Cuando la inexperiencia es una ventaja

Soy un empresario bisoño que acaba de entrar a la arena de los negocios. Cuando me preguntan qué experiencia previa tengo en este campo, ¿qué debo contestar?

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abril 30 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-04-30

JEyanth Krishman, India La historia de Virgin muestra que la falta de experiencia no tiene que ser una desventaja, que de hecho puede ser un activo. Es algo que usted debe resaltar cuando discuta sus ideas con inversionistas potenciales, socios y empleados, en lugar de dirigir la conversación hacia sus otros puntos fuertes. Desde los primeros días de mi carrera como emprendedor siempre he usado mi propia falta de experiencia y la de mi equipo como una ventaja. De hecho, en nuestro primer negocio, la revista Student, utilizamos nuestra situación de primerizos para obtener entrevistas y generar publicidad: la gente se sentía emocionada y quería involucrarse en nuestro proyecto. Nuestra inexperiencia alimentó nuestro inquieto entusiasmo por intentar cosas nuevas, lo que se convirtió en parte de nuestra misión básica. Independientemente de cuál sea la industria a la que usted desea ingresar, encontrará casi seguramente que lo mismo es verdad en su caso. Desde nuestros días de Student hemos creado ya cientos de nuevos negocios, en la mayoría de los casos sin saber prácticamente nada acerca de la industria en la que estábamos entrando. Y nuestra inexperiencia siempre nos ha permitido enfocarnos en cómo podemos hacer las cosas en forma diferente, más que en las razones por las que no podemos. Esto nos da libertades que otros negocios no tienen, limitados como están por lecciones pasadas y la historia de la industria. La clave para convertir la inexperiencia en un activo es promover lo que es nuevo en su producto o servicio. ¿En qué forma difiere su enfoque del de otras firmas? ¿Cómo se contactará con los mercados deseados? ¿Por qué debe la gente elegir sus productos y servicios sobre las de sus competidores? Presente a sus socios potenciales un enfoque fresco en una industria agotada y capturará su atención. La historia de nuestro grupo nos ha enseñado a buscar industrias y mercados nuevos donde creemos que podemos añadir algo nuevo, mejorar la experiencia del cliente y crearnos una posición exitosa. Nuestro desplazamiento desde el campo de la publicidad hacia el de la música al menudeo es un ejemplo de lo anterior. Cuando sentimos que la circulación de la revista Student estaba llegando a su punto máximo, buscamos nuevas formas de ganar dinero y nos decidimos por vender discos por correo. Una huelga postal paró en seco este negocio, pero nos habíamos contagiado del virus de la música. Así que decidimos establecer nuestra primera tienda de discos. Nuestra inexperiencia nos había causado un fracaso a medias, y es probable que si la gente le está preguntando acerca de su falta de experiencia, en lo que están pensando es en su capacidad para detectar problemas potenciales. Pero muchos negocios fracasan en su primer año: el historial de un fundador tiene poco que ver poco con el éxito. Un par de fracasos en el historial de un emprendedor no debe ser considerado un problema. De hecho, los inversionistas deben aprender en cuanto a aceptar eso, dado que nuestra economía, dinámica e innovativa, se reinventa constantemente y los negocios inevitablemente se tornan obsoletos. Un emprendedor joven que se sacude y empieza de nuevo, aprendiendo de sus errores, ha demostrado que tiene lo que se necesita para triunfar. Limitados por nuestra falta de capital después de la huelga postal, encontramos una ex zapatería cerrada en la Oxford Street de Londres, y convencimos al dueño de que nos permitiera usar el espacio vacío. Nosotros no éramos vendedores al menudeo veteranos, pero nos gustaba la música y queríamos crear un lugar de onda para la gente joven. En lugar de poner escaparates diseñados para mover rápidamente la mercancía, con enormes grupos de discos y ningún lugar para sentarse, pusimos cojines grandes, confortables y construimos casetas para escuchar: era, en pocas palabras, un lugar donde se podía platicar acerca de música con los amigos y compartir la música favorita con otros. Nuestra tienda en Oxford Street se hizo popular rápidamente en Londres, lo que significó que pronto tuvimos nuestra segunda y tercera tienda. Nos aferramos a nuestra fórmula ganadora original, asegurándonos de que las tiendas estuvieran en calles transitadas y buscando lugares que necesitaban una mano para ser atractivos, dado que así podíamos conseguir unos meses sin pagar alquiler. Eso generalmente nos daba tiempo para crear un grupo de seguidores locales. Pronto tuvimos tiendas en casi todas las poblaciones importantes de la Gran Bretaña. De la venta al menudeo de música pasamos a la industria de la grabación, pero fue nuestro ingreso en el negocio de las aerolíneas lo que me convenció de las ventajas de la inexperiencia. Cuando alquilamos nuestro primer Jumbo jet en 1984 yo sabía muy poco acerca del negocio de las aerolíneas, aparte del hecho de que había volado mucho como ejecutivo disquero, y que francamente no me gustaba. La comida era deficiente, el entretenimiento malo, los asientos incómodos y el servicio mediocre. Seguramente todo eso podía cambiarse; era simplemente sentido común. Los primeros años de Virgin Atlantic fueron dedicados a violar las convenciones. Yo odiaba estar atado a un lugar durante ocho horas seguidas, así que creamos un bar donde los pasajeros de la Clase Alta podían reunirse y conversar durante el vuelo. Pusimos terapeutas en los vuelos para aliviar el tedio y nos aseguramos de que todos los pasajeros tuvieran mejor entretenimiento en el respaldo de los asientos. Siguiendo esta tradición, Virgin America, nuestra aerolínea más nueva, ha revolucionado también la industria en Estados Unidos. Así que, cuando estén tratando con inversionistas potenciales, proveedores o empleados, convierta sus preguntas acerca de su inexperiencia en algo ventajoso.HELGON

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