Unos ganan, otros pierden, pero ¿quién responde?

Un verdadero escándalo nacional se registró la semana pasada cuando, tras una reunión con el presidente Alvaro Uribe, su primo, el congresista Mario Uribe salió en los medios anunciando que los costos de financiar a los sectores perdedores del TLC se cubrirán con nuevos tributos.

POR:
febrero 27 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-02-27

El Gobierno de inmediato expidió un comunicado afirmando que esto no se ha contemplado hasta el momento, mientras el congresista salió en su defensa señalando que apenas se están comenzando a estudiar alternativas. Planeación aseguró que el estudio del tema comenzará esta semana. Lo cierto es que aunque la filosofía del TLC era lograr un balance equilibrado entre las concesiones que se hacen y las prerrogativas que se obtienen, en el camino quedan muchos sectores que pierden. Al comienzo de la negociación el Gobierno planteó un trabajo con los sectores productivos a fin de buscar alternativas para manejar el tema: cómo atenuar el efecto negativo de un tratado comercial en sectores como la agricultura, la salud y los servicios, entre otros. Aunque en varias oportunidades el jefe negociador colombiano, Hernando José Gómez, señaló que resultaba muy difícil comprometer recursos para compensar a quienes podrían resultar afectados por el libre comercio con E.U., desde finales del año pasado el presidente Uribe comenzó a plantear este tema y dijo que su Gobierno estaba dispuesto a lanzar 'salvavidas' a los afectados. Una buena parte de la ayuda la dará el Gobierno con recursos de presupuesto y por vía de la agenda interna diseñada a nivel regional y nacional, y de esquemas para mejorar el desempeño. Para los agricultores, existen instrumentos que permitirán reducir el efecto negativo. En el caso del algodón, por ejemplo, el Gobierno aprobó en diciembre un documento Conpes en el que se comprometió a mantener durante cinco años el precio de garantía de la fibra para evitarles pérdidas generadas por la diferencia entre las cotizaciones interna y externa. En esta iniciativa trabajaron conjuntamente los ministerios de Agricultura y de Hacienda, con el fin de garantizar los recursos y evitar que los problemas fiscales del país terminen reduciendo esta ayuda. En el 2004 este apoyo para los cultivadores de algodón tuvo un costo aproximado de 67.000 millones de pesos. En el caso del trigo, en donde se aceptó el ingreso inmediato del producto de E.U. sin pagar aranceles, a través de proyectos de cooperación -diseñados conjuntamente con la Sociedad de Agricultores de Colombia- se apoyará a los cultivadores para hacer una reconversión de sus cultivos pues estos apenas que representan el 3 por ciento del consumo nacional. En cebada maltera, otro producto que también ingresará de E.U. sin pagar aranceles y de inmediato, no existe ningún tipo de compensación en buena medida porque desde hace algunos años estos productores agrícolas han trabajado con la industria cervecera en programas de sustitución de cultivos. En el caso de la cebada también la producción nacional es deficitaria y resulta más costosa que el producto importado. Para el caso del maíz, actualmente existen algunos instrumentos que tendrán que reforzarse para evitar pérdidas a los cultivadores. Para el maíz existe un mecanismo de absorción del producto nacional a través del denominado Mecanismo de Absorción de Cosechas, MAC, que opera como una subasta para comprar la cosecha nacional. Tras el acuerdo, operará un requisito de desempeño que implica que habrá que comprarse la cosecha nacional para tener acceso al producto importado. Con este instrumento de formación de precios se busca garantizar al productor que no desaparecerá este cultivo por cuenta de la competencia del grano que ingresa de E.U. en donde cuenta con subsidios internos. En países vecinos, los gobiernos tienen definidos sus presupuestos de compensación a sus agricultores por los efectos negativos del TLC. En el caso de Perú, el ministerio de Agricultura consideró una compensación cercana a los 200 millones de dólares. Para el caso de los medicamentos, aunque los estudios adelantados por entidades como la Organización Panamericana de la Salud indican que la mayor protección que fue otorgada en el tratado tendrá un impacto en el acceso de los colombianos a las medicinas, el Gobierno no tiene contemplado ningún tipo de ayuda.

Siga bajando para encontrar más contenido