'Cash is King': más vigente que nunca en épocas de pandemia

Cuando las empresas focalizan sus decisiones en la creación y maximización de valor están atendiendo todos los otros posibles grupos de interés.

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julio 13 de 2020
2020-07-13 11:21 a.m.

La noticia relacionada con el cierre del famoso restaurante La Puerta Falsa, fundado hace más de 200 años, así como muchos otros negocios, me permite afirmar que la expresión: 'Cash is King' (que traduce a “el efectivo es el Rey”) está más vigente que nunca.

Si bien en los medios de comunicación abundan noticias de quiebras y despidos, también es cierto que existen casos de éxito, donde muchas empresas han podido ajustarse a las nuevas realidades saliendo adelante. Todas ellas tienen algo en común: dinero en efectivo para hacer las inversiones requeridas y darle un giro a su negocio.

A inicios de la cuarentena, el ícono empresarial Arturo Calle, anunció que mantendría su nómina a pesar de que ésta asciende a más de 12.000 millones de pesos al mes. ¿Cómo pudo Arturo Calle hacer eso? ¡Porque tenía el 'cash' para hacerlo! Me atrevo afirmar que otros empresarios con el mismo buen corazón y bondad del Sr. Calle, no les quedó otra alternativa que despedir a sus empleados y cerrar sus puertas.

Sin embargo, la expresión 'Cash is King' suele atribuirse al financiero inescrupuloso que solo se interesa por el dinero. Por otro lado, ahora se escucha a mucha gente afirmando que, por el contrario, 'People is King' (que traduce “la gente es el rey”).

Sin embargo, tal como lo muestra el penoso caso de La Puerta Falsa, por un lado, y por el otro, el caso exitoso (¡al menos hasta el momento!) de Arturo Calle, aunque no nos guste: 'Cash is King'. Sin efectivo no hay nómina, sin efectivo no hay materias primas, sin efectivo no hay posibilidades de restructurarse; en fin, sin 'cash' básicamente no hay nada.

Si esto es así; y ahora, en épocas de pandemia se ha hecho más que evidente que nunca. ¿Por qué para algunos es tan antipático escuchar la frase 'Cash is King'? Sin entrar en un largo debate ético y hasta filosófico, creo que la razón debe entenderse como un meta-objetivo, es decir, todos los otros propósitos de la organización están de alguna manera incluidos en la afirmación a la que hago alusión en este artículo.

Cuando las empresas focalizan sus decisiones en la creación y maximización de valor (forma “elegante” de decir 'cash') están, al mismo tiempo, atendiendo todos los otros posibles grupos de interés de la organización. Lo primero que hay que decir es que el efectivo del que aquí se habla no es el efectivo de hoy sino, más bien, el valor presente de todo el flujo de caja que se espera generar en el futuro. Por ejemplo, decisiones que aumentan el efectivo hoy, pero sacrifican el efectivo en el futuro, no serían consistentes con nuestra máxima. Inclusive esta se debería cambiar por '(El valor presente del) Cash is King'.

Este “ajuste” en la expresión es importante porque garantiza la sostenibilidad a largo plazo de la empresa. Cualquier decisión que atente contra la viabilidad económica de una organización estaría violando la tan criticada frase. Por ejemplo, cuando escucho a la gente decir que 'People is King' yo, sin duda, estaría de acuerdo… ¿Quién no? Sin embargo, cuando entiendo que 'People is King' significa que los trabajadores encuentran en la organización un lugar digno para trabajar, crecer y desarrollarse personal y profesionalmente, supone primero la existencia misma de la organización. Lo cierto es que para que la empresa exista necesita el dinero; por lo tanto, al ser la generación de efectivo un meta-objetivo, este se requiere para atender las expectativas de los empleados. Y no solo de ellos; de los proveedores, de los clientes, de la sociedad como un todo.

Ahora bien, ¿puede la empresa lograr maximizar el valor con empleados desmotivados que no encuentren en ella un sitio idóneo que les permita alcanzar sus metas? A menos que regresemos a la esclavitud, la respuesta es claramente no. En un ambiente de trabajo hostil los empleados no darán lo máximo de ellos y terminarán migrando a otras organizaciones. Por lo tanto, orientar las decisiones hacia la maximización del valor no es de ningún modo inconsistente con enfocarse en la gente. Este mismo argumento lo podemos trasladar a los clientes, proveedores, Estado y sociedad; en fin, a todos los grupos de interés de la organización. Entonces, aunque suene antipático para algunos, 'Cash is King'.


Por: Maximiliano González, Ph.D, profesor de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes

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