'No hay nadie a cargo de la economía', afirma el ex ministro de Hacienda Rudolf Hommes

Hommes dice que el Presidente entregará una situación fiscal peor que la que recibió. "Si comienza a hacer campaña para ser reelegido, la economía puede sufrir seriamente por ausencia de Gobierno".

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junio 30 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-06-30

El ex ministro Rudolf Hommes es reconocido, entre otras cosas, por su capacidad analítica y por carecer de 'pelos en la lengua' a la hora de interpretar la realidad económica. Poco después de conocerse las cifras más recientes sobre el comportamiento de la economía colombiana, habló con PORTAFOLIO.

¿Le sorprendió la cifra de crecimiento?

Si y no. Me alegré con el resultado porque siendo malo, no lo fue tanto como esperaba. Me sorprendió el vigor de la minería, con el que no había contado, y que está reaccionando al fin, así como la inversión pública en construcción. Con todo el palo que ha recibido, el Gobierno no parecía haberse dado por enterado. De resto, es muy malo el resultado, y es como se esperaba. El auge del sector financiero con todos los sectores productivos, el consumo y el comercio cayendo, es un acto de levitación insostenible.

¿Cómo ve a la economía colombiana en el 2009?

El PIB por habitante va a caer, lo que es muy grave, el desempleo ya es alto y la economía no va a crecer. El panorama productivo y de consumo es deprimente. No creo que vaya a haber un problema financiero en 2009. De ahí en adelante ¿quién sabe?

¿Concuerda usted con los analistas que dicen que al país le va a ir mejor que al resto de A. Latina?

Hasta ahora nos ha ido mejor que a otros. No parece haber una razón identificable para ello, excepto que la inversión extranjera, a pesar de ser menor, es todavía considerable, y está ligada a la minería y al sector energético. Si ese va a ser el factor diferencial, no lo sé. El Gobierno hace mucho énfasis en la comparación con otros países del continente ahora que van todos en picada y Colombia parece caer más lentamente. Pero cuando todos crecían aceleradamente no decía nada y se lo atribuía a la seguridad democrática y a los beneficios tributarios, a la inversión privada. La tradición ha sido que Colombia no crece tanto como otros países en el ciclo ascendente y cae menos que otros en el descendente. Ojalá esta vez suceda eso mismo.

¿Qué le gustaría ver para crecer más rápido?

Ante todo me gustaría contar con una política económica estable, con objetivos claros e identificables, que sea consistente y persevere en el tiempo, y que tenga expresión en la parte ejecutiva.

Un asesor alemán del Banco Mundial decía que "los colombianos nos reunimos a discutir los problemas, formulamos posibles soluciones, las anunciamos y nos vamos a la casa convencidos de que resolvimos todo". El comentario es detestable, pero lamentablemente se trata de una descripción adecuada.

Muchos anuncios, pobre ejecutoria. También me gustaría que el énfasis en crecimiento fuera mayor y que las decisiones fueran mejor pensadas. No genera mucha confianza que en cada reunión gremial y en los consejos comunales se estén tomando decisiones de política sin contar con criterios técnicos ni tener en cuenta la necesidad de continuidad de las políticas y de coordinación.

 
En términos más largos, el tema fiscal se ve complicado. ¿Qué propone?

El tema fiscal lo resumo así: Uribe va a entregar el año entrante una situación fiscal peor que la que recibió, que era bastante mala. Si él es el nuevo presidente, o si lo fuera Juan Manuel Santos, estaríamos tentados a decir "qué bueno que coman de su propio cocinado", pero no le conviene al país que eso suceda, y creo que otros tendrían mayor flexibilidad que ellos dos para hacer los ajustes que se necesitan. Es necesario revisar la política tributaria en forma integral, no solamente por el lado de las tarifas sino por el de las excepciones, de las exenciones y de los beneficios tributarios.

El sector privado está dedicado a la proliferación de zonas francas, que son paraísos fiscales concedidos a dedo y que se establecen para minar la base tributaria. Eso no es sostenible.

