Lo que importa es la utilidad, no sólo la facturación

Independiente de las tensiones entre Colombia y Venezuela por temas coyunturales, el comercio entre ambos países va a seguir orientándose por asuntos estructurales. Hay que destacar la cercanía cultural y geográfica que hace de nuestro vecino un socio comercial natural. Venezuela es nuestro segundo socio comercial a nivel nacional y, el primero de Bogotá y Bucaramanga. Las erradas políticas económicas de Chávez han logrado, gradualmente, desmantelar el aparato productivo de Venezuela y espantar a gran parte de los profesionales capacitados de ese país. Esto, en conjunto con los nuevamente efervescentes precios del petróleo, hacen de Venezuela un socio todavía más perfecto, no tiene cómo producir ni recursos para comprar nuestras mercancías.

POR:
septiembre 30 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-09-30

Todo esto, hace que la amenaza de Chávez –de suspender el comercio entre nuestros países– sea más preocupante. Sólo entre enero y junio del 2009, Colombia exportó US$2.685 millones a Venezuela. En el tema agrícola, que asciende US$722 millones, estamos relativamente protegidos. Somos países demasiado complementarios en esta materia. El ganado colombiano entra, literalmente, caminando a Venezuela. Sacrificarlo, congelarlo, y enviarlo 10.000 km. en barco desde Argentina generaría sobrecostos impensables. Reemplazar nuestro ganado seria muy difícil. Apostar con el estómago de las personas sigue siendo una mala decisión política. Otra cosa son los temas de manufactura. Es que al contrario de las exportaciones a Estados Unidos donde 89.7% son materias primas, a Venezuela son de tan solo el 31.2%. Desde enero-junio 2009, aun con crisis petrolera, hemos exportado al mercado venezolano US$ 899 millones de bienes de manufactura, 3,7 veces más de lo que exportamos a E.U. El problema no sólo es que Venezuela es uno de los pocos países donde exportamos manufactura, sino que esta sí la puede reemplazar. Por ejemplo, la producción de calzado del barrio Restrepo, en Bogotá, o de Bucaramanga, fácilmente se cambia por importaciones chinas. Sobra decir que la manufactura es intensa en mano de obra: por cada 100 pesos de exportaciones de marroquinería se crean muchos más empleos que en minería. Algunos dirán que Colombia puede buscar nuevos mercados y la verdad es que con mucho esfuerzo los exportadores han demostrado su tenacidad. Desafortunadamente esto no nos soluciona el problema. Tenemos que recordar la motivación principal de las empresas: utilidades. Esos cien pesos de marroquinería exportados a Venezuela no son lo mismo que exportados a México por un tema de margen. Si yo tengo 30% de utilidad exportando a Venezuela y 10% exportando a México y yo pierdo 100 pesos de exportaciones a Venezuela para estar igual que antes tendría que exportar 300 pesos a México. Es fundamental diversificar nuestras exportaciones a otros mercados, mala apuesta seria depender del estado de ánimo de Chávez. Eso si no vamos a encontrar mercados tan complementarios y tan jugosos como el venezolano. Necesitamos encontrar una política exterior que defienda nuestra soberanía pero que nos resuelva el tema con Venezuela. P.S. Mientras que sacrificamos empleos y prosperidad para que Estados Unidos ponga sus bases en Colombia, ellos siguen sin firmar el acuerdo de libre comercio. ''Entre enero y junio de 2009, aun con crisis petrolera, hemos exportado al mercado venezolano 899 millones de dólares en bienes de manufactura, 3,7 veces más de lo que exportamos a Estados Unidos. SIMÓN GAVIRIA. Representante a la Cámara '' Independiente de las tensiones con Venezuela por temas coyunturales, el comercio entre ambos países va a seguir orientándose por temas estructurales.WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido