Minhacienda: ¡otra vez que se retira!

A mediados del año pasado, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, anunció que sólo estaría unos meses del segundo gobierno del presidente Uribe y precisó que esperaba retirarse a finales del 2006.

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enero 31 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-01-31

Lo ratificó luego al entregar para discusión al Congreso de la República el proyecto de reforma tributaria. Sin embargo, una vez aprobada la iniciativa, en diciembre pasado, dio a entender que continuaría por un tiempo más al frente del manejo de las finanzas públicas. En forma sorpresiva, se sabe ahora que el funcionario ha decidido retirarse y así lo habría comunicado al presidente Uribe el jueves pasado. ¿Por qué ese cambio intempestivo cuando los resultados de la economía favorecen la gestión de Carrasquilla y parecería el momento de cosechar? ¿Por qué se va si no se notan problemas en el manejo político y más después de haber superado la aprobación de la reforma tributaria en el Congreso? ¿Por qué lo decide ahora en un momento en que -sin ser un gran líder- tiene controlada la situación al interior del Gobierno frente a los demás ministros? Las explicaciones son varias. Carrasquilla tiene un estilo personal y profesional especial, cuyas características centrales son la autosuficiencia, terquedad e independencia conceptual. Según ese comportamiento, cree que se va cuando quiere y que este es un buen momento para tomar la decisión, sin motivo aparente. De todas formas, necesita una coyuntura. Y esta parece haberse dado desde hace varias semanas. En la reunión de la junta del Banco de la República, poco antes de la Navidad del 2006, se presentaron discrepancias con algunos miembros del organismo sobre el manejo de la tasa de cambio. En particular dos codirectores: Carlos Gustavo Cano y Juan Mario Laserna, reclamaron la supuesta poca colaboración de Carrasquilla para enfrentar el problema de la revaluación del peso. Carrasquilla se levantó de la reunión, alegando -como siempre lo ha hecho y creído- que el tema de la política fiscal es responsabilidad del Ministerio de Hacienda y no se discute en la junta del Banco. Finalmente, el asunto es una diferencia de criterio, que se ha dado en varias oportunidades y termina corrigiéndose, tal como también pasó en esta oportunidad. Sin embargo, lo que no gustó al ministro es que se planteara la necesidad de buscar una mediación del presidente Uribe para “llamar al orden” al ministro y lo más grave es que esa idea fuera aceptada en el mismo Palacio de Nariño. “Nos montamos en la propuesta de Carlos Gustavo Cano”, dijo un dirigente gremial. Aunque el presidente Uribe se ha referido en muchas oportunidades al tema de la revaluación de la moneda, fue particularmente parco en una reunión que sostuvo en Colombiatex, en Medellín, con empresarios exportadores de la industria textil y confecciones sólo explicó que el ministro Carrasquilla tenía una propuesta sobre el asunto. Todo indica que habían hablado ya sobre el tema. El ministro Carrasquilla ha compañado a Uribe desde comienzos del primer gobierno, inicialmente como viceministro y luego como titular de la cartera de Hacienda, una vez se retiró Roberto Junguito, en el primer semestre del 2003. Carrasquilla ha sido destacado en el exterior por el manejo ortodoxo que le ha dado a la política económica y en varias oportunidades se ha hablado se su posible salida, aburrido por desautorizaciones del mismo presidente Uribe, pero finalmente continúa en el cargo. Incluso se ha dicho que razones de tipo familiar han llevado al funcionario a pensar en su retiro. MINISTRO DE LARGO ALIENTO En junio del 2003 asumió la cartera de Hacienda, Alberto Carrasquilla, tras la renuncia presentada por Roberto Junguito. Si de éste último se dijo que fue un ministro de corto aliento, solo estuvo el primer año del gobierno Uribe, de Carrasquilla ahora hay quienes dicen que ha sido un ministro de largo aliento: tres años y medio. Su despegue como titular de Hacienda no fue, sin embargo, grato. En agosto del 2003, las comisiones económicas le devolvieron el presupuesto, en su primer choque con el Congreso. Pero no sería este el único trago amargo en el legislativo, en el 2004 el Gobierno incluyó en su