Para aliviar el problema fiscal y responderle a un eventual problema financiero, es posible que para el 2010 se puedan privatizar activos del estado cuando empiece a recuperarse la economía mundial.
Se podrá vender otra porción del capital de Ecopetrol, Isa o Isagen para bajar el endeudamiento público con el producto de estas ventas o para financiar inversión pública.

Usted ha sido un crítico creciente del Gobierno. ¿Por qué?
 
Porque así como me pareció bueno el primer gobierno de Álvaro Uribe, me ha parecido pobre el desempeño de este segundo período y me parecería perjudicial un tercero. Como en la canción de Armando Manzanero, "no es nada personal".

Admiro al Presidente pero me preocupa el curso de los acontecimientos y lo admiraría más si parara ahí y no siguiera propiciando una nueva reelección. Como él, otros estamos preocupados por la Patria también, pero con otro diagnóstico y ojalá con nuevo Presidente a partir de 2010.

¿Por qué el atraso en infraestructura sigue siendo tan grande?

A mí me llama la atención esa pregunta y he tratado de contestarla, pero insatisfactoriamente. No es problema de ingeniería, porque entonces el sector eléctrico también andaría mal.

Tampoco es un problema exclusivo de este Gobierno, aunque su mal desempeño ha sido notorio en este frente. Colombia se distingue por ser tradicionalmente uno de los países de América Latina peor clasificados en términos de la calidad de su infraestructura y por la insuficiencia y mala calidad de sus carreteras y sus puertos.

Creo que se trata de un problema estructural que tiene que ver con la politiquería y el diseño institucional. Tradicionalmente se les adjudican las obras públicas a amigos políticos del Gobierno en forma fraccionada y sin que existan diseños completos.

Las empresas favorecidas no cuentan muchas veces más que con la firma de sus socios y carecen de capital adecuado, cuando no de calificación técnica. El público, acostumbrado históricamente a no tener carreteras, ferrocarriles ni transporte fluvial no reacciona a la ineficiencia del sector de transporte y las empresas han aprendido a manejar esa experiencia concentrándose en el mercado doméstico, cargándole los costos al público y en productos de alto valor para los mercados internacionales. La producción del país esta lejos de los océanos y con las carreteras y puertos que tenemos también lo está de los mercados internacionales.

El país está sometido a una continua pérdida de competitividad por culpa de la infraestructura porque el buen desempeño del sector no tiene doliente y si lo tienen la ineficiencia y la corrupción.

¿Qué tanto pesa la indefinición política en los resultados de la economía?

A pesar de que el Presidente se mete en todo, no hay nadie realmente a cargo porque las exigencias de su aspiración de ser reelegido no le dejan mucho espacio para pensar en más. El debilitamiento institucional que ha producido esta obsesión y la atención y polarización que ha provocado no contribuyen a la estabilidad y tienen por esa razón consecuencias económicas adversas.

La idea de que el país va a seguir así hasta agosto de 2010 no es halagüeña. No hace prever que la política y el Gobierno van a tener efectos positivos sobre la economía. Si Uribe es el próximo Presidente y comienza a hacer campaña para ser reelegido en 2014, la economía puede sufrir seriamente por ausencia de Gobierno y exceso de promoción de una sola personalidad política.


¿Cómo ve a Colombia en el mediano plazo?

No la veo muy bien a menos que acordemos una política económica de largo plazo, enfocada en hacer crecer la economía y reducir la pobreza y la carencia de oportunidades de ascenso para la mayoría de nuestros compatriotas.

Ninguno de los candidatos, Uribe incluido, tiene una perspectiva de desarrollo económico equilibrado de largo plazo ni una visión de país que ilusione a la gente. Es necesario pensar hacia donde llevamos la economía y qué sociedad queremos, y es indispensable pensar en grande y generar un consenso amplio alrededor de esto para comenzar a trabajar por nuestros nietos.

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