Investigan la veracidad de tres ovnis en Bucaramanga

Curiosidad y escepticismo despertó entre los bumangueses la difusión de fotos y videos de los tres objetos no identificados observados entre el viernes y el domingo pasados en el cielo del área metropolitana de Bucaramanga.

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diciembre 06 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-12-06

La primera imagen fue observada el viernes en Piedecuesta, sobre las 4:00 p.m. Allí, el odontólogo Rafael Díaz Chacón grabó en video una figura que se movía en el cielo con forma de trompo. Al ser digitalizada la imagen, estudiosos de estos fenómenos dedujeron que tendría unos 18 metros de largo por 8 metros de altura, y que giraría en forma de trompo. “El cielo estaba totalmente despejado. El objeto trató de parar un momentito, pero se dedicó a hacer movimientos de un trompo y después desapareció”, dijo Díaz. El sábado, un estudiante de periodismo que entrevistaba a una campesina de Piedecuesta, grabó el momento en que sobre el rostro de la mujer apareció un resplandor como el que produce un espejo. Y en la noche del domingo, sobre la 11:00 p.m., también en Piedecuesta y cuando caía un fuerte aguacero, fue observada una especie de bola gigantesca que iba de los picos de una a otra montaña en cuestión de cinco segundos. De este último fenómeno fue testigo, entre otros, el director nacional la Organización Contacto Ovni, William Chávez, quien estaba en la capital santandereana desde la semana pasada, realizando estudios de ufología en siete mesetas existentes entre San Gil, Pescadero, la Mesa de los Santos y Bucaramanga. “Se me hace muy extraño que en los últimos 4 ó 5 días estén apareciendo estos fenómenos en Bucaramanga. Es posible que estos objetos estén presentándose porque en esta zona hay algún tipo mineral, ya sea uranio o silicio, y sobre ellos esos objetos están creando campos gravitacionales”, dijo Chávez. Agregó que llevará el material a centros de estudios especializados en E.U. Pero, muy distinta es la percepción de los astrónomos de la ciudad, para quienes estos fenómenos son simplemente el reflejo, en superficies metálicas, de las luces emitidas por las exploradoras de camiones y tractomulas que transitan por el Páramo de Berlín, ubicado al oriente de Piedecuesta.

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