Maquiavelo en Colombia

El libro Maquiavelo en Colombia por su mismo título y alcances sorprende y deja bien librado a su autor, pues contiene, fuera de un estudio denso y didáctico, ocho ensayos de analistas colombianos de primerísimo orden, que se han ocupado de descifrar el mensaje y la personalidad, por lo menos enigmática, del pensador peor interpretado de la historia.

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diciembre 03 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-12-03

En efecto, más de un lustro como asesor del BID y dos maestrías en un George University y Harvard, en vez de impedir facilitaron la tarea que se impuso Iván Duque Márquez: elaborar una apretada síntesis sobre la obra de Nicolás Maquiavelo (1469-1527) con el fin de demostrar que en ella ‘no existe una perversidad premeditada, ni mucho menos una promoción del totalitarismo’. Este texto lo ha sabido enmarcar con una presentación bien puntual de Juan Manuel Santos y, además, con escritos de diferentes épocas y desde ideologías dispares de Marco Fidel Suárez, Luis Vidales, Francisco Posada, Jorge Padilla, López Michelsen, Jorge Restrepo, Luis Alberto Alfonso y Gabriel Flores Arzayus. Por ejemplo, Francisco Posada, con su habitual profundidad, esclarece los conceptos de ‘paxis’ y ‘fortuna’ que, por cierto, han servido para confundir o extraviar a muchísimos interpretes, discípulos o contradictores de Maquiavelo. Afirma, que el florentino no fue utopista, pero que tampoco cayó en esa forma secreta de utopía que es el fatalismo y que para él la fortuna mantiene su femenino imperio en la ‘mitad de nuestros actos’ y que, por lo tanto, nuestro libre albedrío está en condiciones de ‘regir la otra mitad’. Recalca, además, que la fortuna tiene para Maquiavelo un valor ‘material’, es decir, que obra independiente de la conciencia del hombre y puede trastocar sus planes y burlar su voluntad, pero advierte que “el príncipe que se apoya solo en la fortuna cae cuando ella varía”. La praxis, por su lado, se torna en categoría dominante en toda la teoría política del genio, pero “supone de antemano la existencia de ese mundo objetivo, con su mitad imposible de controlar”. Valgan tres referencias consignadas en la contra carátula de este libro, que bajo los auspicios pluralistas de la Universidad Sergio Arboleda acaba de publicarse. Para Enrique Iglesias, secretario general Iberoamericano, Maquiavelo en Colombia “ha sido una lectura fascinante. Resulta sorprendente la lectura sobre el personaje, su sentido del humor y sobre todo su sentido de la historia. Creo que este libro es un gran esfuerzo interesante, informativo y esclarecedor”. Según Luis Alberto Moreno, presidente del BID, “es un excelente trabajo escrito en un lenguaje claro y conciso, que refleja la pasión del autor por la vida y obra del inmortal florentino, dilucida el contexto histórico que enmarca su pensamiento y constituye un valioso testimonio de su impacto e influencia sobre teóricos y prácticos del arte de la política en la historia de Colombia”. Para el ex presidente Aristides Royo “Cien años de soledad es para la literatura moderna los que el Príncipe de Maquiavelo es para la ciencia política, de la que podemos considerarlo su fundador. Es una obra excelente sobre un pensador imperecedero”. Adenda: Con los episodios recientes se comprueba la calificación dada hace más de un año por Carlos Fuentes al presidente Chávez: un ‘criptofacista bravucón’. Ex ministro delegatario y ex embajador en E.U. Esta obra contiene fuera de un estudio denso y didáctico ocho ensayos de analistas colombianos”.

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