Globalización para todos

Fragmentos del libro “Globalización para Todos”, de la Universidad EAN a cargo de Juan Alfredo Pinto y Soraya Caro.

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enero 31 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-01-31

Durante las últimas dos décadas y media la globalización ha acelerado su ritmo de expansión. El comercio internacional ha superado el 35% del PIB mundial frente al 12% de 1980; los países en desarrollo representan el 32% de la exportación de manufacturas; las firmas globales generan el 70% de las exportaciones mundiales de bienes y servicios y el 14% del total de las ventas mundiales, dando empleo a cerca de 60 millones de personas en países diferentes de aquellos donde operan las casas matrices. El crecimiento mundial ha aumentado y el número de pobres absolutos se ha reducido en 600 millones, siendo relevante la contribución de China a este contingente, si bien abundan las opiniones de quienes sustraen a esa cifra las pérdidas de plazas laborales en otros países en desarrollo. Los cálculos del Banco Mundial y el FMI sobre liberalización del comercio estiman que la eliminación de restricciones supondría un aumento de renta mundial de 254.000 millones de dólares de los cuales 110.000 millones revertirían anualmente en los países en desarrollo; 3.000 millones de personas han mejorado su nivel de vida gracias a la globalización . Del otro lado de la moneda el panorama es muy angustioso. Dos mil millones de personas viven ahora peor, el 60% de la humanidad es pobre y un 25% sobrevive con menos de un dólar al día. De los más de 6.200 millones de habitantes del planeta, apenas 500 millones viven desahogadamente. Las tres personas más ricas del mundo tienen activos superiores al PIB de los 48 países más pobres. CONCENTRACION Norteamérica, Europa y una decena de países emergentes obtienen los mejores dividendos; entre las 500 mayores empresas, el 44% son norteamericanas y el 32% europeas; las tres cuartas partes de las inversiones directas en el extranjero tienen como destino países norteamericanos y europeos que también copan el 90% de los flujos de capital intercambiados en el mundo. Entre tanto subsisten inimaginables realidades; en el sur del Sahara el 46% de la población vive con menos de un dólar por día y su esperanza de vida es de 38 años, la misma que tenía occidente en 1800 . Los dos planos faciales de la globalización son como el rostro del dios Jano. Exigen interpretaciones dinámicas que excedan las posturas de elogios obnubilados o de descalificación absoluta. Pretendemos favorecer interpretaciones alternativas que hagan síntesis y procuren nuevas aportaciones. Los procesos sociales están fuertemente influidos por la dinámica tecnológica y han configurado dos grandes estructuras en sucesión traslapada: la e-economía y la bio-economía. En cuanto a la dinámica de las organizaciones, los cambios tienen correspondencia con la incorporación de progreso técnico bajo los conceptos de cluster o filiera. Los circuitos inteligentes relacionan aplicaciones informáticas avanzadas en producción flexible, logística integral, tecnologías ubicuas y modelos adaptables de permanente aprendizaje. Las empresas y en general las organizaciones, incorporan preceptos de retroacción negativa, rectificación, mando regulado y gobierno corporativo, introduciendo conceptos de complejidad respondiendo a nuevas visiones. Las estructuras muestran comportamientos holográficos, grados de libertad, aprendizaje organizacional y auto-organización como preceptos propios de las organizaciones de vanguardia . A los acordes de la economía institucional, la asignación de recursos públicos intenta la mejora continua en la priorización y en la calidad de la intervención. En lo público se observan tendencias positivas de profesionalización de las actividades y rendición de cuentas. Las formas de cooperación público-privada se extienden en medio del debate sobre el alcance de la responsabilidad social empresarial y sobre la real intención de los paradigmas microfinanciero, de llegada a la base de la pirámide y de mercados de pobres. No se discute la pertinencia de las tareas de compromiso con los Objetivos del Milenio. Lo que se pide es concreción, menos retórica, más eficacia, menos identidad visual y mayor incidencia en la modificación de la realidad. HUMANIZAR LA GLOBALIZACION La preocupación por el futuro es uno de aquellos asuntos que suponemos insalvable en todas las agendas sobre desarrollo, sin embargo, a la vez, uno de los territorios donde la postmodernidad revela enormes flaquezas. La capacidad de predicción es muy baja pese a las relaciones de complementariedad entre las ciencias y al apoyo de las tecnologías informacionales, los avances en las técnicas de prospectiva no colman las expectativas y en particular las ciencias sociales que heredamos, sus teorías y sus métodos, nos trasmiten una sensación de impotencia que se refuerza por lo abrumador de las cifras. La población mundial aumenta diariamente en unos 180.000 habitantes; en paralelo, 50.000 personas mueren diariamente de hambre y por causa de enfermedades que son tratables y curables, mientras los gastos en armamento se sitúan en los 2.680 millones de dólares al día y los subsidios a la producción agrícola en los Estados Unidos y la Unión Europea en 1.000 millones diarios. Cuesta a la juventud la asimilación de los procesos globales y los ajustes en las políticas educativas provocan airadas respuestas en muchos países probablemente porque se espera de las reformas educativas (117 nuevas leyes de educación en el mundo durante los últimos 20 años) más de lo que puedan dar en cuanto a capacidad interpretativa para una criticidad con afirmación, a la empleabilidad y a las vías para enfrentar los problemas de la sociedad. Los sistemas educativos y también los de formación profesional intentan llevar a su interior los elementos de la contemporaneidad mediante la curriculización de las tecnologías, la sexualidad, los derechos humanos y todos los asuntos de la democracia. Resulta inevitable en ese movimiento incorporante de nuevos objetos de enseñanza-aprendizaje el que dentro del sistema