Un feliz año

Con moderada sorpresa fue recibido en el país el anuncio hecho por el Dane el viernes pasado, según el cual la economía colombiana tuvo un crecimiento del 7,5 por ciento durante el 2007. A pesar de que el resultado acabó superando en un punto porcentual las predicciones que se hacían hace apenas unos meses, diferentes señales ya habían empezado a indicar que hubo un repunte inesperado en los meses finales del año pasado, debido a la confluencia de circunstancias externas e internas. Por tal motivo, la tasa registrada es la mejor de las últimas tres décadas y ubica a Colombia en la vanguardia de las naciones latinoamericanas.

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marzo 31 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-03-31

En consecuencia, vale la pena analizar lo que pasó y evaluar las posibilidades de que el impulso del bienio que acaba de terminar continúe en el futuro. Con respecto al primer tema, es claro que la fortaleza de varios sectores claves se mantuvo. Dentro de ellos es necesario destacar a la industria, el transporte, el comercio y la construcción, todos ellos con incrementos superiores al 10 por ciento, similares a los registrados en el 2006. En contraste, dos actividades registraron una llamativa recuperación, que explican, en buena parte, el resultado final por encima de lo esperado. La primera de ellas fue la minería que venía estancada y que tuvo un alza de 4,6 por ciento, gracias a la recuperación de la producción petrolera, a la mayor extracción de carbón y a los buenos precios del oro en el mercado internacional. Pero mucho más llamativo fue el resultado del sector financiero, que de una caída del 6,7 por ciento en el 2006 pasó a un aumento del 22,5 por ciento el año pasado. En este caso la razón fue mucho más contable que real y estuvo relacionada, ante todo, con la mejora en la valoración de los portafolios de inversiones de las entidades de crédito, después de los sobresaltos que tuvieron los precios de los títulos de deuda hace unos 20 meses. No obstante, una vez que llegó una relativa calma en ese frente, los balances pudieron reflejar la realidad de un sector que ha mejorado debido a que se ha concentrado de manera cada vez más intensa en su actividad principal: prestar dinero. Debido a ello, el aporte de este renglón al crecimiento fue de 1,38 puntos porcentuales, el segundo más importante después de la industria. Un elemento adicional que impactó favorablemente lo conseguido fueron las ventas a Venezuela. Como se recordará las exportaciones al vecino país llegaron a 5.210 millones de dólares en el 2007, con un 93 por ciento de aumento que fue muy superior a los cálculos más optimistas. Buena parte de la aceleración tuvo lugar a finales del año cuando los problemas de escasez en el vecino país se agudizaron y empezó a aparecer la sombra de una posible restricción a los artículos colombianos. Ante esa eventualidad, muchos productores nacionales aceleraron despachos, jalonando de paso la actividad manufacturera y el transporte. En todo este escenario, el mayor contraste vino por cuenta del ramo agropecuario, con un crecimiento de 3,2 por ciento. Una vez más el campo volvió a ser la cenicienta de la economía, si bien el café ayudó a enmendar la plana. Lo irónico de esta situación es que el balance se dio en medio de un voraz apetito de los consumidores venezolanos por la comida hecha en Colombia y de un escenario mundial de precios de los alimentos al alza. Ese saldo, sin embargo, no alcanzó a aguar la fiesta. De hecho hay quienes creen que los mejores tiempos para el agro están por venir, algo que no le vendría mal a una economía que parecería estar perdiendo algo de vapor en los primeros meses del 2008. Si bien las escasas cifras disponibles muestran una evolución positiva, también es cierto que el crecimiento del país parecería estar ubicado en un peldaño más bajo que el que ocupó en el pasado. Y aunque siempre es más estimulante la velocidad, los duchos en estas materias insisten en que lo importante es que la buena marcha siga, así sea menos rápida. Por eso, un resultado de 5 por ciento en el año sería satisfactorio, aunque no quiebre ningún récord. '' El desempeño de la economía colombiana durante el 2007 superó incluso los cálculos más optimistas, pero ahora el desafío es seguir por la senda, así sea menos rápido”.WILABR

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