Luz Nayari Herrera, la protectora de la ranchería

La labor de la brigada no hubiera sido posible sin Luz Nayari Herrera, la trabajadora social del hospital Nuestra Señora de los Remedios. Ella era la encargada de traducir del español al wayuunaiki, cosas tan simples como “abra la boca”, “¿le duele?”, “¿Cuándo fue su última menstruación?” y otras frases fundamentales para un diagnóstico que debían realizar los médicos.

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diciembre 22 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-12-22

‘Luna’, como le dicen, en wayuú de la ranchería ‘El Guachaquero’, tiene 29 años y estudió en la Universidad de la Guajira. Hace 14 años que no usa las tradicionales mantas wayuús pero dice que lleva esta cultura en su sangre. En los cuatro años que completa trabajando en el hospital, ha luchado para que los wayúus reciban prioridad para ser atendidos. “Salir de las rancherías es muy complejo porque los caminos están muy deteriorados; si llega un wayúu es porque se trata de algo grave, así que yo procuro que les solucionen todos sus problemas lo más rápido posible”. Pero su trabajo también la ha obligado a pelear con su propia cultura. Por ejemplo, los wayúus no permiten que se les ponga oxígeno a los niños y prefieren sacarlo del hospital y que se mueran en las rancherías. “Yo les explico que eso va a sanar al niño, pero ellos no lo permiten”. La meta de ‘Luna’ es crear un espacio en el hospital exclusivo para los wayúus, donde los atiendan en su lengua y no necesiten de muchos trámites para ser diagnosticados. El cuerpo médico termina su jornada con la satisfacción de haber aportado un grano de arena al mejoramiento de las salud de una comunidad olvidada. Mientras tanto, en su lengua, los beneficiarios del servicio agradecen la atención y en especial a Luz Nayari.

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