Cuando se medita se aprende más

Matemáticas, español, gimnasia, sociales... y meditación. Esta debería ser una materia en el currículum escolar de todo niño, incluso si está en pre kínder.

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abril 28 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-04-28

Esa es la propuesta que Sant Rajinder Sing, maestro hindú de meditación y líder del movimiento Science of Spirituality, hace por el mundo. Tiene razones fuertes para tratar de convencer sobre esto, no solo a sus seguidores sino también a presidentes, ministros de educación, rectores de colegios y a quien quiera oírlo: “La investigación demuestra que cuando se pasa cierto tiempo en un silencio introspectivo alcanza niveles de relajación física y mental que disminuyen la tensión, esto aumenta la productividad y acelera el aprendizaje”. Así, un estudiante puede captar más en menos tiempo, puede tener una mejor concentración, enfocarse mejor en cualquier tema y tener un mejor desarrollo mental e intelectual. Al introducirse en los recursos internos de cada uno en los períodos silenciosos de la meditación, los estudiantes pueden tener acceso interno a su creatividad, intuición y sabiduría. Además, la meditación ayuda a reducir el estrés con los beneficios que esto implica, no solo para aliviar la tensión y abrir la mente, también para la salud. “Médicamente, la meditación se recomienda para tratar enfermedades relacionadas con el estrés como los problemas del corazón, digestivos y de tensiones musculares”, agrega el maestro. Sin embargo, estos beneficios prácticos para el diario vivir son una parte de la importancia de que los pequeños mediten para que puedan ser mejores estudiantes. La otra es para toda la vida: “Los niños crecen siendo más armónicos y amorosos y aprenden a tratar a los demás. Si esto se enseña atado a una educación espiritual, en 20 o 30 años el mundo será mucho mejor”. Y es que al lado de la meditación, Sant Rajinder Sing promueve la enseñanza en valores éticos y morales, como el respeto, la tolerancia, la humildad, la honestidad y la no violencia, porque según él, hoy día los estudiantes dominan la ciencia y la tecnología pero no las relaciones humanas. “En las escuelas se hace tanto énfasis en lo académico que nos alejamos de los volares y la ética. Al crecer, esos niños pueden saber mucho de cómo funciona el mundo, ser muy buenos inventores de aparatos pero no tienen habilidades para las relaciones interpersonales”, dice. Durante la meditación que se haga en la escuela se puede hacer énfasis en estos temas para su introspección. CÓMO MEDITAR Introducir la meditación en el colegio no implica dedicar una hora de clase al tema. Es más una herramienta que se puede utilizar durante unos minutos, preferiblemente en la mañana, para que el resto de día y de clases sean más productivos, incluyendo la clase de valores, o de religión o la que tenga que ver con esa formación ética y espiritual. Por lo mismo, no requiere de un espacio especial ni un uniforme adecuado para hacerlo. Para meditar hay que aquietar el cuerpo y la mente y esta parte no es fácil, mucho menos para un pequeño que no se concentra mucho tiempo en ninguna actividad por atractiva que sea. “Tan pronto cierras los ojos, empieza un bombardeo de pensamientos que te llegan a la mente. Se piensa en lo que se estaba haciendo, en lo que falta por hacer, en los problemas. La mente es muy poderosa y por eso hay que hacerse amigo de ella”, dice. Según este creador de las Academias Darshan, que en India ya son 15, en los más pequeños hay que comenzar con cinco minutos al día y poco a poco ir aumentando el tiempo. Para meditar hay que cerrar los ojos y centrar la atención detrás del entrecejo. Se debe repetir el nombre de dios mentalmente (cualquiera que éste sea) hasta que no tenga ningún otro pensamiento. EL MAESTRO RASTRO. Sant Rajinder Sing nació en la India hace 50 años. Estudió ciencias en su país y luego hizo una maestría en ingeniería en el Instituto Tecnológico de Illinois, en Estados Unidos. Trabajó varios años en el sector de telecomunicaciones en empresas como ATT, e iIncluso hizo parte de los equipos de trabajo que diseñaron las pantallas sensibles al tacto y las bandas magnéticas de las tarjetas de crédito. Pero luego se dedicó a promover la meditación como una vía para lograr el éxito personal, pero también para tener sociedades más tranquilas, armoniosas y cariñosas y así lograr una paz mundial. Ha venido varias veces a Colombia para llevar un mensaje: “Hay que encontrar la paz interna para darnos cuenta de que todos somos parte de un dios”. Esto sin importar de qué religión se sea por lo que este hombre preside el parlamento Mundial de Religiones.

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