Nariñenses pierden viviendas y cultivos por fuertes aguaceros Pasto

Las familias que habitan la costa pacífica nariñense sufren nuevamente las inclemencias del invierno y la rebeldía de los ríos Patía, Mira y Te-lembí, que dejaron cientos de hectáreas inundadas y unas mil cabezas de ganado perdidas.

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marzo 31 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-03-31

La mayor preocupación, según el gobernador de Nariño, Antonio Navarro, es el río Patía, que ayer alcanzó niveles superiores a los 13 metros y afectó también a pobladores de Bocas de Satinga. Allí, la fuerza del río destruyó la planta de tratamiento del acueducto y hay más de 600 viviendas destruidas. Los fuertes aguaceros que han caído en los últimos días en la región y que dejaron a más de 200 familias damnificadas, mantienen aislados a los municipios de Buesaco, La Cruz, San Pablo, San José de Albán, Linares y Ancuya, por los deslizamientos de tierra en las vías. Lina Dorado, coordinadora del Comité Regional para la Prevención y Atención de Desastres, informó que las lluvias ocasionaron un deslizamiento de tierra que arrasaron seis viviendas en el municipio de Yacuanquer, al centro del departamento. En los municipios de Funes, Sandoná y Yacuanquer fue suspendido el servicio de agua por daños en las bocatomas de los acueductos. “Hace muchos años que no se presentaba un invierno de esta magnitud en nuestra región”, reconoció la funcionaria. Por su parte, el gerente de la Empresa Metropolitana de Aseo, Óscar Parra, reconoció que de no haber sido por una jornada de limpieza adelantada el sábado en la bocatoma del acueducto que abastece a Pasto, la tragedia habría sido peor. “El manejo de residuos es todavía muy débil, tenemos que trabajar más con Empopasto en cultura ciudadana”, afirmó. WILABR

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