La industria financiera, a incorporar nuevos jugadores

El trabajo conjunto entre entidades tradicionales y emprendimientos tecnológicos redundará en más y mejores opciones para el consumidor.

Jorge Castaño Gutiérrez, superintendente Financiero.

Jorge Castaño Gutiérrez, superintendente Financiero.

Cortesía Superfinanciera

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Portafolio
septiembre 27 de 2018 - 09:30 p.m.
2018-09-27

La aparición de nuevos jugadores que, basados en tecnología ofrecen servicios financieros que hasta ahora eran exclusivos de las entidades tradicionales, ha revolucionado el panorama para esta industria. Todo apunta a que no se trata de una moda, sino una tendencia que llegó para quedarse. La irrupción de las Fintech ha ayudado a acelerar los planes de transformación digital en el sistema financiero y, aunque en un principio se vio a estos emprendimientos como competencia, la realidad es que han sido incorporado para desarrollar nuevos modelos de negocio.

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“Las Fintech tienen una ventaja con respecto a las instituciones financieras porque poseen procesos de desarrollo de software ágil y ofrecen una experiencia simple para el usuario. A su vez, los bancos han establecido entidades confiables y reguladas que poseen redes comprobadas para movilizar grandes cantidades de transacciones. Los reguladores deben ayudar a establecer un marco en el que ambos puedan cocrear y colaborar para impulsar una mejor velocidad y eficiencia en el sistema financiero”, señala Driss Temsamani, director de Canales Digitales y Servicios de Banca Empresarial para Citi Latinoamérica.

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Sin embargo, no pueden ir en direcciones diferentes. “Para lograr crecimiento exponencial y desarrollo sostenible de los modelos de negocios, debe presentarse trabajo colaborativo y generación de alianzas y sinergias, pues las industrias tradicionales aportan clientes y solidez, mientras que las Fintech otorgan velocidad, eficiencia y cercanía con el cliente. El complemento entre ambas entregará mejores beneficios a los usuarios”, dice Luis Eduardo Martínez, gerente de Planeación Corporativa en Grupo Sura.

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Estas sinergias son además una muestra de que se debe seguir construyendo sobre lo que ya se ha hecho. “Nosotros queremos ser una startup de 33.000 empleados con agilidad e impacto para estar a la vanguardia de los servicios financieros y eso lo estamos aprendiendo de las Fintech. De nuestra mano hacia ellos está el respaldo, la experiencia, la inversión y la posibilidad de desarrollo y penetración”, afirma Gabriel Di Lelle, vicepresidente de Innovación de Bancolombia. El directivo añade, además, que han reconocido en estos emprendimientos a unos aliados para el desarrollo de productos orientados a segmentos a los que probablemente no pueden llegar solos.

LAS REGLAS DE JUEGO

La aparición de nuevos jugadores en una industria con altos niveles de supervisión y regulación ha creado interrogantes sobre cómo incorporarlos para no frenar la innovación y garantizar la estabilidad del sistema.

“Hemos visto diferentes iniciativas que van desde el aprendizaje y conocimiento del entorno, la experimentación controlada, el ajuste regulatorio gradual en la medida que las innovaciones toman fuerza e incluso iniciativas más agresivas que implementaron marcos legales para la innovación, incluidos los sandboxes regulatorios”, explica el superintendente Financiero, Jorge Castaño Gutiérrez.

Por lo pronto, el Superfinanciero considera que la regulación no está siendo un obstáculo para innovar. “A diferencia de otros países y bajo el marco legal vigente, la industria ha diseñado productos digitales, brinda asesoría virtualizada, mejorado la experiencia del cliente al implementar mecanismos tecnológicos que reducen los tiempos de respuesta y desplazamiento, y sigue en constante desarrollo”.

La clave, según el funcionario, es que la innovación se desarrolle sobre la base de la experimentación. “Estamos convencidos que la regulación no se debe fundamentar en las suposiciones y sospechas, sino en el conocimiento y por ello trabajamos en acompañar las diferentes innovaciones no solo de nuestros vigilados, sino de la industria Fintech con el propósito de mejorar la calidad en la prestación de servicios y diseño de productos a los consumidores financieros amparados en la solidez y estabilidad de nuestro sistema”.

Para que el ecosistema Fintech tenga un buen desarrollo es necesario fortalecer la articulación entre autoridades, industria e incluso la academia. Según Castaño, esto pasa por programas que nutran un ecosistema en el que la innovación prospere (aceleradoras, incubadoras, espacios de coworking), el desarrollo de talento capacitado para trabajar en el sector financiero del futuro, infraestructura tecnológica competitiva, acceso y adopción de soluciones basadas en tecnología, así como políticas que faciliten la creación y constitución de emprendimientos.

Colombia Fintech se ha convertido en un escenario de encuentro entre la industria tradicional y los nuevos jugadores. De hecho, ya vienen trabajando conjuntamente en distintos temas de negocio (créditos, pagos, etc.) para conocerse unos y otros y adoptar las mejores prácticas. Edwin Zácipa, director de Colombia Fintech, dijo recientemente a este diario que esta industria está desarrollando confianza y legitimidad, y señaló que hay temas que no son negociables, como la protección al consumidor, la estabilidad del sistema financiero y el cuidado de los recursos del público.

“La colaboración entre bancos y Fintech no es una relación a corto plazo. Esta evolución avanza tan rápido que las empresas de servicios financieros deberán ser cautas respecto a los riesgos de la pasividad y/o del entusiasmo hacia la adopción de las nuevas tecnologías Fintech en sus modelos de negocio. La forma en que respondan determinará si la tecnología se convierte en una fortaleza para promover el desarrollo, o una fuente de estrés y desestabilización”, señaló un estudio reciente de Finnovista.

¿EL NEGOCIO DEJARÁ DE SER EXCLUSIVO?

Además de las Fintech, los otros jugadores que están incursionando en la prestación de servicios financieros son los gigantes tecnológicos (Bigtech), como Amazon, Apple y Google, por mencionar algunos. De hecho, el CEO de Alibaba acuño el término ‘Techfin’ al referirse a cómo firmas tecnológicas están ‘reinventando’ el sistema financiero.

Por eso, una de las inquietudes es si en el futuro, la prestación de servicios financieros dejará de ser exclusivo de las entidades de esta industria.

El consejero general de Mastercard, Timothy Murphy, dijo recientemente a este diario que esta es una tendencia real, “pero depende de cada país, y particularmente de lo que defina cada regulador. No se quieren servicios financieros fuera de la regulación. Lo que hemos visto es una gran tendencia de ‘open banking’, pues los reguladores en Europa están forzando a las financieras a abrir sus API para proveer información a emprendimientos como las Fintech. Cabe el debate sobre si eso es bueno o no, pero es algo que está pasando y va a continuar y tenemos que estar listos. Creemos firmemente en que entre más jugadores haya en esta industria será mucho mejor”.

Entre tanto, Julián David Zapata, director de Estrategia de Bancolombia, dice que si bien hay nuevos jugadores que ofrecen la mayoría de productos y servicios financieros, “lo hacen de forma desagregada, es decir, cada uno de los actores solo ofrece uno o unos pocos servicios; los bancos en cambio, tienen un modelo en donde los clientes pueden recibir todos los productos y servicios en un mismo lugar”.

Sin embargo, reconoce que al especializarse en pocos productos y nichos específicos, los nuevos prestadores “han logrado ofrecer experiencias muy buenas para sus usuarios, eliminando muchas de las fricciones que hoy tenemos los bancos”.

En esto coincide el gerente de Planeación Corporativa del Grupo Sura, Luis Eduardo Martínez, quien considera que “el surgimiento de compañías tecnológicas ha agilizado muchos procesos que son difíciles de atender para las organizaciones tradicionales y complejos para el entendimiento del cliente. La implementación y apropiación de estas plataformas permiten robustecer la oferta de productos y servicios, para llegar a poblaciones antes desatendidas”.

El Superfinanciero, Jorge Castaño, “una de las grandes ventajas de las Bigtech es también su ‘talón de Aquiles’: su mismo tamaño y visibilidad. Es así como ya vemos grandes esfuerzos de reguladores en el mundo por atajar el crecimiento e incursión hacia sectores como el financiero”.

Esto, si se tiene en cuenta que estas firmas han puesto sobre la mesa “aspectos sensibles para los reguladores, tales como riesgo sistémico, prácticas anti-competitivas, esquemas monopólicos, seguridad de la información, protección de datos, ciberseguridad, etc.”.
Así, el funcionario concluye que “hoy parece más probable que los bancos, las Fintech y Bigtech puedan coexistir y cocrear en el ámbito financiero”.

Esta visión es compartida por Driss Temsamani, director de Canales Digitales y Servicios de Banca Empresarial para Citi Latinoamérica, quien afirma que “las nuevas compañías digitales tienen un rol fuerte en aumentar los flujos financieros incorporando a nuevos consumidores no bancarizados a la economía a través de dispositivos habilitados para internet, como los smartphones”.

El directivo añade que “es importante destacar que detrás de cada jugador de e-commerce digital que ofrece pagos digitales a través de billeteras virtuales hay un banco. Como las Fintechs, las compañías de e-commerce y digitales pueden trabajar con los bancos para acelerar la inclusión financiera y la bancarización utilizando la tecnología. Se trata más de colaboración que competencia”.

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