El mercado mundial del medio ambiente, un negocio rentable

El calentamiento global se está convirtiendo en todo el mundo en una nueva fuente de negocios para el mercado de capitales. Y, aunque Colombia todavía está lejos de contar con grandes alternativas de inversión, ya se está abriendo camino en esa materia.

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agosto 31 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-08-31

Es un hecho claro que en el planeta existen cada día más empresas y proyectos ambientales que buscan financiación internacional y, por eso, se están desarrollando instrumentos especiales que canalizan recursos hacia esas alternativas. En Colombia, los proyectos ambientales susceptibles de ser financiados en los mercados internacionales son pocos. Hay seis que ya tienen certificados de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero otorgados por la ONU, y el Ministerio del Medio Ambiente le otorgó registro a nueve más para que sigan su trámite hasta obtener los certificados de Naciones Unidas. Lo preocupante es que hay 100 en estudio por parte del Ministerio, lo cual ha creado un cuello de botella en la aprobación de más proyectos. Lo cierto es que en el mundo hay un mercado de valores ‘ambiental’ en crecimiento que está generando grandes expectativas de rentabilidad a mediano y largo plazo. Los inversionistas reciben esa rentabilidades a través de dos vías: la primera es con exenciones tributarias en sus países por apoyar trabajos ambientales en otras partes del mundo y, la segunda, con ganancias financieras que reciben cuando invierten en proyectos como, por ejemplo, zonas de producción maderable. que generan ganancias contantes y sonantes en el transcurso del tiempo. Las exenciones tributarias operan especialmente en los países de Europa que suscribieron el Protocolo de Kyoto (Japón) en 1997 con el cual se comprometieron a reducir los gases de efecto invernadero, ya fuera en sus propios territorios, o en otros lugares del planeta. Así, empresas europeas actúan hoy como las grandes inversionistas o financiadoras de proyectos ambientales en países que tienen un gran potencial natural como Colombia. Por eso, en los últimos años se ha desarrollado un mercado mundial de valores en el que se negocian títulos emitidos por empresas protectoras del ambiente. En ese mercado existe incluso el índice Ctius, creado para medir el desempeño de empresas que invierten en tecnología limpia. El índice está compuesto por 47 compañías, que obtienen como mínimo el 50 por ciento de sus ventas o ganancias operacionales del negocio de tecnología limpia y tienen una capitalización de mercado de más de 150 millones de dólares. Hoy, las compañías del Ctius registran una capitalización total de 290 mil millones de dólares. Según el desempeño del índice Ctius, las empresas de tecnología limpia presentaron en el último año un crecimiento cercano al 40 por ciento. “Desde enero del año 2000, el sector ha arrojado una tasa de retorno de 14,2 por ciento en promedio anual, lo que implica que cada 1.000 dólares que se invirtieron en esa época, representan hoy cerca de 2.740 dólares”, dice Manuel Felipe García, director de economía del fondo de pensiones y cesantías Skandia. “Otros índices de sostenibilidad, que no se centran exclusivamente en tecnologías limpias, pero sí en empresas que involucran el concepto de sostenibilidad y de responsabilidad social, como el Dow Jones World Sustainability Index, han mostrado un desempeño similar al de las bolsas internacionales”, dice García. Pese al desarrollo internacional de ese mercado, invertir en empresas con compromiso ambiental no es común en América Latina. En Colombia, se lanzó recientemente un producto de inversión en tecnologías limpias llamado ‘Skandia Green’ por medio del cual se compran acciones o participaciones en empresas comprometidas con el tema ambiental. El manejo de esa inversión lo hace Skandia a través de la firma Robeco, filial del Rabo Bank. LOS EMISORES La otra cara de la moneda la constituyen los proyectos o las empresas ‘ambientales’ que requieren financiación internacional y que en Colombia empiezan a surgir, pese a que en otros países de América Latina como Chile, Costa Rica e incluso El Salvador ya hay avances importantes. Los compromisos de reducción de gases