Lula promete duplicar crecimiento de la economía de Brasil

La prioridad por el crecimiento económico, anunciada por el recién reelecto presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, no deberá cumplirse a costo de la estabilidad, pese a la ofensiva de algunos ministros a favor de una inflexión política, opinaron los economistas.

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octubre 31 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-10-31

Después de su reelección con 60,83 por ciento de los votos, Lula anunció que Brasil tendrá un crecimiento de al menos 5 por ciento anual, pese a que es el último de los países emergentes (2,3 por ciento en el 2005). También se comprometió a mantener una política presupuestaria ‘dura’, y prometió “no hacer sufrir al pueblo los efectos de los ajustes fiscales”. “Los bajos índices de crecimiento económico y la preocupación neurótica por la inflación, sin pensar en la distribución de la riqueza y en el crecimiento, eso terminó”, aseguró el ministro de Relaciones Institucionales, Tarso Genro, de los más influyentes el Gobierno. “Un crecimiento mínimo del 5 por ciento para el año que viene, es compatible con una inflación baja”, precisó Genro. “La política económica basada en los superávits (de presupuesto), la tasa de cambio flotante y los objetivos de inflación, no será modificada”, dijo el economista Roberto Padovani, del grupo Tendencias. Sin embargo “existe una cierta aprensión por la (futura) composición del equipo económico”, subrayó Padovani. Actualmente coinciden en el gobierno el ministro de Hacienda, Guido Mantega, que pregona una política desarrollista, y el más ortodoxo presidente del Banco Central, Henrique Meirelles. Para Aloisio Pessoa de Araujo, economista de la Fundación Getulio Vargas, “a corto plazo, no son posibles cambios en la política económica para tener un crecimiento fuerte en Brasil”, porque “las tasas de interés bajaron mucho y el margen es estrecho”. El Banco Central redujo seis puntos su tasa básica de interés a 13,75 por ciento anual, entre septiembre del 2005 y octubre pasado, pero la tasa real (descontada la inflación) permanece como la más alta del mundo (9 por ciento). Según Roberto Padovani “con las elevadas tasas reales y las inversiones en descenso, el crecimiento deberá llegar a 3 ó 4 por ciento en 2007”. Pessoa de Araujo, no percibe “margen de maniobra para una reducción de gastos estatales”, mientras Lula “estará bajo la vigilancia de los mercados, que reaccionarán rápido”. Lula, no obstante, “deberá reducir un poco los gastos el año próximo para compensar los de este año”, cuando aumentaron por la campaña electoral, opinó Aloísio de Araujo. Para los expertos, la ejecución de las reformas tributaria, de la seguridad social y de la legislación laboral son necesarias para acelerar el crecimiento. AFP 60,83 por ciento, de los votos de las pasadas elecciones en Brasil, los obtuvo el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, para su reelección.

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