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Finanzas

Emisor sí ha cumplido su papel, pero crece llamado al empleo

Según expertos, Banco de la República ha controlado la inflación, pero política monetaria no puede ser indiferente al crecimiento y mercado laboral.

Banco de la República

La junta del Banco de la República no puede ser indiferente a los resultados de sus decisiones sobre el empleo y crecimiento.

Archivo EL TIEMPO

POR:
Laura Lucía Becerra Elejalde
febrero 22 de 2022 - 08:30 p. m.
2022-02-22

La Constitución Política de 1991 transformó la junta monetaria del Banco de la República en la junta directiva actual, como máxima autoridad monetaria, cambiaria y de crédito, que actúa independientemente del Gobierno, y está conformada por siete miembros.

En la última semana, las declaraciones del candidato presidencial Gustavo Petro pusieron en el ojo de la opinión pública a la junta del Emisor. En diálogo con Portafolio, el senador aseguró que "los objetivos del Banco de la República no son exclusivamente mantener la capacidad adquisitiva de la moneda, o sea, luchar contra la inflación, sino la producción y el empleo en Colombia", y criticó la autonomía de la junta por los nombramientos del presidente Iván Duque.

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De acuerdo con el Emisor, la Constitución estableció que el principal objetivo de la política monetaria es "preservar la capacidad adquisitiva de la moneda, en coordinación con la política económica general, entendida como aquella que propende por estabilizar el producto y el empleo en sus niveles sostenibles de largo plazo". Y para ello, adopta las medidas que considere necesarias para regular la liquidez de la economía.

El excodirector del BanRep, José Antonio Ocampo, aseguró que “la responsabilidad principal del Emisor es el control de la inflación, pero debe coordinar su política monetaria con la política económica general”, y aclaró que “la junta no es responsable por el empleo, pero debe considerar el efecto de la política monetaria, no lo puede ignorar”.

Ocampo mencionó que ante una demanda que hubo en 1999 en torno al tema de desempleo “la Corte Constitucional decidió que la responsabilidad principal del banco es la inflación”. Dicha sentencia, la C-481 indica que “la junta del Banco de la República, si bien tiene como finalidad básica preservar el poder adquisitivo de la moneda (CP, art. 373), no puede sin embargo ser indiferente a los resultados de sus decisiones sobre el empleo y el crecimiento, que explícitamente debe tomar en consideración”.

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EL ROL DEL EMISOR

Este tema ha generado múltiples visiones sobre el rol y las responsabilidades que tiene el Banco Central.

Leopoldo Fergusson, director del Centro de Estudios sobre Desarrollo Económico (Cede) de los Andes y docente de la facultad de Economía, sostuvo que “el mandato no tiene un problema de primer orden para justificar un cambio constitucional, pues el objetivo primordial del banco es la protección de la inflación, pero no lo hace de forma ciega, sino de coordinada con la política macro”.

Fergusson reconoció que el banco “tiene medidas para eso”, porque el ministro de hacienda hace parte de la junta, y que eso facilita la coordinación para el gobierno para el manejo macroeconómico general.

Por el contrario, Jorge Espitia, profesor de la U. Nacional e investigador del Centro de Pensamiento de Política Fiscal, señaló como las funciones de otros bancos centrales son más amplias y las del Emisor podrían revisarse.

“Entre las funciones que tienen el Banco Central de EE.UU. está preservar el empleo y el crecimiento, y la inflación, ambas cosas. En el caso del Banco colombiano solo se tiene un objetivo: la inflación. Controlar solo la inflación con los niveles de desempleo lo único que hace es tener un crecimiento económico que pauperiza a los más pobres”, dijo.

Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, aseguró que “el BanRep debe no solo velar por la capacidad del poder adquisitivo a través del control de la inflación, sino también por el crecimiento económico y el empleo. Los bancos centrales modernos, incluyendo el BanRep, incluyen explícitamente esos elementos en su función objetivo, y se refieren a estas y otras variables, como el déficit fiscal, el déficit externo y la estabilidad del sistema de pagos, cuando toman decisiones de política monetaria y cambiaria”.

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LA JUNTA DIRECTIVA

Con la conformación de la junta en 1991, también se definió que los codirectores y el gerente tienen períodos fijos de cuatro años, prorrogables dos veces, con lo que pueden permanecer hasta doce años en el cargo. Y dos de los cinco codirectores son reemplazados por el presidente cada cuatro años, una vez transcurrida la mitad del período presidencial.

Con las reelecciones de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, así como la renuncia de algunos codirectores en el último gobierno, el ritmo de los nombramientos cambió, y los codirectores actuales han sido designados todos por Iván Duque.

Fergusson aseguró que un problema reciente que ve es que “toda norma inscrita debe ir acompañada de una norma social que la interprete, y en el caso del presidente Duque se ha violado ese espíritu al hacer nombramientos que contrastan con la tradición de muchos y con el mensaje de independencia del Banco de la República”.

El experto aseguró que los esfuerzos del presidente de volver gerente del Emisor al exministro Alberto Carrasquilla y luego designarlo como codirector tras haber salido en medio de una política compleja, “le restó credibilidad al espíritu de independencia del banco, sin hacer una crítica a Carrasquilla directamente”.

Por su parte, Luis García Echeverría, exdecano de economía de la U. Javeriana, considera que el banco es “un poco menos técnico ahora”. Según el economista, si bien “han entrado a la junta personas muy buenas y capaces, no tienen el perfil técnico para ser codirectores de un banco central, porque no tienen el nivel de formación ni la experiencia en formulación de políticas públicas”. García además aseguró que “el hecho de que un presidente ponga a más codirectores de los que debería, daña la neutralidad y rigor de la junta”.

LAURA LUCÍA BECERRA ELEJALDE
PORTAFOLIO

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