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Finanzas

La volatilidad de los nuevos mercados

Los innovadores digitales, cuando se estrellan, se esfuman de forma fugaz.

La volatilidad de los nuevos mercados.

La volatilidad de los nuevos mercados.

ISTOCK

POR:
Gloria Helena Rey
junio 21 de 2022 - 08:05 p. m.
2022-06-21

El tecnólogo surcoreano Do Kwon subió como palmera y cayó como coco en menos de dos años debido a su gigantesco ego, al arrojo sin freno de sus 30 años y a la volatilidad de los nuevos mercados financieros.

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Educado en la Universidad de Stanford (Estados Unidos) y experto ingeniero de software, lo que le abrió las puertas de empresas como Microsoft y Apple, Kwon creó dos innovadoras criptomonedas: Luna y Terra y con ellas prometió maravillas financieras.

Su creación pasó a ser conocida como la de las ‘monedas gemelas’, pues primero lanzó Luna en 2018 y Terra dos años después, una divisa digital que pertenecía a la categoría de ‘monedas estables’ (stable coin) y que, a diferencia de las otras existentes en el mercado, estaban vinculadas a un activo menos volátil como el dólar, por ejemplo.

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Terra y Luna tenían su propia fórmula matemática y el valor de una dependía del valor de la otra y, por eso, se las conoció como las ‘monedas gemelas’.

A la usanza de los más arriesgados genios de Silicón Valley, Kwon empezó creyendo tan ciegamente en su genialidad y en su espíritu innovador que convenció a grandes empresas como Binance, la mayor firma en criptomonedas y una de las más rápidas por el volumen de comercio que maneja.

También recogió millones de dólares de grandes firmas de capital de riesgo y, en poco tiempo, se ganó la confianza de los mercados y de verdaderos pesos pesados sobre el éxito de su emprendimiento comercial basado de algoritmos que creó en su propio laboratorio.

Mike Novogratz, propietario y director ejecutivo de Galaxy Digital, una empresa de gestión de inversiones en criptomonedas con sede en Nueva York, no solo anunció públicamente su apoyo al emprendimiento de Kwon, sino que se mandó a hacer un tatuaje relacionado con la griptomoneda Luna.

En abril pasado todo parecía apuntar a un éxito rotundo. Kwon alucinaba y escribió en twitter: “mi creación más preciada lleva el nombre de mi invento más grandioso”, al referirse que había bautizado como Luna a su hija recién nacida.

Su orgullo crecía y llamaba ‘mis lunáticos’ a los inversionistas que apostaron en su proyecto.

DEL CIELO AL INFIERNO


La gran novedad de la invención de Kwon fue que, por primera vez, unas monedas digitales pasaron a vincularse directamente con el nombre e identidad de una persona, ‘las monedadas de Kwon’, al contrario que en el caso del bitcóin, por ejemplo, en la que la identidad del creador sigue manteniéndose en secreto.

Kwon recogió US$40 mil millones para invertir en su maravilloso e innovador proyecto financiero al que calificó como “mi invento más grandioso” y proclamaba a los cuatro vientos que iba a “cambiar el mundo”.

Pero ese dinero se esfumó ante sus espantados ojos y los de los inversionistas el pasado 13 de mayo.

Luna y Terra, las dos criptomonedas de su invención, colapsaron y el dinero invertido se esfumó en un abrir y cerrar de ojos.

“El mercado perdió la confianza en la fórmula algorítmica de Kwon en un contexto de caída de precios de las criptomonedas y malas noticias económicas. Luna perdió todo su valor (cayó en picada de US$118 a US$0,09) y Terra se desplomó junto a ella”, recuerda la BBC en una nota.

El pánico se apoderó de todos frente a la caída brutal de las dos monedas digitales y se produjo la venta masiva de las mismas, lo que, al mismo tiempo, produjo una caída generalizada en el sector.

Apenas estalló el escándalo Kwon, escribió en Twitter que “estoy desconsolado por el dolor que mi invento les ha producido a todos”.

Los grandes inversionistas perdieron miles de millones de dólares y los pequeños posiblemente los ahorros de toda su vida por el afán de ganar dinero fácil.

Podría decirse que Kwon vivió ese día su propio criptoinvierno, o sea, el término que se utiliza entre inversores y que se refiere a una baja sostenida en el precio de las monedas digitales. Además, fue responsabilizado globalmente por el desplome de las cripto en el mercado mundial.

El emprendedor se hizo conocido a nivel mundial cuando fundó en 2018 Terraform Labs, una firma desarrolladora de software con sede en Singapur con el propósito de construir sistemas de pago basados en la tecnología blockchain (de bloques). En la época se jactaba de haber inventado un sistema financiero moderno, donde los usuarios actuarían sin el concurso de los bancos ni de cualquier otro intermediario.

La Revista Forbes llegó a considerarlo como uno de los grandes profesionales que triunfan en el mundo tecnológico pues su éxito parecía imparable y era imposible pronosticar la caída vertiginosa que lo estrelló contra el mundo.

Y, pese al monumental descalabro, otro Kwon, con bajo perfil y arrogancia cero, anunció el relanzamiento de su moneda Luna en versión 2.0 pero, por lo que todo indica, el mercado no volverá a reaccionar igual y también que le será mucho más difícil volverse a ponerse de pie tras el desplome.

GLORIA HELENA REY
PORTAFOLIO

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