UNA ESTATUA DE 125 AÑOS DE EDAD La obra fue un regalo de Francia a Estados Unidos

Faro emblemático que ilumina, desde Nueva York e icono turístico y simbólico de Estados Unidos, muchas veces reflejado por la industria de Hollywood, la Estatua de la Libertad cumplió sus primeros 125 años.

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octubre 31 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-10-31

Erigida en la isla de la Libertad, al sur de la isla de Manhattan, fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1984. Desde el momento en que fue concebida su creación, la historia de esta descomunal estatua (de los pies a la cabeza mide 33,86 metros y con la base crece a casi 93) está plagada de anécdotas y sucesos. La Estatua de la Libertad es en sí un universo simbólico representado en cada uno de sus elementos. La corona que rodea su cabeza tiene siete picos que simbolizan los siete continentes y siete mares. Las 25 ventanas de esta corona representan gemas y los rayos del cielo que iluminan el mundo. La diadema está inspirada en la que portaba Helios, personificación del Sol en la mitología griega. La antorcha encendida que muestra en su mano derecha y que es mantenida en alto alude al siglo de las luces, y la tablilla de su mano izquierda evoca a la ley y al derecho. En ella está grabada la fecha de la firma de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos, escrita en números romanos. La obra tiene su origen en la intención de Francia por ofrecer un presente a EE. UU. como un símbolo que garantizara la alianza de amistad entre las dos naciones. Su construcción fue encargada al joven escultor alsaciano Fréderic Auguste Bartholdi. A pesar de que el escultor alsaciano comenzó a realizar trabajos para este proyecto en 1870, la guerra franco-prusiana y sus consecuencias diplomáticas lo paralizaron. Hasta que en 1871 vuelve a retomarse. Bartholdi ese año viaja a Nueva York y escoge la isla de Bedloe, que más tarde pasaría a llamarse 'isla de la Libertad', para su ubicación. Por un acuerdo entre ambos países, Estados Unidos se encargaría de la construcción de la base del monumento, mientras que Francia se hacía cargo de la elaborar la escultura y de su ensamblaje. A partir de ese momento, la recaudación de fondos se convirtió en un objetivo prioritario que movilizó a los gobiernos y que se puso en marcha, sobre todo, a través de la prensa. Mediante impuestos, loterías, banquetes, fiestas, galas, combates de boxeo o donaciones se fueron acortando las dificultades hasta que, en 1880, se consiguió reunir la cantidad de dinero necesaria, a pesar de que el proyecto ya se encontraba en marcha. Bartholdi eligió a Gustave Eiffel para realizar el diseño de la estructura interna, en cobre, para que mantuviera en pie su obra. La primera piedra del pedestal fue colocada en Nueva York el 5 de agosto de 1884, mientras que la base fue construida entre 1883 y 1886. Cuando se puso la última piedra del monumento, los albañiles cogieron monedas de sus bolsillos y las echaron en el mortero, mientras que el resto de los participantes en la ceremonia depositaron medallas y tarjetas de visita en un pequeño cofre que quedó depositado en el zócalo. A la vez, en Francia, se estaba fabricando la estatua, cuyas diferentes piezas estuvieron concluidas en 1884. El resultado quedó expuesto para su visita en París hasta 1885, cuando comenzó su desmontaje para realizar su definitivo viaje a EE. UU. La gran expectativa por su inauguración reunió, el 28 de octubre de 1886, al presidente estadounidense Grover Cleveland y autoridades francesas.HELGON

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