La latinización del béisbol americano

LA TEMPORADA 2005 de la liga de béisbol estadounidense será recordada por el surgimiento de un gigante: Ozzie Guillén, un ex paracorto de 150 libras que realizó 28 cuadrangulares en su carrera.

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octubre 29 de 2005 - 05:00 a.m.
2005-10-29

Guillén, el entrenador de las Medias Blancas de Chicago, es sólo uno de dos latinos que participa a nivel gerencial en las grandes ligas. El otro es Felipe Alou, de los Gigantes de San Francisco. Guillén, oriundo de Venezuela, es el primer entrenador latino en alcanzar la Serie Mundial. Y el primero en ganarla. De los 25 jugadores en su plantilla, ocho son latinos. Los Medias Blancas, que vapulearon a los Astros de Houston en la serie final, reflejan la nueva cara del béisbol en Estados Unidos.Que los latinoamericanos sean una parte importante de las Grandes Ligas no es exactamente una noticia de último minuto. Pero incluso los hinchas más despreocupados deben haber notado que este deporte está viviendo una transformación étnica como no se veía desde los años 70, cuando los negros formaban más de la cuarta parte de los jugadores. Hoy, uno de cada cuatro jugadores de las Grandes Ligas es latino. En las ligas menores su presencia es aún más pronunciada: la mitad de todos los jugadores es latina, lo que prácticamente garantiza su futuro dominio en el béisbol.La pregunta es si el béisbol tiene la suficiente destreza para aprovechar este cambio demográfico y ayudar así a energizar el juego y formar la próxima generación de seguidores.Hoy por hoy, el béisbol ha perdido algo de su brío de antaño. Al igual que el bateador Barry Bonds, el béisbol es grande y voluminoso. Los salarios se han disparado y las entradas a los estadios son caras. Es por eso que algunos de los fanáticos más apasionados verán este año el campeonato por televisión, sobre todos en los bares y restaurantes mexicanos alrededor de EE.UU. Una razón por la que los hinchas latinos no están asistiendo a los juegos es que los equipos les han prestado poca atención hasta ahora. Los Medias Blancas, equipo que cuenta con una larga lista de leyendas hispanas como Minnie Minoso, Chico Carrasquel y Luis Aparicio, incluso eliminó en 1999 su transmisión radial en español y no la retomó hasta esta temporada. En un juego de personajes coloridos, Guillén sobresale como uno de los entrenadores más energéticos. Guillén, de 41 años, es un héroe en su Venezuela natal. De vez en cuando, el presidente Hugo Chávez lo llama por teléfono y Guillén describe a Chávezcomo un amigo.Cuando los inmigrantes latinos empezaron a llegar a los vecindarios alrededor del estadio de los Medias Blancas, conocido entre los fanáticos como Sox Park, el equipo no pareció notarlos hasta que apareció Esteban Loaiza. En 2003, Loaiza, un lanzador mexicano que nunca había ganado más de 11 juegos en un año, de pronto empezó a lanzar como un integrante del Paseo de la Fama. Cuando Loaiza lanzaba, la asistencia al Sox Park, normalmente baja, aumentaba con fuerza. Desde entonces, el equipo ha contratado firmas de marketing y relaciones públicas con experiencia en la comunidad latina para conectarse con ese público. Entre otras cosas, los Medias Blancas patrocinaron una noche dirigida especialmente a universitarios hispanos de la región. Después, el equipo contrató al paracorto estrella Juan Uribe, un dominicano. Su ex equipo, los Rockies de Colorado, lo dejaron ir porque Uribe había tardado mucho en aprender inglés (como si el idioma fuera una condicionante para ser un buen jugador).Ahora, muchos equipos intentan atraer a los hinchas latinos. Los Padres de San Diego traen en bus a fans mexicanos de Tijuana. En Milwaukee, los Brewers imprimen sus folletos en español. El gerente general de los Mets, Omar Minaya, ha sido uno de los más activos en atraer jugadores y fanáticos latinoamericanos al estadioShea en Nueva York.

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