Optimismo

Un humorista decía que pesimista es aquel que entre dos males escoge ambos. El optimista, por el contrario, es bien consciente de que la vida no es fácil, pero elige contar sus bienes, mirar el lado luminoso de la vida y perseverar con mucha fe hasta que pasan los tiempos aciagos. En este sentido es bueno aplicar lo que creía el líder británico Winston Churchill: “Si lo intentas, puedes fracasar; si no lo intentas, ya fracasaste”. El optimista auténtico no es ingenuo ni candoroso, no ve blanco lo oscuro ni llano lo empinado, sencillamente siembra fe donde otros siembran dudas, y siembra esperanza donde otros siembran desesperación. No se nutre con sueños fantasiosos, solo cree que es mejor apelar al optimismo que al negativismo. Veamos este Decálogo del optimista:

POR:
agosto 31 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-08-31

1. El optimista se ama, tiene una buena autoimagen, se valora y aprovecha sus talentos con una sana autoestima. 2. El optimista acepta a los demás como son y no malgasta energías queriendo cambiarlos, solo influye en ellos con un amor tolerante. 3. El optimista es espiritual, cultiva una excelente relación con Dios y tiene en su fe viva una fuente de luz y esperanza. 4. El optimista disfruta del presente, no viaja al pasado con la culpa o el rencor, ni al futuro con la angustia. Disfruta el hoy con amor y humor. 5. El optimista ve oportunidades en las dificultades, cuenta con los errores y tiene habilidad para aprender de los fracasos. 6. El optimista es entusiasta, da la vida por sus sueños y muestra con sus ímpetus que la confianza hace milagros. 7. El optimista es íntegro y por eso disfruta de paz interior y la irradia, aún en medio de las tormentas y las crisis. 8. El optimista no se desgasta en la crítica destructiva y ve la envidia como un veneno. No es espectador de la crisis, sino protagonista del cambio. 9. El optimista cuida sus relaciones con esmero, sabe trabajar en equipo y es un tesonero sembrador de fe, esperanza y alegría. 10. El optimista también tiene épocas difíciles, pero no se rinde. Cree que aun la noche más oscura tiene un claro amanecer, y que por encima de las nubes sigue brillando el sol. Es la misma sabiduría que ahora muchos ven o leen en el video o el libro de El Secreto sobre el formidable poder de la mente y las leyes de atracción. Lo que pasa es que no basta con leerlo o creer que funciona por arte de magia. Detrás de los triunfos no hay suerte, hay pasión, confianza, persistencia, creatividad, sinergia, valores y una mente positiva. En palabras de Isaac Newton: “Si he hecho descubrimientos invaluables ha sido más por la fe y la paciencia que por suerte o cualquier otro talento”. La ventaja es que usted puede cambiar sus paradigmas cambiando su sistema de creencias y su diálogo interno. Pide dedicación y una fe indeclinable, pero vale la pena. El optimista también tiene épocas difíciles, pero no se rinde. Cree que aun la noche más oscura tiene un claro amanecer”.

Siga bajando para encontrar más contenido