La Integralidad de un Líder Cafetero, según Carlos Armando Uribe

La Integralidad de un Líder Cafetero, según Carlos Armando Uribe

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agosto 31 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-08-31

De su gestión 2002-2009 uno puede sacar un tratado sobre liderazgo. Llegó Gabriel Silva a la Federación de Cafeteros motivado y motivando y empezó su día a día de manera integral. No solo era el resolver los problemas de la cotidianidad cafetera, sino la proyección del futuro.

Quizás de los detalles de la actividad cafetera, por allá por el 2002,  no estaba muy enterado, pero el escuchar en cada uno de sus recorridos a los productores del país cafetero, le fue dando el conocimiento para unir internamente sus bases sólidas de politólogo y de estratega global y poder presentar resultados satisfactorios.

Es un hereje consagrado. No para quemarse en la hoguera, sino para colocar con audacia todas sus habilidades y conocimientos por una causa común: el bienestar del cafetero y su familia. Al principio hubo reacciones acompañadas con voces de exclamación horrorizadas, pero no, esas  primeras reacciones eran los mejores indicadores del cambio. Y quebró paradigmas. Se escapa de lo convencional y es testarudo para no dejarse desviar de sus claras convicciones.

En su gestión pensó en un programa definitivo, la renovación de cafetales. Por un lado un programa de competitividad, para contribuir con el fertilizante en cafetales tecnificados menores de 9 años y responsable de la sostenibilidad de la producción nacional en los 12 millones de sacos.

Y por el otro y con la ayuda del Gobierno en el programa de renovación por siembra para pequeños cafeteros en cafetales viejos e improductivos,  con un crédito sin hipoteca, sin intereses, con el 40% de  ayuda a través del Incentivo a la Capitalización Rural ICR y de 6 millones de pesos por hectárea. Esta estrategia de 300.000 hectáreas renovadas por siembra en 5 años, será la responsable de la producción  de 17 millones de sacos en el año 2014. De lo contrario perderíamos participación en las exportaciones logradas y eso sería muy grave para el país.

Es un optimista declarado con los pies sobre la tierra. El desánimo es un arma de consecuencias incalculables. Y el café tiene bajos precios, revaluación, inviernos prolongados, veranos intensos, broca y roya. Pero  siempre buscó una salida,  una estrategia, una solución, un resultado, una esperanza.

Le oí insistir muchas veces sobre tres palabras de aplicabilidad cafetera. Transparencia, participación y eficiencia. La primera como parte de la formación ética de un líder y el manejo transparente de los recursos cafeteros. La segunda, como elemento fundamental de una Federación de Cafeteros democrática, participativa, pluralista, federada y deliberante y la tercera buscando resultados con rentabilidad variable. Que un gremio, como el cafetero, tenga en las últimas elecciones cafeteras de 2006 un 65% de participación, demuestra la solidez gremial de una Institución.

Seleccionó y eligió con un equipo idóneo en la materia, al nuevo Juan Valdez. Hoy Carlos Castañeda es también  reconocido en el mundo por ser el símbolo de un equipo de 550.000 productores trabajadores, disciplinados y honestos. Pero además, se recobró la identidad por un producto de calidad y producido con manos laboriosas y comprometidas. Cuando uno visita una Tienda Juan Valdez, de las 140 que hay en el país o de las 28 en el exterior, se siente el orgullo de colombiano, por eso aquí en Colombia  y en muchas partes del mundo "Todos somos Juan Valdez".

Tuvo como Gerente de la Federación una dinámica de propuestas innovadoras. Hoy era una campaña de consumo de café, mañana un contrato de protección de precios, y en la tarde un fertifuturo. Sólo para justificar estos ejemplos. Lo de hoy para que aumentemos el consumo percápita en colombia que está en  1.9 kilogramos persona año, lo de mañana para cubrirnos de una bajo precio del café y lo de la tarde para adquirir el fertilizante vendiendo el café a futuro. Así, estableció el acuerdo cafetero 2008-2012 con el Gobierno por 1.4 billones, el valor agregado, el programa de jóvenes caficultores y un sinnúmero de ejemplos imaginativos.

Resumió muy bien en términos de comunicación programas de interés para los caficultores colombianos. Por eso habló de caficultura nuevo rumbo, de más valor para el caficultor, de Colombia también es café, de renovación compromiso cafetero y de planear es sembrar entre otros. Fueron una especie de argumentos resumidos que precedieron a acciones de bienestar y que comprometieron a cafeteros y líderes. Quizás, el lema que se quedará en la mente de los productores cafeteros Colombianos y que simboliza toda una vocación de servicio es "Primero el Caficultor, luego todo lo demás".

Un líder como el dr Silva  genera esperanza, es innovador y rompe paradigmas, trabaja en equipo, produce resultados y genera bienestar, tiene coraje, trabaja con pasión, brinda herramientas para la participación y posee una alta dosis de sensibilidad, por eso la integralidad de un líder que hoy es justo reconocerle.

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