Etapas de desarrollo

A raíz de mi pasada nota en PORTAFOLIO sobre ‘Barreras al Desarrollo’ algunos amigos me han insinuado que sería procedente que ampliara mis opiniones sobre el alcance del concepto de desarrollo de los países. Creo que tienen razón. Lo haré, no sin antes advertir que lo que afirme tan sólo son convicciones personales que no constituyen dogma alguno.

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junio 29 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-06-29

Empezaré por señalar que la división adoptada internacionalmente de países desarrollados, en desarrollo y subdesarrollados, de por sí está implicando la existencia de etapas en el camino hacia el pleno desarrollo. Estas etapas, en mi opinión, están relacionadas con el nivel de bienestar existente en el seno de las sociedades de los respectivos países. El bienestar está determinado por un conjunto de condiciones que necesita la población para que sus miembros tengan la posibilidad de llevar una vida digna. En esta ocasión me referiré al entorno económico que en mi opinión está estrechamente ligado al cultural, en particular, con las oportunidades que se le ofrezca a la población para que las personas se eduquen y capaciten de tal manera que puedan realizarse, según sus propias capacidades y dedicación, como personas capaces y eficientes en su trabajo y conscientes de sus obligaciones y derechos como miembros de la sociedad a la que pertenecen. Para el bienestar de la población es esencial que la economía funcione en forma tal que asegure a las familias un ingreso suficiente para la solución de sus necesidades básicas y les permita eliminar las angustias propias de una situación donde se carece de los recursos para ello. Al respecto, debemos entender que el bienestar, si bien requiere de la seguridad económica, es independiente de la riqueza de los países. Existen muchos ricos en recursos naturales, cuya explotación les genera un inmenso ingreso y, sin embargo, la gran mayoría de su población se mantiene en la pobreza y la miseria con un nivel bajísimo de bienestar. Para el desarrollo de un país, lo fundamental de su política económica es que la riqueza que se genere esté bien distribuida. Lo cual no significa la inexistencia de personas ricas; por el contrario, una equitativa distribución conduce a aumentar el número de ricos, lo que está bien. Pero el verdadero éxito de la política económica se basa en la incorporación de la población laboral existente al proceso productivo. De esta manera, no sólo se da al individuo y su familia la seguridad económica que requieren sino que el creciente aumento del poder de compra de la población constituye el mayor estímulo para la inversión productiva del excedente económico y el ahorro generado. Se crea así un ciclo interno expansivo de la capacidad instalada, que contribuye enormemente a mejorar nuestra posición competitiva en un mundo globalizado. En síntesis, los países que logran crear un entorno económico como el descrito, además de otras condiciones necesarias de carácter político e institucional, son los desarrollados. Los en vía de desarrollo, del cual nosotros hacemos parte, son aquellos que trabajan en la creación de tales condiciones y los subdesarrollados los que aún están lejos de lograrlo. En nuestro caso, hay que introducir cambios importantes para alcanzar el pleno desarrollo. Ex embajador de Colombia en Bruselas "En nuestro caso, hay que introducir cambios importantes para alcanzar el pleno desarrollo”.

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