Expertos del segundo Encuentro de Responsabilidad y Desarrollo Social piden a ejecutivos preservar el empleo

Un llamado a la conciencia hacen analistas del mundo de diferentes disciplinas del conocimiento cuando piden a los empresarios que piensen en la responsabilidad social como 'la estrategia'.

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junio 30 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-06-30

La misma que los lleva a crear nuevos modelos de gestión en los que se refleja que son conscientes de que su negocio tiene externalidades positivas o negativas que deben asumir; eso significa que su quehacer, quiéranlo o no, deja una huella en el planeta y en los seres vivos que lo habitan.

Por ejemplo, los medios de comunicación dejan una huella mediática o intelectual porque "influyen la opinión pública, el marco moral y la construcción de cultural", entre otras cosas, como señaló Karen Heshusius, de BSD Consulting, durante el 'Segundo encuentro de responsabilidad y desarrollo social Colombia responsable', que realizó la semana pasada Corferias.

Cerca 55 empresas y 80 expertos nacionales y extranjeros participaron en el encuentro que abrió espacios para dialogar sobre la importancia de la responsabilidad social en estos tiempos.

"La crisis no es sólo financiera también es ambiental. América Latina no ha hecho una reflexión sobre la sostenibilidad, que en varias partes del mundo está dirigiendo la responsabilidad social empresarial a la responsabilidad social sostenible", afirmó durante el evento Wendy Arenas, representante de la Fundación Avina en Colombia.

Con ello se les pidió y se les sigue pidiendo a los empresarios que sean conscientes de su responsabilidad en el desarrollo sostenible, definido "como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones", tal y como lo señaló el informe socioeconómico en el que por primer vez se empleó este concepto.

Dicho documento fue elaborado por distintas naciones en 1987 para la ONU, por una comisión encabezada por la doctora Gro Harlem Brundtland, de allí el nombre con el que se le ha conocido Informe Brundtland' que se llamó 'Nuestro futuro común'.

A eso se suma lo que ha dicho en múltiples ocasiones la pensadora española Adela Cortina: "como los empresarios de hoy tienen más poder que nunca, incluso más que los gobiernos, deben ser responsables con la sociedad.

Si hubieran sido responsables, la situación sería otra", les dijo el año pasado a los ejecutivos colombianos reunidos en El Nogal.

Por eso, el encuentro resultó propicio para muchos, especialmente para aquellos que esperan que los gerentes tomen conciencia de que su labor puede generar valor público, entendiéndolo como una contribución al fortalecimiento de la democracia y la construcción de ciudadanía.

El empleo, lo primero

Cuando existe una estrategia de la responsabilidad social empresarial integrada, las firmas demuestran que sus cabezas se percataron de todas estas realidades, y que en sus decisiones estuvo presente la valoración ética.

Durante el encuentro, el Alto Comisionado para la Paz, Frank Pearl, pidió pensar más en la ética y "humanizar las empresas" para que haya mayor conciencia sobre la situación por la que atraviesa el país y el mundo.

"Los colombianos que han tenido menos oportunidades podrán ser incluidos en las compañías si se hace la valoración desde la ética... Dejemos la indiferencia y la comodidad y tomemos conciencia de la situación. Asumamos compromisos", afirmó Pearl.

Uno de los compromisos que pidieron los expertos del encuentro a los empresarios fue el de preservar el empleo. Ha sido documentado por diferentes entidades que el trabajo combate la pobreza: cuando varios miembros de una familia tienen puesto, su calidad de vida es mejor.

El llamado fue a mantener los trabajos, pero no de cualquier manera sino bien remunerados, con todas las prestaciones sociales, incluso con políticas de retención a los buenos empleados.

"Quien trabaja en mejores condiciones tiene mejores rendimientos, produce mejores productos y eso lleva a mejores mercados", señaló Laerte Teixeira, presidente del Consejo de Trabajadores del Cono Sur.

Según Jorge Lllingworth, de la Oficina Subregional de la OIT para los países Andinos, el empleo informal está creciendo hasta el 60 por ciento. Olga Lucía Acosta, asesora regional de la Oficina Cepal Colombia, agregó otro dato: el empleo formal decreció en 3,7 por ciento, y se espera que parte de los puestos de trabajo formal se vuelvan informales.

Todo eso trae impactos negativos en la protección social, lo cual puede crear una situación grave para el mundo que podría vivir una confrontación entre empleadores y trabajadores, como lo afirmó Italo Pizzolante, asesor del BID y consultor en temas de responsabilidad social.

Por ello, la OIT ha recomendado acelerar la creación de puestos de trabajo, fortalecer el respeto de las normas internacionales relacionadas con este tema (que en tiempos de crisis se ven vulneradas) y promover un diálogo social entre empleados y empleadores.

Un foco especial debe darse a las mujeres y a los jóvenes, quienes en épocas normales no son bien tratados.

"Según la OIT, los jóvenes son casi tres veces vulnerados en comparación con los adultos, ¿cómo será en época de crisis?", se preguntó Damián Córdoba, director del Centro de Información de la ONU.

Llamado a la sociedad

Finalmente, también fue importante el llamado que se hizo en 'Colombia Responsable': se necesita una sociedad crítica y demandante que vigile el funcionamiento económico.

"Se requiere una sociedad que controle y regule el mercado. Una tripleta compuesta por Estado, empresas y sociedad que ayude al desarrollo sostenible", como señaló Luis Ernesto Salinas, director ejecutivo de Global Compact Colombia.

Precisamente, el Global Compact Colombia es un instrumento de gestión de la ONU que tiene por objeto lograr que toda interacción económica se fundamente en la ética.

conjer@eltiempo.com.co
 

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