Estrategia y fútbol

De nuevo abundan en estos días las reflexiones sobre las estrategias del fútbol. Ahí está el libro de Hugo Gallego (donde me parece ver que confunde técnica con táctica), y el filme Goal, de Danny Cannon, -en una de cuyas escenas aparece brevemente Raúl, el delantero y capitán del Real Madrid-, en el que se observan algunos mensajes sobre el desempeño de jugadores y entrenadores.

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noviembre 29 de 2005 - 05:00 a.m.
2005-11-29

En el semanario español Marca, se publicaron recientemente unas declaraciones del mismo Raúl, que aluden a las diversas concepciones que se deben tener en torno a su papel como futbolistas. Nos atraen las declaraciones del ‘galáctico’ respecto al liderazgo, las cuales se inician con sus mandamientos como capitán. Una primera lección para los ejecutivos modernos consiste en ‘entrenar hasta los días de descanso’. Para ser el mejor se requiere trabajar duro: cada mañana es una oportunidad de aprendizaje nuevo. La globalización es un continuo reciclaje que nos obliga a actualizarnos todos los días. La segunda consiste en hablar a diario con el entrenador. De esta comunicación diaria con el jefe se derivan la comunicación y la delegación necesarias para obtener los resultados deseados. Hoy en día, la palabra coaching procede del papel de entrenador que tienen los jefes en el entorno con sus colaboradores. Raúl traduce a su jefe: "¿Qué se espera de mí y de los demás? ¿Qué debo saber como capitán? ¿Qué tendré que decir yo a Beckham y Zidane? ¿Cuál es la estrategia del entrenador? ¿Cuáles son sus preferencias y los mensajes fundamentales? ¿Quién es el contrincante próximo y cómo actúa". La comunicación con el equipo es fundamental para ponerlo en marcha en cualquier momento. "¿Qué necesita el equipo? ¿Qué debe conseguir? ¿Cómo integrar a las estrellas? ¿Cómo integrar el novato con el veterano? ¿Cómo manejar a los más enérgicos?". Y lo más importante para Raúl: poder hacer que todos visualicen el resultado que se persigue, de manera convincente y comprometedora para todos. Para el oficio del futbolista, otra de las acciones de Raúl es estar ‘lo más cercano a la prensa’. En otras palabras, estar en contacto con el exterior, con el mercado. Si mucha gente adquiere los boletos, lo cual favorece las finanzas del equipo, el contacto con el mercado se hace a través de los medios de comunicación. Este contacto recíproco es equivalente a las estrategias de marketing que las empresas establecen para provocar la atención de sus clientes. Pero hay más: para Raúl la mejor referencia del liderazgo consiste en ‘ser modelo’: ser la referencia para las divisiones inferiores, para la cantera. La ley natural consiste en querer imitar al líder: "ser arrogante no sirve de nada, sólo para fomentar el odio hacia uno mismo y ser desechado". De ahí nace la necesidad de innovación y del aprendizaje continuo como un ejemplo para los que vienen detrás. De nuevo el coaching para que la organización (el equipo) fomente su propio autodesarrollo. Y finalmente, meter goles. Añade Raúl: "No basta con el buen comportamiento para ser un buen líder, hay que alcanzar resultados, metas y objetivos, ganar partidos, cumplir compromisos, hacer realidad los sueños". He aquí unas buenas lecciones para los gerentes que a menudo se sienten apabullados con la depredadora competencia internacional.

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