Finanzas

Importancia del contador público en las entidades territoriales

Por: Enrique Joaquín Márquez Contador General del Departamento del Atlántico El artículo 354 de la Constitución Política de 1991 creó la figura del Contador General de la Nación, como un funcionario de la rama ejecutiva, quien llevará la contabilidad general de la nación como una de sus principales funciones y le atribuye las competencias de uniformar, centralizar y consolidar la contabilidad pública, elaborar el balance general y determinar las normas contables que deben regir en el país. Posteriormente, con la Ley 298 de 1996 se creó la Contaduría General de la Nación como una entidad independiente, representada por el Contador General, con mayor libertad para el ejercicio adecuado de sus funciones constitucionales y legales que le fueron asignadas. Así la Contaduría General de la Nación avocó la regulación del sector emitiendo el primer Plan General de Contabilidad Pública mediante la resolución 4444 del 21 de noviembre de 1995 y capacita

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marzo 02 de 2009 - 05:00 a. m.
2009-03-02

Por otro lado se encuentran los contadores de los entes públicos quienes representamos el insumo fundamental de la Contaduría, pues somos los encargados de procesar los hechos financieros, económicos, sociales y ambientales que ocurren en nuestras entidades y los convertimos en información contable pública como resultado del proceso contable. En consecuencia, los contadores somos gestores de fe pública y garantes en cuanto a las cifras y la información que estamos certificando con nuestra firma para los usuarios de la misma, entre los cuales figuran el ciudadano común y corriente, las entidades financieras, las entidades internacionales, los funcionarios de las entidades públicas e inclusive las mismas entidades de control. Por lo tanto, la Contaduría y las entidades del sector central y descentralizado se encuentran relacionadas y tienen que trabajar unidas, pues cada una depende de la otra. Pero se ha visto que lo que debe funcionar correctamente falla sobre todo en el nivel territorial por muchos factores, entre los cuales se cuenta que el contador de las entidades públicas, con algunas excepciones, tiene alta rotación por el efecto político de acuerdo con los cambios de gobernante, siendo vinculados en su gran mayoría por contratos de prestación de servicios, y muchas entidades no aprovecharon la oportunidad contemplada en el artículo 5º de la ley 298 de 1996 en el sentido de reestructurar o reorganizar las áreas contables y financieras para asumir la función de contaduría que le correspondía. De otro lado, en estas entidades, este cargo no lo dotan de los mínimos recursos para trabajar, no cuentan con un eficiente sistema de información sino que el proceso contable en muchos casos es llevado a cabo en forma manual con las imprecisiones y demoras que esto ocasiona. Ante estos hechos, es importante dar a conocer lo que ha hecho la Gobernación del Atlántico en referencia al tema del contador, sus funciones y la organización contable. En agosto de 1995 se creó el cargo que hoy se llama Subsecretario de Despacho, dependiendo del Secretario de Hacienda departamental. El suscrito fue vinculado el 29 de diciembre de 1995 como funcionario de libre nombramiento y remoción para llevar a cabo la tarea como Contador del Departamento del Atlántico, contando hasta el momento con el respaldo de los seis Gobernadores que ha tenido el Atlántico desde esa fecha, así como con el apoyo de los distintos Secretarios de Hacienda. En la actualidad, la Subsecretaría de Contabilidad cuenta con seis profesionales de la Contaduría Pública, funcionarios con un alto sentido de responsabilidad, profesionalismo, compromiso con la institución, quienes desarrollamos la labor contable de la entidad y nos hemos capacitado en contabilidad pública mediante los programas de capacitación que ha liderado la CGN. Se cuenta con un sistema de información diseñado con el concurso del personal de contabilidad, de sistemas y de las otras dependencias de la Secretaría de Hacienda departamental, debidamente integrado con almacén, presupuesto y tesorería y que es modelo a nivel local, regional y nacional. Desde el principio, entendimos que la labor de la Contaduría General de la Nación se debía apoyar en otras entidades, para lo cual propiciamos actividades internas en la Gobernación para desarrollar una cultura contable pública entre todo el personal en su calidad de generadores del proceso contable de la entidad. Como un servicio para los contadores públicos, el 21 de noviembre se institucionalizó el “día de la contabilidad pública en el Atlántico”, mediante una ordenanza de la Asamblea Departamental, fecha en honor al día en el cual fue emitido el primer Plan General de Contabilidad Pública y durante el mismo se han celebrado actividades académicas que propenden por su mejoramiento profesional. Estas labores se confirmaron con la expedición del artículo 94 de la ley 617 de 2000 y el decreto 3730 del 19 de diciembre de 2003 referente a las funciones del Contador General de los Departamentos. La labor ha sido difícil pero fructífera y se constituyó en un reto pues hubo que cambiar la cultura del “no control”, convencer a todos que cualquier actividad que se desarrolla en una Secretaría es insumo de la contabilidad, ordenar los procesos para adecuarlos a los nuevos contextos contables, tener la disponibilidad para atender las capacitaciones de la Contaduría y de otros temas como el tributario y aplicar su contenido en la Gobernación. Pero pudo cumplirse por el apoyo irrestricto de la alta administración, de los compañeros de Hacienda, de los funcionarios de la Subsecretaría de Contabilidad, del área de sistemas y de todo el personal de la Gobernación quienes creyeron en nuestra capacidad y vieron que la labor contable redundaba en su beneficio. Quisiera que llegue el día en que los contadores de todas las entidades públicas de Colombia se vinculen por carrera administrativa y que los Gobernantes entiendan la importancia de la labor que lleva a cabo el contador al efectuar el registro de todas las operaciones de un ente público y en poder comunicarle al usuario para que conozca la situación financiera real de la entidad y la manera cómo se están manejando los recursos del Estado a través de la información contable que resulta del proceso contable, por lo cual la función del contador es eminentemente técnica y la persona que desempeñe ese cargo debe ser reconocida, honesta, idónea, bien preparada y capacitada, no sólo en contabilidad pública, con lo cual la entidad podrá gozar de algunos beneficios por presentar oportunamente su información contable.WILABR

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