Jatrofa, sin pelea con los alimentos

El principal argumento de los opositores a la producción de biocombustibles se funda en el hecho de que al destinar áreas fértiles al cultivo de maíz y azúcar para producir etanol o palma para generar biodiésel se sustraerán esas tierras del cultivo de alimentos; de modo que se incrementará el hambre de las naciones pobres para asegurar la producción de combustibles baratos para movilizar los vehículos en los países ricos.

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mayo 31 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-05-31

Resulta, por ello, esperanzador el comienzo del cultivo de la jatrofa (jatrofa curcas), pues este vegetal crece en cualquier terreno, sobre todo en tierras áridas, en donde en ningún caso se podrían producir alimentos o palma de aceite. Por el contrario, la jatrofa detiene la erosión, ayuda a almacenar agua ampliando el área cultivable; y adicionalmente es resistente a enfermedades, ya que tiene propiedades insecticidas naturales, es utilizada por tribus africanas como repelente frente a los insectos, y en Cabo Verde es usada para mejorar los suelos. De modo que, además de convertirse en combustible, tiene beneficios ambientales y puede cultivarse en terrenos que en ningún caso podrían emplearse para la producción de alimentos. El acelerado aumento de la demanda de combustibles por las economías emergentes –sobre todo India y China– no podrá satisfacerse con combustibles fósiles, cuya oferta excedente era del 11 por ciento en el 2001 y se redujo a sólo 3 por ciento en el 2007; lo cual, unido a los problemas geopolíticos derivados de la invasión a Irak, elevaron el precio del petróleo por encima de 100 dólares. La incertidumbre acerca de la disponibilidad de petróleo en razón de las decisiones del cartel de productores agrupados en la Opep y los problemas ambientales generados por los derrames recurrentes de crudo en fuentes de agua, han motivado la búsqueda de energías alternativas. En Estados Unidos había 45 plantas de biodiésel en el 2005 y ascendieron a 170 plantas en el 2007, pasando la producción de 290 millones de galones a 1.243 millones de galones; al mismo tiempo que se han realizado negociaciones con Brasil (cuya experiencia en biocombustibles se remonta 40 años) y se han estimulado las iniciativas de producción de etanol en países de América Central, al amparo del TLC, con inversión brasileña y colombiana. Guatemala es líder en cultivo de jatrofa, arbusto originario de Centroamérica, y la organización Roundtable for Sustainable Biofuels (RSB) otorga certificaciones de sostenibilidad. Empresas como Boeing han validado dichas certificaciones para utilizar la jatrofa como combustible para los aviones, y Japan Airlines utilizó 16 por ciento de jatrofa y 84 por ciento de camelina en un vuelo comercial. La compañía estadounidense SG Biofuels Inc. ha presentado a las autoridades colombianas su propuesta de suministrar semillas, asistencia técnica, acompañar los cultivos y comprar las cosechas; al mismo tiempo que empresarios colombianos como Sergio Karagumechian de la empresa procesadora de frutas (CEA) de Barranquilla están incursionando en el cultivo de la jatrofa y en su procesamiento como biocombustible. Además de las ventajas en el mejoramiento de los suelos, la posibilidad de sembrarla en áreas áridas que abundan en la Costa Atlántica y en algunas regiones del interior, puede tener efectos sociales benéficos en el desarrollo regional y en la reducción de la pobreza. beethovenhv@yahoo.com helgon

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