El G-20, ¿se recupera la cordura?

El mayor bache es que no se trató nada de crecientes prácticas proteccionistas de países desarrollados. Pero se identificó que si bien la crisis es menos profunda, el mundo no debe bajar la guardia.

POR:
septiembre 30 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-09-30

Durante la semana pasada se reunió en Estados Unidos el G-20, y la principal conclusión del encuentro es que este Foro reemplazará como orientador de las políticas económicas globales al denominado G-7 ó G-8, si se incluye a Rusia en este club. En el G-20 participan, además de los más poderosos, los países emergentes, nuevos actores de la economía mundial como China e India y, por Latinoamérica el 'Abramex' (Argentina, Brasil y México). Es un importante mensaje de democratización en la toma de decisiones en el mundo.

Allí se trataron temas esenciales. Por ejemplo, se solicitó al Fondo Monetario Internacional volver a estudiar la posibilidad de imponer el impuesto Tobin a las transacciones financieras internacionales, con el objeto de crear un fondo global para el combate contra la pobreza, iniciativa que nadie se explica porqué no ha sido aplicada.

También hubo una modificación moderada de la composición accionaria del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, con el objeto de permitir una mayor participación de los países emergentes. No obstante, esto no modifica el derecho de veto sobre las grandes decisiones por parte de E.U. ni el control conjunto de la administración en esas dos instituciones, por parte de la Unión Europea y de E.U. No es suficiente, pero es un principio.

Quizás el aspecto más relevante es que se ha venido insistiendo en una nueva arquitectura económica y financiera internacional, relacionada con la creciente debilidad del dólar. Esta es la respuesta a la crisis del 'patrón dólar' y una propuesta para que el país del norte no siga emitiendo moneda indiscriminadamente, con el fin de cubrir sus necesidades internas y externas, financiar su déficit de cuenta corriente con las inversiones en bolsa y en papeles en el mismo E.U., realizadas por países exportadores que están nadando en dólares falsos, como China y Corea, y por los suministradores de petróleo y materias primas.

También se propone contar con una cesta de monedas para establecer el valor de la tasa de cambio, la cual podría tener la forma de los Derechos Especiales de Giro (DEG) y denominarse por ejemplo 'Cosmos, la belleza de todo'. Si ello ocurriese, significaría recuperar la senda del multilateralismo, lo que sumado a los argumentos anteriores, abriría el camino hacia la búsqueda de una mayor democracia global y el fortalecimiento institucional. ¡Ojalá sea cierto!

El mayor bache de esta reunión es que no se trató nada de las crecientes prácticas proteccionistas de los países desarrollados. Sin embargo, claramente se identificó que si bien la crisis es menos profunda en la actualidad de lo que se esperaba, se considera que el mundo no debe bajar la guardia, porque el problema no es simplemente el crecimiento, sino esencialmente el desempleo y la distribución entre las naciones y las regiones más ricas y las más pobres. Se retoma el tema del desarrollo y el de cerrar la brecha y las asimetrías existentes.

No podríamos decir que estamos regresando al 'Siglo de las luces', pero sí por lo menos que parecería ser el inicio de propuestas que conducirían al mundo a buscar salidas a 'la larga noche' que hemos vivido. Mientras tanto en Colombia, ni nos enteramos de lo que pasó en tan importante foro global.

dgumanam@unal.edu.co

Siga bajando para encontrar más contenido