de encuentro y convivencia comunitaria. De acuerdo con las cifras suministradas por la compañía, desde el año 1997 han sido intervenidas más de 30 zonas de la ciudad y actualmente se realiza el mantenimiento de 13 parques de Bogotá y dos de los municipios de Facatativá y Mosquera, gracias a un convenio firmado con el Instituto Distrital de Cultura y Turismo -hoy Secretaria Distrital de Cultura, Recreación y Deporte-, y el Departamento Administrativo del Espacio Público. Para EPM Bogotá este programa no sólo favorece la sostenibilidad de la malla verde de la ciudad, sino “que proporciona espacios verdes y recreativos comunitarios que entran a ser parte de la dinámica propia de los barrios en los que se hallan, y por su intermedio, la promoción en las poblaciones de la valoración de lo ambiental como eje en su desarrollo local”. De la mano del programa Parques de Barrio, EPM Bogotá ha desarrollado también una iniciativa de inclusión social, en la que participa la Fundación Granahorrar, que brinda trabajo a poblaciones vulnerables, es decir, a personas con discapacidad física, mental y sensorial, mujeres cabeza de familia y adultos mayores. Son en total 35 personas que se hacen cargo de las actividades de mantenimiento integral de las zonas verdes, jardines y el mobiliario de los 15 parques que la empresa mantiene permanentemente. Como si lo anterior fuera poco, los Parques de Barrio se han convertido en el escenario de otro programa de la empresa: Club de Lectura. Bajo esta iniciativa, EPM Bogotá ofrece una alternativa de acceso a la lectura para mejorar las condiciones de aprendizaje de los niños y niñas vecinas de estos sectores. El programa está concebido como un servicio gratuito de biblioteca móvil que permite promover la lectura entre cientos de niñas y niños, y que cuenta con el apoyo de Fundalectura. En la actualidad, el Club de Lectura no sólo reúne a más de 1.200 afiliados, sino que recibe el acompañamiento de promotoras de lectura de la Universidad San Buenaventura que contribuyen a la formación de niños, niñas, jóvenes y adultos como lectores y productores de textos para que descubran mundos imaginarios, lean sobre sus propias experiencias y aprendan a interpretar y vivir su realidad. “Para nosotros ha sido muy importe esta labor ya que los estudiantes de educación han tenido la posibilidad de confrontar el conocimiento adquirido en la universidad y asumir el compromiso social que como profesional les atañe”, aseguro Carolina Muñoz, coordinadora del Centro de Humanidades de la Universidad San Buenaventura con sede en Bogotá. 15.000 niñas y niños se han beneficiado con el programa pedagógico realizado por EPM Bogotá en la Central Telefónica de Timiza, desde el 2002. GESTION AMBIENTAL DESDE EL INTERIOR DE LA EMPRESA Además del programa Parques de Barrio, la compañía EPM Bogotá ha desarrollado un plan de gestión de residuos y uso eficiente de recursos, en el que recibe el apoyo de la Fundación Granahorrar. El objetivo de esta estrategia ambiental es lograr la adecuada separación de residuos en las diversas sedes administrativas de la compañía de telecomunicaciones. En este caso, 17 personas en condición de vulnerabilidad realizan el proceso de reciclaje que incluye los residuos generados por la empresa en el desarrollo de obras civiles y en el mantenimiento de sus equipos tecnológicos e infraestructura de redes. Esta iniciativa también promueve la reducción en el consumo de papel dentro de la organización y el ahorro y el uso eficiente de la energía, aspectos claves en su compromiso de ser una empresa socialmente responsable y sostenible. A promover el desarrollo digital Desde el año 2006, EPM Bogotá ha hecho un énfasis especial en la inclusión digital como la expresión de su responsabilidad social empresarial. De ahí que la filial del Grupo EPM haya participado, por ejemplo, en el desarrollo del Centro Crecer de la localidad de Los Mártires. En este caso, la empresa realizó la donación de los equipos de cómputo y suministró el acceso a Internet. En este lugar se atiende a 132 niñas y niños con autismo y discapacidad cognitiva. Así mismo, en diciembre pasado, la comunidad de Suba fue beneficiada por la empresa con la puesta en funcionamiento de su primer Centro de Desarrollo Digital, donde las personas pueden no sólo acceder a Internet gratuito, sino asistir a cursos sobre informática básica, Internet, correo y el paquete básico de Microsoft Office. “Nuestro público objetivo son amas de casa, tenderos, niños, adultos mayores, entre otros. Buscamos que el lugar se constituya en un instrumento para la formación, información, acción en red, movilización y participación de los habitantes e instituciones de Suba”, dijo Diana María Gómez Mejía, presidenta encargada de EPM-Bogotá. La empresa tiene previsto lanzar otro centro de este tipo este trimestre.

Siga bajando para encontrar más contenido