Optimismo económico con que arrancó el año en Colombia se modera

De un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 5 por ciento, como se pronosticaba, se pasó a uno donde el Banco de la República contempla incluso la posibilidad de un aumento de apenas 3,3.

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agosto 30 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-08-30

En cuanto a la inflación, los expertos consultados en diciembre por el Emisor veían una inflación de 4,5 por ciento para el 2008. Este mes sus pronósticos llegaron a 7,1. Así mismo, esperaban un dólar a 2.151 pesos, y ahora creen que terminará en 1.918 pesos.

La autoridad monetaria tiene una difícil tarea porque le toca lidiar con dos asuntos: un crecimiento más bajo y una mayor inflación.

El Gobierno, que era de los más optimistas al comienzo del año, ya muestra signos de preocupación por este tema, aun cuando mantiene su meta de crecimiento en 5 por ciento, inclusive para el 2009.

El primero en manifestar inquietud fue el subdirector de Planeación Nacional, Andrés Escobar, quien en una conferencia con inversionistas internacionales manifestó que el Ejecutivo estará muy pendiente del consumo privado, pues está creciendo por debajo de lo estimado.

Y más recientemente, ante los industriales del país, lo reconoció el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga: "Nos preocupa que el consumo crece a un ritmo muy inferior al previsto. Esto significa que el incremento de precios afecta el ingreso disponible de los hogares a la hora de mantener sus niveles de consumo del 2007 y el 2006. El mayor costo de los intereses también hace que se puedan endeudar menos, y eso afecta el consumo".

El consumo no es el único indicador que evidencia la desaceleración de la economía, fenómeno que ha llevado a prácticamente todas las firmas, analistas y organismos multilaterales a revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento para este año.

La producción industrial va mal. El último dato del Dane, sin trilla de café, habla de una caída de 6,55 por ciento en junio. Los datos anualizados de licencias de construcción registran un retroceso de 24,5 por ciento, y el comercio al por menor, al ver las cifras anualizadas a junio, ajusta una baja de 0,75 por ciento.

Juan Carlos Echeverry, ex director de Planeación Nacional y consultor de la firma Econcept, calcula que para que la economía colombiana crezca más del 4 por ciento en el 2008 debería expandirse al 5 por ciento en los dos últimos trimestres, lo que ve difícil.

La razón del bache, dice, es que la gente no está gastando, se quedó quieta y prefirió pagar las deudas que acumuló en las épocas de 'vacas gordas'.

Su compañía revisó la proyección de crecimiento, que estaba en 5 por ciento, y la bajó a 4. La del año entrante la ubica entre 3 y 4 por ciento, en virtud de un periodo de recuperación que podría tardar entre 18 y 24 meses.

4,8 % es el último pronóstico de crecimiento del PIB colombiano para el 2008 que hizo Latin Focus, firma que promedia los cálculos y predicciones de analistas nacionales y extranjeros.

Lo que dicen los analistas

Para Latin Focus, que promedia las proyecciones de crecimiento de firmas nacionales y foráneas, la situación de Colombia se ha deteriorado y el "consumo sufre por la mayor inflación, que erosiona el poder adquisitivo".

Y advierte que la inversión probablemente frene su gran expansión debido a la contracción monetaria del Emisor. Por todo esto, Latin Focus bajó su proyección de crecimiento de 5,4 a 4,8 por ciento.

El director del Centro de Estudios Económicos de la Escuela Colombiana de Ingeniería, Eduardo Sarmiento, es quizás el más pesimista. Su meta desde el comienzo ha sido 3,5 por ciento, y dice que "falta ver", pues comercio, industria y licencias de construcción van mal.

Corficolombiana, en contraste, es muy optimista. El analista Jorge Cortés señala que aunque revisaron su previsión, que del 6,2 por ciento descendió al 5,2, no lo hicieron solamente por los indicadores, sino por el efecto que podrían tener las elevadas tasas del banco central.

La cifra de crecimiento del segundo trimestre, según él, será mejor que la del primero, que incluyó la Semana Santa y la huelga en Cerromatoso.

María Inés Agudelo, representante de Colombia en el Fondo Monetario Internacional (FMI), sostiene que la situación del país es diferente a la de otros que tienen muy bajos crecimientos o, aun peor, recesión. En todo caso, este organismo rebajó su meta: al comienzo del año la tenía en un poco más del 5 por ciento y ahora proyecta un 4,6 por ciento.

Germán Umaña, ex director del Centro de Investigaciones para el Desarrollo de la Universidad Nacional, aclara que no es futurólogo y opina que los analistas no hablan con responsabilidad, sino que cada vez se ideologiza más la discusión: hablan de lo que quieren que pase y no sobre un estudio de las cifras.

Desde su perspectiva, tres aspectos afectan la economía nacional: la situación del mercado norteamericano, la inflación mundial de los alimentos y la cotización del petróleo. De hecho, el alza internacional de los precios es, junto con el aumento local de las tasas de interés, lo primero en ser nombrado a la hora de buscar responsables.

Esos dos asuntos le pegan al consumo interno, que efectivamente está en retroceso. Mientras en el primer trimestre del año pasado aumentó 9,5 por ciento, según el Dane, entre enero y marzo de este año creció solo 3,9.

Razones para no entrar en pánico

Las relaciones con Venezuela al parecer retomaron el rumbo y las cifras de crecimiento de Estados Unidos, que acaban de ser revisadas al alza para el segundo trimestre (de 1,9 a 3,3 por ciento), empiezan a evidenciar que la crisis no sería tan profunda como se creyó en un comienzo.

Los técnicos de Hacienda y Planeación reconocen la desaceleración pero señalan que hay sectores que compensan las pérdidas. Por eso, confían en que este semestre será de recuperación. Van bien la minería, el transporte y, en general, el sector de servicios, así como la agricultura.

Según el analista Juan Carlos Echeverry, si bien en los próximos 18 meses el panorama no es tan alentador, las preocupaciones se disiparán después del 2010. Las razones: entre 1998 y el 2008 ha habido un manejo consistente y conservador de la economía. Por ejemplo, ha habido libertad de precios, que refleja la realidad del mercado, y no distorsiones antojadizas de los burócratas, así como un gasto social que acerca a los más pobres al mercado y a la prosperidad.

 

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