Las historias de las fiestas de la Navidad

De todas las prácticas de fin de año, tal vez la más grande, la más auspiciosa, y la más hermosa es sin lugar a dudas la fiesta de la Navidad; lo que la ha colocado como la fiesta más grande del mundo. Y aunque pareciera una fiesta con un gran tinte comercial, sus orígenes y principios no lo son. La Navidad es hoy en día una fiesta planetaria, una fiesta donde cada uno de los invitados, los diversos países y culturas, aportaron un elemento o varios de ellos, para engalanar ese gran acontecimiento que se espera recordar año a año como el advenimiento del Ser Supremo en forma de Niño Dios.

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diciembre 23 de 2005 - 05:00 a.m.
2005-12-23

- El 25 de diciembre y las Fiestas paganas : El día de Navidad o la Natividad es el 25 de diciembre, cuando se conmemora el Nacimiento de Jesucristo en Belén de Judea según los evangelios de San Mateo y San Lucas. Jesús es la españolización de su nombre hebreo Jeshuá Ben Joseh Ben David Ben Adam (Jeshuá hijo de José, hijo de David, hijo de Adán); Jeshuá a su vez es la palabra corta de Yehoshuah (Yahvé es salvación) siendo Yahvé (YHVH) el nombre de Dios en hebreo. Como en los evangelios no se mencionan fechas, lo más seguro es que Jesús no naciera ese día. Recientes descubrimientos sitúan la fecha de nacimiento de Jesús el día de la luna llena del mes de marzo del año 4 a.c. es decir, Jesús nació en lo que ahora se denomina el signo de piscis; por ello se afirma en las tradiciones místicas que Jeshuá es la encarnación de Dios en la pasada era de Piscis. En el Imperio Romano, los ciudadanos romanos tenían como la gran celebración la fiesta a Saturno; cada 17 de diciembre se rememoraba la edad de oro durante siete días, comenzaba el 18 al amanecer y hasta el 25 de diciembre en un completo festival de comidas y regalos. Todas las actividades se suspendían y se postergaban ejecuciones y operaciones militares. Era un periodo de buena voluntad, dedicado a los banquetes y al intercambio de visitas y regalos. Un rasgo peculiar de este festival era la libertad que se daba a los esclavos; ellos durante este tiempo ocupaban el sitio preferencial en la mesa familiar y eran servidos por sus amos. Entonces tenían permitido no solamente hablar de Jesús, sino también recordarlo con alegría en medio de los banquetes; años después la costumbre se estableció hasta llegar a reemplazar por completo la imagen de saturno por la de Cristo. La fiesta de la Navidad no fue oficialmente reconocida hasta el año 345, cuando por influencia de San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianceno se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Natividad. Finalmente la Navidad, tal como la conocemos hoy, es una creación del siglo XIX en el que el aporte de los elementos vino de diversas regiones y costumbres. Veamos el significado interno de varios de estos elementos:- El árbol de la Navidad: El árbol de la Navidad, es originario de los países nórdicos y costumbres celtas, siendo el invierno la época más difícil pues la vida se retira aparentemente de la superficie de la tierra, mientras se tiende un manto de nieve; hay árboles que por ser perennes representan la vida mas allá de la muerte, estos son los pinos y los abetos que para los pueblos nórdicos representaban el sobrevivir mas allá de la muerte. El árbol del pino se mezcló sin ningún problema con la idea Judeo-cristiana del árbol de la vida. - El pesebre: El origen del pesebre fue el resultado de la meditación de San Francisco de Asís, sobre la encarnación de la opulencia de Dios en el pesebre del mundo. Este es su mensaje, y hasta hoy nos llena de ternura y somos niños y somos humildes cuando jugamos a crear un lugar para que nazca allí el Rey del universo. El santo quería hacer que todos volviéramos los ojos a lo humilde, a lo pequeño, para que pudiéramos tener el gozo de la Natividad.- Los dulces de Navidad: Siempre que pensamos en Navidad podemos recordar platos dulces, delicias que nos recuerdan a nuestras abuelas y la noche de Navidad llena de aromas de canela, el almíbar, el dulce de moras y la natilla, el turrón, el anís aromático y la vainilla…. Cada cultura tiene preparaciones que están llenas de significado: como la torta o el anillo de reyes en España, Italia y otros países. En Francia se comparte el Boüche de Noel que simboliza el último leño de la chimenea y es un bizcocho enrollado cubierto de chocolate. El Italia y Alemania panes de frutas y nueces cubiertos de azúcar blanca recuerdan la ceniza del fuego de la chimenea. Los bastones de dulce de menta norteamericanos, buñuelos ingleses rellenos de crema… ¿Por qué la Navidad es dulce?. Asociamos el dulce con los niños, y realmente el niño tiene más afinidad por el dulce, su organismo lo tolera mejor y no lo empalaga como a un adulto. Es que la Navidad es una fiesta de niños, en donde todos recuperamos en algo la infancia perdida: la dulzura, la ingenuidad, el entusiasmo, la curiosidad sin límites y la ensoñación; todos creemos nuevamente en cuentos de hadas y Papá Noel.