En libertad de fijar precios de medicinas siguen productores y comercializadores

Gobierno tiene 'engavetadas' millones de cifras relativas a precios que reportaron laboratorios, distribuidores mayoristas, EPS y hospitales públicos.

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febrero 29 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-02-29

Esos datos, que deben ser trimestrales, comenzaron a ser reportados a la Comisión Nacional de Precios de Medicamentos (Cnpm) desde los primeros días del año pasado, pero no han sido tocados.

Así, hasta el momento las autoridades no han tomado decisión alguna con base en ellos, pues tampoco han establecido los llamados precios de referencia, indispensables para proceder a clasificar determinados medicamentos en libertad controlada, es decir, a fijarles un precio máximo.

Esto ocurre 17 meses después de haber sido expedida la nueva política de precios de medicamentos, que estableció el esquema de reportes.

"Lamentablemente, a más de un año de la expedición de circulares y luego de múltiples rectificaciones y postergaciones, la Cnpm no ha publicado aún dato alguno reportado desde finales de 2006, generando un vacío de información regulatoria muy preocupante, por sus consecuencias negativas para la salud pública en general", señala un boletín del Observatorio del Medicamento (Observamed), de la Federación Médica Colombiana.

Fuentes del Ministerio de Comercio, sede de la Cnpm y en la cual participan los titulares de este despacho y del Ministerio de la Protección Social y un delegado del presidente de la República, comentan que la información de precios entregada por las farmacéuticas y demás obligados a reportar es de buena calidad y está disponible en el sistema, "que no es de intervención, sino que está listo para ser utilizado cuando el Gobierno lo necesite".

La filosofía de la nueva política es que el mercado de medicamentos, en el cual se mueven cerca de 18.000 presentaciones y factura más de 1.700 millones de dólares anuales, regule sus precios por la competencia. Esto explica por qué desde finales del 2006 todas las medicinas hayan quedado en el régimen de libertad de precios.

Como el 80 por ciento de las ventas se produce en el llamado mercado institucional (de laboratorios y comercializadores a hospitales, clínicas, EPS), estas transacciones son las que se reportan a la Cnpm, explicó el viceministro Técnico de la Protección Social, Carlos Jorge Rodríguez. En consecuencia, queda por fuera la facturación de las droguerías al público. El interés del Gobierno es la operación mayorista.

Los precios minoristas de los medicamentos, los que paga el público en las droguerías y farmacias, subieron 6,93 por ciento el año pasado, de acuerdo con la información suministrada por el Dane, nivel que estuvo 1,24 puntos por encima de la inflación, al igual, aunque en una proporción mayor, que lo sucedido con los alimentos.

"Cuánto aumentaron los precios mayoristas, los del mercado institucional de las medicinas". No se sabe, por lo menos públicamente.

"Nosotros podemos detectar si los precios suben y en qué punto de la cadena", aseguró la fuente del Ministerio de Comercio, quien agregó que esto lo pueden hacer porque disponen de toda la información que les reportan los laboratorios farmacéuticos nacionales y multinacionales, los grandes comercializadores, las clínicas y hospitales y las EPS.

La norma vigente sobre ajustes de precios mayoristas, indicaron en el Ministerio de la Protección Social, precisa que las casas farmacéuticas no pueden incrementar sus valores por encima de la variación del Índice de Precios del Productor (IPP), pues en caso de hacerlo sus productos pasarán del régimen de libertad vigilada al de libertad regulada.

Los laboratorios lo saben, pues las señales de la nueva política de precios de medicamentos son claras, dijo la fuente del Ministerio de Comercio, quien resumió en una frase la posición del Gobierno: "Compórtense bien, que yo los estoy mirando y si abusan, esto tiene consecuencias".

¿Cuántos productos han sido clasificados en libertad regulada por decisión de la Cnpm? Ni uno solo, aunque no se pudo establecer si existen o no motivos para que el organismo hubiera actuado en contrario, pues como se señaló, el cúmulo de información que reposa en los archivos de la Cnpm es confidencial, es decir, no es de acceso al público.

En el organismo apenas están mirando cuáles de todos esos datos que les llegan serán puestos a disposición de la ciudadanía, de los directamente interesados en ellos por razones comerciales y de los centros de investigación académica.

No obstante, enfatizó la fuente consultada, la Cnpm ha venido realizando estudios, algunos de los cuales ya están listos, para clasificar algunas medicinas en el régimen de libertad regulada, que es la antesala para pasar al control directo de precios.
Una decisión al respecto, dijo, se conocerá pronto, sin comprometerse con cualquier plazo para ese pronto.

Clasificar en el régimen de libertad regulada no solo tiene que ver con el comportamiento ¿abusivo? de los precios, pues, de acuerdo con la resolución 4 de septiembre del 2006 de la Cnpm, que dio origen a la nueva política, un medicamento también puede quedar allí por una medida necesaria para proteger la salud pública, particularmente la relacionada con casos como VIH-Sida, tuberculosis, malaria, y otras epidemias, así como circunstancias de extrema urgencia o emergencia nacional.

Igualmente, ante la presencia de situaciones monopolísticas en la provisión al mercado de una medicina, o por ser un producto nuevo que al ingresar a la corriente comercial no tenga sustitutos.

Al no existir ningún medicamento en libertad vigilada, se concluye que para la Cnpm, por lo menos en los últimos 18 meses, no se ha presentado ninguna de las circunstancias señaladas que ameriten una decisión de esa naturaleza.

Los valores de referencia aún no existen

La circular 4 de la Cnpm definió precios de referencia que, en teoría, servirán para mantener a raya los aumentos de las medici- nas, ya que si los laboratorios o los distribuidores ajustan sus valores por encima de aquellos sus productos pasan a control directo, es decir, que el organismo les impone un techo a las alzas.

Para fijar los precios de referencia, la Cnpm deberá tomar el promedio de los tres precios más bajos del respectivo medicamento de nueve países latinoamericanos: Colombia, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México, Panamá, Perú y Venezuela.

Hasta ahora, dichos precios no existen, aunque en el Ministerio de Comercio aseguran que tienen todos los insumos para construirlos. Lo cierto es que si legalmente los precios de referencia no han cobrado vida, ningún medicamento puede
clasificarse en el control directo.

En este semestre, comentó Carlos J. Rodríguez, la Cnpm debe clasificar los medicamentos en el régimen que les corresponda.
 
Jorge Correra
Redacción de Economía y Negocios 

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