educativo se revelen los conflictos propios del presente: individuo-nación, tecnología-libertad humana, deberes y derechos sociales, sociedad compleja-gobierno unitario. Los países no pueden huir de la exigencia competitiva y trabajan afanosamente en la pertinencia de los procesos formativos, empero, los jóvenes expresan cada vez en forma más frecuente su repudio a la "sociedad del rendimiento": las juventudes de los países industriales centran su crítica en la carencia de objetivo postmaterial y las de los países en desarrollo hacen interpelación del que consideran ingenuo discurso tecnológico igualitarista pues saben que la división del trabajo en la sociedad del conocimiento comporta patrones de exclusión. Entre las asignaturas pendientes del proceso de globalización ocupan lugar sobresaliente el desafío ambiental, la inclusión digital, los asuntos de la propiedad intelectual y su relación con los problemas de la salud global, el tema de los flujos de capital y la regulación de los paraísos fiscales, la promoción y defensa de la competencia, la escasez de recursos energéticos, la propagación de pandemias y la debilidad tanto institucional como política de los esfuerzos por alcanzar un orden global, una verdadera comunidad mundial, una bien entendida gobernanza global. En el campo del sistema mundial de comercio, la tarea de “humanizar la globalización” como la denomina Pascal Lamy, Director General de la OMC, requiere de grandes esfuerzos hacia una política comercial inclusiva: “Para que la apertura de mercados redunde en verdaderos beneficios para los países miembros de la OMC hacen falta reglas de juego equitativas que garanticen la capacitación y permitan que los países mejoren su gobernanza nacional… La apertura de mercados estimulada por la OMC tiene el potencial de generar beneficios para muchos, pero también tiene sus costos… No podemos ignorar los costos del ajuste ni los problemas que pueden surgir cuando se abren los mercados, sobre todo en los países en desarrollo. Unos y otros tendrían que formar parte del programa de apertura. …También es preciso abordar los desequilibrios entre ganadores y perdedores de la apertura de mercados, sobretodo, en el caso de las economías, las sociedades y los países más frágiles..”. El problema de la incertidumbre, la dificultad en la previsión tanto en el orden individual como colectivo, es el mayor desafío, pues hoy no cabe duda acerca de que existe un notable desequilibrio entre la magnitud de los retos globales y las formas tradicionales de búsqueda de soluciones. El profesor Zygmunt Bauman, en su estudio sobre La sociedad de la Incertidumbre,caracteriza la sociedad postmoderna como un escenario desprovisto de certezas, “que rechaza la estabilidad y la duración, que prefiere la apariencia a la sustancia, en la que el tiempo -no más un río que sí un conjunto de pozos- se fragmenta en episodios, la salud deviene en fitness, la máxima expresión de libertad es el zapping. De la ruina del viejo orden político bipolar parece emerger sólo un desorden mundial, mientras la economía invoca la desregulación universal. Las figuras emblemáticas que habitan este agitado universo son el jugador (en la bolsa o a la lotería), el turista, el desarraigado, el coleccionista de sensaciones, pero sobretodo lo extranjero”. Efectivamente, la volatilidad en los vínculos laborales, el viraje de los sistemas de seguridad social hacia la capitalización individual, las crecientes expresiones de secularización, el auge del agnosticismo ecléctico, la compleja interpretación del hecho religioso, configuran un escenario donde la incertidumbre es cotidiana y sólo se reduce para aquel que alcance el éxito dentro de la emulación competitiva. INTERPRETAR LA GLOBALIZACION En tiempos de globalización probablemente no exista un asidero filosófico único. Nos corresponde entonces construir nuestra respuesta, nuestra interpretación , un pensamiento crítico que acepte la concurrencia de diferentes concepciones, una reflexión alimentada por una racionalidad de códigos elaborados (Berstein), ontológica crítica (Foucault) y de pensamiento complejo (Morin). Reconocemos así que vivimos en un período que deja poco espacio a las disquisiciones sobre conceptos absolutos, vivimos tiempos de fluidez e hibridismo. Ello no puede confundirse con una situación de total desarraigo. En nombre del " pluralismo a la carta" no podemos tampoco hacer del relativismo la variante contemporánea del absoluto. Para entender la dinámica global es preciso construir un pensamiento crítico cimentado en una posición ética y fundamentado en actitudes investigativas (llámese arqueológico-genealógicas en Foucault, metódicas en Morin, críticas y de la acción comunicativa en Habermas), entre ellas, lo importante y trascendental lo constituye la autonomía y la libertad de la persona en la de-construcción y construcción del conocimiento a partir de un proceso cimentado en una “ética como estética de la existencia” Foucault; “ética como construcción comunicativa” Habermas; “ética como responsabilidad humana” Morin . Dentro de tal concepción constructivista lo que se intenta es una apropiación de lo global por el individuo en correspondencia con su historia personal, con su sociedad y su cultura (mundo de la vida en Habermas, el ‘si mismo’ y el presente en Foucault, la vida y la tierra patria en Morin. Admitir pues el pluralismo como trasfondo de nuestro tiempo sin perder el anclaje ético, sin caer en “la indigencia mental, el pluralismo degradado en dispersión perezosa, la tendencia a pensar a través de bloques erráticos y frases hechas, en el espacio yermo de las palabras demasiado usadas”. Los procesos sociales están fuertemente influidos por la dinámica tecnológica y han configurado dos grandes estructuras en sucesión traslapada: la e-economía y la bio-economía”.Juan Alfredo Pinto. Presidente de Acopi El comercio internacional ha superado el 35 por ciento del PIB mundial frente al 12 por ciento que se registraba en 1980”. El problema de la incertidumbre, la dificultad en la previsión tanto en el orden individual como colectivo, es el mayor desafío”.

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