agenda económica seis proyectos de ley y sólo el presupuesto para el 2005, se convirtió en ley, y eso que a 'trancazos'. la reforma tributaria fue retirada ante la evidencia de un fracaso en el legislativo. En el 2006, el ministro presentó un proyecto de reforma tributaria estructural, que fue recortado al máximo. Finalmente, Carrasquilla logró sacar la reforma tributaria y mostrar resultados que no se veían desde hacia muchos años. Ahora, hay quienes dicen que pese a los sin sabores, Carrasquilla tiene todo por delante para cobrar los resultados favorables que se están dando en la economía, con un crecimiento del 6 por ciento el año pasado. Candidato 1 Para muchos, el actual ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, es el candidato más firme para ocupar la cartera de Hacienda. Desde que el ministro Carrasquilla anunció el año pasado que estaba próximo su retiro, el nombre de Andrés Arias saltó como su más posible sucesor, pese a que las relaciones entre ambos ministros se rompieron definitivamente durante este Gobierno. Arias, quien no ha ocultado que aspira llegar a la jefatura de Hacienda, tiene un poderoso punto a su favor: su gran sintonía con el presidente Uribe, aunque por ello se ha ganado muchos críticos. Aunque se le reconoce como buen economista, estudioso y trabajador, para algunos tiene una evidente debilidad para ocupar la cartera de Hacienda y es su poco reconocimiento a nivel internacional. En este sentido, Carrasquilla deja un punto muy alto. Ha ganado espacio político, pero todavía tendría dificultades en el Congreso. Candidato 2 El ex director de Planeación Nacional, Juan Carlos Echeverry, es otro de los duros candidatos para ocupar la cartera de Hacienda. Para muchos, reúnen todas las condiciones para ser el futuro ministro de Hacienda. Es un economista reconocido en el país e internacionalmente su nombre despierta gran respeto. Tras su paso por el DNP dejó resultados concretos, lo que lo califican como un funcionario eficiente. Muchos destacan que, en lo político, Echeverry tiene un punto más a su favor pues ya demostró que tiene buen manejo del Congreso. Pese a sus claras condiciones, algunos ven difícil su escogencia por la coyuntura política. Claramente Echeverry tiene el respaldo del ex presidente Pastrana, del ministro de la Defensa, Juan Manuel Santos y del ministro del Interior, Carlos Holguín. Pero, cualquier decisión probablemente la tomará con el ex presidente Pastrana. Candidato 3 Roberto Steiner, representante de Colombia ante el Fondo Monetario Internacional, entró a la baraja de posibles sucesores del ministro de Hacienda. Cuenta con el apoyo de Carrasquilla, quien lo habría ya recomendado ante el presidente Uribe como uno de sus candidatos ideales para ocupar la cartera de Hacienda. Steiner tiene a su favor que conoce muy bien la marcha de la economía, pues desde su posición en el FMI le ha seguido el pulso en detalle, hay quienes dicen que sería un continuador de la política del ministro Carrasquilla. Ahora bien, algunos no le ven mucho chance, por el momento político que vive el país, es un técnico puro, sin trayectoria política, lo que dificultaría el manejo del Congreso. Quienes lo conocen bien, afirman que podría tener choques con algunos sectores y por su estilo no sintonizar con el presidente Uribe. Steiner está de salida del FMI. Candidato 4 Hernando José Gómez, ex jefe negociador del equipo colombiano en el TLC con Estados Unidos, tiene para muchos el perfil para ser el nuevo ministro de Hacienda. Pero, ¿qué tanto chance tiene para ocupar el cargo? Hay quienes afirman que algo más de lo que muchos se imaginan, pues el presidente Uribe le tiene confianza, cree en él y además le siente gratitud por el papel cumplido en las negociaciones del TLC. Hernando José fue miembro de la junta directiva del Banco de la República y se mueve bien en el Congreso, pues tiene espacio político. Nadie duda de sus capacidades como economista para tomar las riendas de la cartera de Hacienda, sin embargo, también algunas opiniones señalan que ven difícil que en la coyuntura política que vive el país, el presidente Uribe pueda decidirse por su nombre. Después de finiquitar las negociaciones del TLC, el Gobierno no lo ha llamado para ningún cargo.

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