‘Hay que evitar perder el foco’

Ángela Montoya es hiperactiva y acelerada. Pero logra concentrar toda su energía hasta alcanzar las metas que se propone. La atraen los retos que demandan imaginación y que le permitan hacer buen uso de su gran habilidad para sacar el máximo provecho de su amplia red de relaciones interpersonales de alto nivel.

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septiembre 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-09-30

¿Cuáles son los ingredientes claves de su estilo gerencial? Me gusta delegar tareas pero dando el poder y el apoyo suficientes para que las puedan cumplir. Además, soy muy exigente, no acepto las disculpas. Pero tal vez la característica más importante de mi estilo es mi obsesión con no perder el foco. A diario me pregunto si lo que hago me está haciendo perder foco. Porque pienso que una vez definido hay que ser muy estricto en su cumplimiento. ¿Cómo es su proceso de toma de decisiones? Primero, investigo mucho. Le pido a mi equipo que analice exhaustivamente todas las posibles alternativas -que surgen de ‘tormentas de ideas’, y luego discuto con ellos -en reuniones semanales- sobre cuál es el mejor curso de acción. Una vez definido el camino, hago una lista de asuntos pendientes, asigno responsables y fechas de entrega. Por último, le hago seguimiento a las actividades acordadas. ¿Tiene algún método en particular que use con frecuencia? Sí, la Gerencia por Proyectos. Con esta herramienta hacemos levantamientos de procesos y determinamos indicadores claves que se revisan periódicamente (para no perder tiempo haciendo y leyendo frecuentes reportes). ¿Qué busca al momento de seleccionar a sus colaboradores más cercanos? Estabilidad -no me gustan los profesionales que brincan de un cargo a otro. Y buena química -que estemos ‘sintonizados’ en los objetivos y en la forma de alcanzarlos. Cuando llego a un nuevo puesto le doy la oportunidad de quedarse a los subalternos que encuentre. No creo que sea sano para una organización ni justo para sus colaboradores que cuando haya un cambio en la cabeza o en una función se tenga que renovar todo el equipo. ¿Cuáles han sido las lecciones que ha aprendido de sus principales errores y aciertos? De los fracasos: que es una falla grave delegar sin supervisar. De los éxitos: que hay que darle poder a los miembros del equipo, porque uno solo no logra nada. Y que además hay que crear un clima organizacional de confianza en donde la gente tenga un alto sentido de pertenencia y trabaje feliz. ¿Qué consejo les da a los jóvenes que están comenzando sus carreras profesionales? No hay necesidad de que reinventen la rueda. Recomiendo que investiguen mucho para que aprendan de las prácticas más exitosas. Hoy en día hay muchas fuentes de información, de fácil acceso, que suministran buenas ideas, soluciones y benchmarks (datos de referencia, para hacer comparaciones). ¿Qué deben mejorar en su enseñanza las facultades que están formando los empresarios y gerentes del futuro? Tienen que enseñarles a sus alumnos que en la vida hay que tener un buen balance entre lo profesional y lo personal. Ese equilibrio es posiblemente el desafío más grande al que uno se enfrenta. ¿Cómo enfrenta las crisis? Primero que todo, hay que asegurarse de que el equipo de trabajo esté sólido y cohesionado. Para ello es indispensable poner todas las cartas sobre la mesa, sin temores ni limitaciones, con franqueza absoluta . Y después, hay que desatar la creatividad en búsqueda de soluciones efectivas. Finalmente, hay que diseñar planes de acción ambiciosos pero realistas, cuya ejecución se debe controlar con sumo rigor. ¿Cuál es su definición personal de liderazgo? Un líder es una persona que la gente quiere emular, es alguien que por su conducta y sus logros se ha convertido en ejemplo. ¿A qué líderes admira y por cuáles motivos? De la política internacional, a Bill Clinton por su carisma y la integralidad de sus conocimientos. Y del ámbito local, al presidente Álvaro Uribe por su capacidad para producir resultados. Del mundo empresarial, a Carlos Slim (el multimillonario mexicano propietario de Telmex) por su habilidad para anticipar los hechos. En lo personal admiro a Jackie Kennedy, porque fue una reina en un país (E.U.) sin monarquía. Brilló con fuerza por su don de gentes, su inteligencia y su elegancia. HOJA DE VIDA RASTRO. Ángela Montoya estudió televisión y administración de empresas en el Art Institute (E.U.). Comenzó su carrera en 1982 vendiendo suscripciones de la revista Semana y en 1986 llegó a la gerencia general de Publicaciones Semana. En 1998 pasó al sector público cuando la nombraron directora comercial de Proexport en Miami. Dos años más tarde, fue nombrada Ministra de Comunicaciones por el presidente Andrés Pastrana Arango. Entre el 2003, y hasta hace cinco meses, se dedicó a asesorar varias empresas. En abril de este año fue nombrada Gerente de la Imagen Colombia (‘Colombia es Pasión’). maurod@portafolio.com.co

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