Independencia financiera entre la empresa y la familia propietaria

En Colombia el 95 por ciento de las empresas son Mipymes y la mayoría de estas son de carácter familiar, generando el 65 por ciento del empleo en el país. Este es un comportamiento común para economías en desarrollo que muestra el estrecho vínculo entre dueños, empresas y familias.

POR:
enero 31 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-01-31

Sin embargo, este tipo de relaciones se debe definir con claridad para evitar que las finanzas, de una y otra parte, se mezclen de manera indiferente. Es importante resaltar que la empresa no debe interferir en la familia, ni que razones familiares intervengan en las decisiones de la compañía. Para esto es recomendable redactar los protocolos de familia, documentos definidos por los dueños, algunas veces incorporados a los estatutos de la empresa, que enmarcan y dictan los siguientes elementos : * Independencia de las relaciones familiares por encima de las empresariales. * Manera como deben incorporarse los miembros familiares a cargos directivos. * Tipo de participación y la proporción en que actuará la familia en las juntas directivas. * Modo y tiempo en que se hará el proceso de sucesión. * Perfiles profesionales que deben tener los altos directivos y si este mismo requerimiento aplica para los familiares que busquen desempeñar estos cargos. * Las remuneraciones económicas a miembros familiares que trabajen directamente en la empresa y a los que están fuera de ella. POLÍTICAS DE ENDEUDAMIENTO, CAPITALIZACIÓN Y MANEJO DE LIQUIDEZ Las políticas de la empresa concernientes al endeudamiento hacen referencia a la estructura del balance que incluye los deudores con terceros y con socios. Esta estructura puede estar inclinada o balanceada hacia uno de estos dos acreedores. Su inclinación o balance determinarán la política que la empresa ha adoptado de frente a sus acreencias. Sin embargo, no existe una regla ideal propuesta para la proporción del endeudamiento, pues dependerá del tipo de empresa y de su situación financiera, entre otros elementos. De esta manera cuando analizamos un balance general de este tipo: Se puede ver que existe un balance en la forma como la empresa ha manejado sus acreedores, pues cerca de un 50 por ciento es financiado por terceros, como proveedores, anticipos de clientes y créditos bancarios, entre otros, y algo más del 50 por ciento es financiado por los socios o dueños de la empresa, ya sea a través de su capital pagado, así como de su reinversión o utilidades retenidas. Es común encontrar esta estructura en las empresas de tipo manufacturero, en las cuales los socios han hecho una fuerte inversión de capital en activos fijos y su apalancamiento financiero se ha dado por los proveedores de la materia prima a través de plazos para el pago de facturas. OTRAS POLÍTICAS FINANCIERAS: MANEJO DE PROVEEDORES Y DE CARTERA De proveedores: estas políticas hacen referencia a los criterios que la empresa debe seguir en cuanto a: la selección de proveedores, el análisis de compras a través de invitaciones o licitaciones para poner a competir a más de un proveedor, las condiciones de compra en cuanto a forma de pago, entrega, almacenamiento y embalaje, los compromisos de pago, para que se respeten estas condiciones y que nunca perjudiquen a sus proveedores, y los descuentos por volumen y por pronto pago. De cartera : establecen las pautas para el recaudo de la cartera como los medios de pago a través de canales electrónicos, cheque, consignación, condiciones de crédito para los clientes (incluyendo quiénes tienen crédito y con qué plazo), cobro de intereses de mora en el pago de facturas, manejo de cobros difíciles por la vía jurídica y la opción de recibir daciones en pago. El establecimiento de provisiones ante contingencias o demora en pagos. POLÍTICA DE CRECIMIENTO: Es tan importante hacer crecer la empresa como saber cuándo es bueno detener el crecimiento y mantenerse en un nivel adecuado. Es entendible que un empresario visualice su empresa a futuro más grande de lo que inicialmente fue. Sin embargo, hay circunstancias en las que no es recomendable crecer. Por ejemplo, si una empresa se embarcó en una guerra de precios con su competidor y no puede sostener los gastos que ello implica: cada vez que vende pierde. En este caso crecer no es aconsejable. El crecimiento de una empresa se puede medir como la suma de diferentes factores que individualmente están desarrollándose. Sin embargo, es común encontrar que una empresa crece según las ventas, los activos, el número de empleados, las utilidades y la participación de mercado, entre otros. De esta manera es decisivo tener en cuenta que el crecimiento, así sea de forma individual, debe ser sostenible, es decir, que la empresa no se deteriore en el proceso. Generalmente, se aprecia que una empresa vende bien cuando obtiene una rentabilidad superior al costo de los activos invertidos en el proceso productivo. Foto: Júpiter Image.

Siga bajando para encontrar más contenido