de efecto invernadero asumidos en el Protocolo de Kyoto dieron origen a nuevos desarrollos de proyectos ambientales para cumplir con las metas trazadas. Por eso, naciones en vía de desarrollo como Colombia pueden ser objeto de inversiones en proyectos ambientales que se desarrollen en temas como agua, energía, combustibles menos contaminantes y bosques, entre otros. Se estima que cada hectárea aprovechada para producir bienestar ambiental genera entre 2 y 4 dólares al año, lo que se convierte en una fuente interesante de recursos para países con alto potencial de recursos naturales. Por eso, hay quienes dicen que Colombia tiene una gran oportunidad de ingresos con la ‘venta de oxígeno’ al mundo, aprovechando los recursos naturales que hay en el territorio nacional y porque el hecho de cuidar el medio ambiente es, de por sí, un negocio rentable.CERTIFICAN A LA EAAB La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (Eaab) recibió por parte de la ONU la certificación de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero por el Mecanismo de Desarrollo Limpio en el proyecto de la Central Hidroeléctrica Santa Ana. Este complejo se construyó entre el 2001 y el 2003 para producir energía eléctrica, aprovechando el agua que viene por túneles desde la Planta Wiesner en La Calera. Santa Ana reducirá, en el transcurso de 10 años, la emisión de más de 200.000 toneladas de gases de efecto invernadero, al desplazar el uso de fuentes fósiles como carbón y gas utilizados para generación de energía. La Eaab podrá vender durante 10 años cerca de 206.000 certificados de emisiones reducidas (CER) de gases efecto invernadero a países vinculados al Protocolo de Kyoto. Se espera que la Eaab obtenga más de 7.000 millones de pesos, que si bien parece un monto pequeño, es un buen ejemplo de la oportunidad que tiene Colombia para incursionar en el mercado de valores ‘ambiental’. Los recursos se invertitrán en protección, restauración y conservación del Parque Nacional Natural Chingaza, de donde se surte el 70 por ciento del agua potable que consume Bogotá. Colombia y otros diez países, poco incentivados Perú, Colombia, Zambia y otros ochos países que tienen un alto nivel de bosques y bajas tasas de deforestación no tienen estímulo para proteger sus árboles en los actuales programas reducción de emisiones de carbono. Así lo asegura un estudio publicado en el Public Library of Science Biology journal y realizado por varias universidades. Según el estudio, mientras a los países deforestadores o que tienen pocos bosques les hacen varias ofertas de créditos transables para que no talen o siembren más, al resto no los tienen tan en cuenta, porque ya tienen amplias zonas verdes, y tampoco los incentivan para que las mantengan. Los investigadores, dirigidos por Gustavo Fonseca de la ONG Conservación Internacional, sugieren el uso de ‘créditos preventivos’ para recompensar a los 11 países estudiados, con el fin de que sostengan sus bosques. Si se asume un costo de 10 dólares por tonelada métrica de dióxido de carbono que no fue emitido, el valor anual de mantener los bosques de esos 11 países sería de 630 millones de dólares, calcula Fonseca. Las otras ocho naciones mencionadas por los investigadores son Panamá, Congo, Belice, Guayana Francesa, Gabón, Guyana, Surinam y Bután. El bosque de esos 11 países representa el 18 por ciento del carbón encontrado en todos los bosques tropicales mundiales. Con información de Bloomberg ARRANCA EN BRASIL La Bolsa de Mercaderías y Futuros (BM&F) de Sao Paulo será la primera en el mundo en subastar dentro de su mercado a la visita Reducciones Certificadas de Emisión (RCE), conocidos como “créditos de carbono”. La primera subasta se realizará el 26 de septiembre. Los créditos que se van a vender son propiedad de la alcaldía de la ciudad de Sao Paulo y el gobierno inglés ya anunció su interés de comprar. En la BM&F se negocian los contratos futuros de materias primas, mientras que la Bolsa de Valores de Sao Paulo, la mayor del país, maneja el mercado de las acciones de empresas de capital abierto. 50 por ciento del territorio de Colombia y otros 10 países está conformado por bosques. 290 mil millones de dólares es la capita- lización de empresas de tecnología limpia del Ctius.

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