close
close

Finanzas

Fitch, Moody’s y S&P esperan estabilidad en políticas de Petro

Calificadoras aseguran que sus notas soberanas asumen que el nuevo gobierno mantendrá medidas prudentes, y resaltan la necesidad de consenso político.

Fitch

Fitch es otra de las calificadoras de riesgo que le hace seguimiento a la situación económica del país.

AFP

POR:
Laura Lucía Becerra Elejalde
junio 21 de 2022 - 08:36 p. m.
2022-06-21

La noticia de Gustavo Petro como el nuevo presidente de Colombia, el primer gobierno de izquierda de la nación, está en el centro de la atención del país y la región, y las calificadoras de riesgo no han sido ajenas a ello.

(Nuevo Minhacienda, el nombre clave para apaciguar al mercado).

Para las grandes firmas, Fitch Ratings, Standard & Poors y Moody’s, el nuevo mandatario tiene varios retos por delante para mantener la estabilidad macroeconómica, y además, deberá buscar consensos en el Congreso para alcanzar las reformas que propone.

Desde Moody’s, la firma emitió un pronunciamiento en el que destaca que su perspectiva estable de la calificación soberana de Colombia asume que “la próxima Administración mantendrá políticas macroeconómicas prudentes” y que el Legislativo y la rama Judicial, los controles y contrapesos de las ramas al poder presidencial, también evitarán cualquier política radical.

La última revisión de Moody’s fue en octubre de 2021, y ratificó una nota para la deuda a largo plazo de Colombia en moneda extranjera en Baa2 (rango equivalente a BBB en otras escalas internacionales).

(Sostener el crecimiento del PIB, el desafío del nuevo gobierno).


“La victoria de Gustavo Petro en las elecciones del domingo pondrá a prueba la capacidad de las instituciones en Colombia para asegurar la continuidad en el manejo prudente de la macroeconomía. Dado que el próximo presidente carecerá de mayorías legislativas será necesario generar consensos políticos para avanzar su programa de gobierno”, afirma el vicepresidente de Moody’s, Renzo Merino.

De acuerdo con Merino, abordar temas como la desigualdad y la pobreza “puede ser positivo para el perfil de crédito soberano en la medida en que permita reducir tensiones sociales sin afectar de manera notoria la sostenibilidad fiscal. Alternativamente, choques negativos que mermen la confianza de los inversionistas impactarían sobre el crecimiento económico pesando sobre el proceso de consolidación fiscal y las perspectivas crediticias”.

Una posición similar la tiene Standard & Poors, cuya nota se mantiene en BB+ con perspectiva estable desde mayo del año pasado, cuando le quitó el grado de inversión al país. En un reporte elaborado por la calificadora destaca que la perspectiva para Colombia es esta con base en su expectativa de “una amplia continuidad en las políticas fiscales, monetarias y favorables al crecimiento económico después de la elección”.

S&P reconoce que podría bajar la calificación en el próximo año o dos si la nueva administración no logra mantener el consenso político sobre las medidas para sostener las expectativas de crecimiento o si el crecimiento del PIB está por debajo de las expectativas de la firma, y también, “si los grandes déficits de la cuenta corriente de Colombia aumentan, y esto deriva en un incremento de la deuda externa y un deterioro inesperado de las condiciones de financiamiento externo”.

Según la calificadora, la nueva administración necesita implementar reformas sociales y económicas al tiempo que mantiene la estabilidad macroeconómica y el crecimiento continuo del PIB y también enfatizó en que esperan continuidad en los pilares clave de la política, como las metas de inflación, la política monetaria y un tipo de cambio flexible.
Fitch, por otro lado, hace unas semanas ratificó su calificación para Colombia en BB+ con perspectiva estable, la cual también mantiene desde el año pasado.

Richard Francis, líder de la calificación soberana de Fitch Ratings para Colombia, destacó como el nuevo Presidente enfrentará desafíos en torno al crecimiento y la inflación, y también en materia fiscal. “El gasto del gobierno es rígido y existen dificultades políticas para aumentar los impuestos, como lo pusieron de manifiesto las protestas sociales de mayo de 2021 contra los cambios fiscales previstos”, aseguró.

Francis dijo también que Petro tendrá otro reto, que es generar consenso en el Congreso para aprobar la legislación.

LAURA LUCÍA BECERRA ELEJALDE
PORTAFOLIO

Destacados

  • ECONOMIA
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido