El optimismo de los banqueros

Se llevó a cabo el miércoles pasado en Bogotá la tradicional asamblea anual de Anif -la asociación nacional de instituciones financieras, cuyo presidente ejecutivo es el destacado economista Sergio Clavijo. En ese evento se dijeron cosas importantes que queremos comentar.

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abril 28 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-04-28

En primer término, hay que destacar de las palabras del presidente del consejo directivo de Anif, Luis Carlos Sarmiento Angulo, su gran confianza en el futuro económico, social y político de Colombia. En un extenso discurso -que vale la pena leer (se encuentra en www.portafolio.com.co)- el principal banquero del país (cabeza del grupo Aval) hizo un detallado recuento de los logros de la administración Uribe. Su conclusión, y recomendación, es que a Colombia le conviene mucho la reelección del actual mandatario, puesto que en opinión de Sarmiento el país va por la ruta correcta hacia un crecimiento sostenido del PIB superior al 6 por ciento anual -lo cual permitirá la acelerada reducción de la pobreza y la miseria y la buena salud macroeconómica (inflación bajo control, finanzas públicas en equilibrio, tasas de interés moderadas, tipo de cambio competitivo). Coincidimos con los análisis del exitoso empresario (uno de los hombres más ricos del mundo, gracias a su inteligencia y su capacidad de trabajo). Las cifras que incluyó en su presentación son elocuentes: Colombia ha progresado significativamente en los pasados cuatro años. Es cierto que los logros hubiesen podido ser mayores, sobre todo en materia de justicia social, pero no debemos olvidar que venimos de una crisis muy aguda -la peor de nuestra historia reciente- y que una plena recuperación tarda tiempo. En los últimos tres años el sector financiero ha logrado recuperar las cuantiosas pérdidas que registró en el lustro inmediatamente anterior. Es decir, el saldo neto de la banca en casi una década es apenas de equilibrio. Por lo tanto, no es correcto ni justo culpar a la banca de excesivas utilidades, en desmedro de los bolsillos de las empresas y los particulares. Otro aspecto que los datos evidencian es que las tasas de interés reales y los márgenes de intermediación de las entidades financieras que operan en Colombia han venido descendiendo a buen ritmo desde comienzos de la actual década. Y que, a pesar de la concentración (por fusiones) que se ha dado en los pasados años, lo cierto es que hoy en día los deudores se están beneficiando de una sana e intensa competencia entre los bancos. También es necesario subrayar el gran aporte que los bancos están haciendo a los ingresos tributarios de la nación. El miércoles publicamos un cuadro con el monto del impuesto de renta pagado por 21 bancos en el 2005, que superó el billón de pesos. Que las entidades financieras (y demás empresas) obtengan jugosas utilidades debe ser motivo de satisfacción no sólo para sus dueños sino además para la comunidad en general, porque ello se traducirá en un mayor pago de impuestos -dineros con los que se debe hacer la inversión social en favor de los más pobres. En un panel de discusión que se llevó a cabo en la tarde de la asamblea, y en varias conversaciones con los muchos banqueros presentes en el evento, pudimos constatar su gran optimismo. Ven en el horizonte de Colombia muchas más oportunidades que amenazas (y éstas no son graves).Tener banqueros con visiones favorables es muy positivo porque eso facilitará la abundante irrigación del crédito que necesitan los negocios y las personas para seguir impulsando el crecimiento económico y el progreso social del país.

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