Un futuro incierto

Es curioso, hasta hace poco se pensaba que el único camino para Suramérica en materia comercial eran la firma del Alca o de los tratados bilaterales con los Estados Unidos. Sin embargo, hoy parece posible fortalecer el camino de su posible integración.

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noviembre 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-11-30

El triunfo de Correa en el Ecuador significará un cambio en política exterior comercial. Dos hechos son relevantes: su disposición al parecer definitiva de no negociar un TLC con los Estados Unidos y su decisión de acercarse al Mercosur. El efecto es obvio: se acerca a Bolivia y Venezuela y se aleja del Perú y de Colombia, lo que debilitará aún más la Comunidad Andina. Chávez en Venezuela parece será reelegido con una importante mayoría. Con un Bush debilitado y los demócratas al mando en el Congreso se podría presentar una situación bien particular: ataques al ejecutivo norteamericano y acercamientos con su legislativo. Muy seguramente cercanía con el Ecuador y el apoyo a ese país para su incorporación al Mercosur. En ambos casos, alejamiento de cualquier posibilidad de involucrarse en el Plan Colombia y negativa de declarar terroristas a las Farc mientras esa calificación no se haga en el marco de las Naciones Unidas y no simplemente de los Estados Unidos o de la Unión Europea. Mientras tanto, Colombia firmó dos TLC: uno con Estados Unidos y otro con Chile. En el primero, la posibilidad de una ampliación de la negociación es evidente para incorporar a pedido de los demócratas nuevas exigencias en materia laboral y ambiental, con muy poco tiempo para su aprobación por el Congreso norteamericano pues se vence durante el segundo semestre del 2007 la autorización a su Presidente para negociar acuerdos comerciales. Además, en Colombia, un legislativo en donde para muchos de sus integrantes lo que está en juego es la legitimidad de su elección, no simplemente el llamado a rendir cuentas ante la Corte Suprema de Justicia. Adicionalmente, dificultades ciertas para la renovación del Atpdea. En el caso de que esto ocurra, Colombia en reciprocidad debería suspender de inmediato las preferencias a las empresas multinacionales farmacéuticas y agroquímicas, contenidas en el Decreto 2085, promulgado al inicio del primer gobierno del señor Uribe. Al fin y al cabo esa fue la condición para la renovación de las preferencias. Los TLC suscritos por Colombia y Perú con Chile deberán ser analizados con seriedad pues son acuerdos entre países de similar nivel de desarrollo que podrían tener efectos importantes sobre las inversiones y crean una Triada que jugará un papel importante en el contexto del fortalecimiento de la Comunidad Suramericana ‘Casa’. La CAN debilitada y el conflicto del banano en la Organización Mundial del Comercio significarán además un problema para la posible iniciación de negociaciones de un Acuerdo de Asociación conjunto con la Unión Europea. La pregunta es ¿si ese grupo de países se decidirá por una negociación bilateral con Perú y Colombia?, lo que hasta ahora no parece ser su intención. Finalmente, en nuestro país parecería que su capital se la juega a una alternativa diferente con la creación de la Secretaría de Desarrollo Económico, donde se prioriza desde las instituciones la creación de empleo y de nuevas inversiones productivas. Podría constituirse en la semilla de una nueva orientación del modelo de desarrollo nacional. Me pregunto si en medio de la debacle que vive el país por el destape de tanta barbaridad estas reflexiones interesarán a alguien. Lo cierto es que hay que pensar hacia el futuro y éste tendrá que ser distinto. De otra forma, lo único que nos quedaría es un pasado, por demás, muy poco prometedor. Profesor Universidad Nacional "Los TLC suscritos por Colombia y Perú con Chile deberán ser analizados con seriedad”.

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