- Las coronas, las luces y las guirnaldas: Cuando decoramos nuestra puerta con una corona de Navidad, estamos simbolizando el eterno dar que nos enseña la naturaleza, el círculo simboliza los ciclos que se repiten, cuando las estaciones se suceden unas a otras y continuamente se renueva la naturaleza en forma circular. Las decoraciones de colores y luminosas que hoy colocamos representan las frutas que los nórdicos colocaban en las coronas durante el crudo invierno, para que los caminantes hambrientos no murieran de hambre al no encontrar comida en el bosque. El espíritu de la Navidad seguía avanzando, y entonces en cada país fueron recuperados y compuestos nuevos villancicos (la costumbre de cantar villancicos, aunque tiene antiguos orígenes, procede fundamentalmente del siglo XIX); ya para inicios del siglo 20 se podía asistir a la catedral de Sevilla donde los seises (coros de tres niños y tres niñas) bailaban y cantaban villancicos de origen gitano frente al santísimo. - El Espíritu de Navidad y El Viejo del Invierno: De todas las imágenes que confluyen en la Navidad, tal vez ninguna más asombrosa y enigmática que la figura de Santa; es como si de las diversas culturas el genio partiera por un camino distinto para llegar al mismo destino, "todos los caminos conducen a Roma", reza el sabio refrán, y este es el caso de ese anciano bonachón que es representado en los últimos años por el famoso Santa claus. El Niño Dios es la encarnación del sol espiritual que desciende a la tierra para llenarla de su gloria, y ese venerable anciano es la representación del Rey del mundo, Arbarman, el Señor de la casa que sale a recibir a tan eximio visitante con toda su corte de hadas, luces, energías y alegría sin par, por que está siendo visitada el alma del mundo por el Espíritu de Dios en forma de niño. Arbarman, el venerable anciano, siempre se le ha representado en cada cultura, y por supuesto no podía faltar a la fiesta más grande del planeta. La leyenda del sagrado anciano inmortal que además de su legendaria edad posee el estado de la niñez, viene de varias culturas, veamos: En la Toráh, libro base del judaísmo y Antiguo testamento del cristianismo se le menciona como Melkisedeck Rey y sacerdote por siempre jamás. El viejo del invierno, como le decían los celtas, llega desde tiempos inmemoriales por estas fechas a saludar los hombres que elevan su plegaría al Sol espiritual, ya sea éste o aquel el nombre que usemos. La imagen ahora familiar de Santa Claus, con el trineo, los renos y las bolsas con juguetes, es una invención estadounidense del siglo veinte, que ya superó las fronteras y los límites regionales gracias a la globalización; pero conserva todavía el compuesto Hermético para los que lo conocen; la chimenea por donde desciende es nuestra columna vertebral, la bolsa de regalos son las bendiciones que nos trae cada año a los niños (almas) que se han portado bien (que se han superado), el chocolate que debemos tenerle es esa sustancia que segrega nuestro cerebro (teobromina) en los estados de profunda exaltación espiritual, alegría, amor…, los renos voladores, los gnomos que fabrican los juguetes en el polo norte, las hadas de los bosques y todas las criaturas fantásticas que le rodean, son los diversos ángeles elementales que viven en el reino interior…; aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja, y proceda en parte de San Nicolás y una jovial figura medieval, el espíritu de la navidad siempre estuvo, está y estará en el invierno de la vida para recordarnos las eternas promesas de amor que tiene Dios para con nosotros. - Enero, la puerta del tiempo: El primero de enero es el día del año nuevo y debe su origen a la adaptación que el papa Gregorio XIII hizo del calendario Juliano que colocaba para ese entonces en la Europa medieval el año nuevo hacia el 21 o 22 de marzo, inicio del equinoccio de primavera. Enero, el primer mes del año, proviene del dios romano Jano, palabra que dio origen luego a janbrier, january, enero; el dios Jano se representaba con una cabeza de dos caras, mirando al este y al oeste, por donde sale y se pone el sol; una miraba hacia el pasado y la otra hacia el futuro, por lo que en su honor se le asignó el primer mes del año. A Jano se le consideraba como el dios de las puertas y de los comienzos, y que según los romanos aseguraba buenos finales. Como dios de los comienzos se le invocaba públicamente el primer día de enero, para evocar sus bendiciones durante todo el año.- La fiesta del año viejo, la fiesta de año nuevo: El 31 de diciembre es el fin de año en el que tradicionalmente se reúnen familiares y amigos para celebrar en una fiesta, el final de un ciclo y el comienzo de otro; que este año sea el mejor para usted y sus seres queridos, pero para que realmente sea de lo mejor, disfrute usted de uno que otro agüero; recuerde, "la peor diligencia es la que no se hace".

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