Un panorama de recuperación a la vista

Un panorama de recuperación a la vista

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septiembre 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-09-30

ANDRÉS PARDO AMÉZQUITA* Especial para PORTAFOLIO La semana pasada, el Dane reportó que la economía colombiana creció 4,5 por ciento en el segundo trimestre del año. El dato estuvo levemente por debajo de la expectativa de Corficolombiana de 5 por ciento y fue inferior a la del consenso de los analistas de 5,5 por ciento. Los datos confirman la aceleración generalizada en el crecimiento de la economía en dicho periodo, luego de registrar una tasa de 4,2 por ciento en el primer trimestre del 2010. En consecuencia, Corficolombiana mantiene su pronóstico de crecimiento del PIB para 2010 en 4,3 por ciento con un sesgo alcista por el efecto positivo que pudiera generar el subsector de la construcción de edificaciones en el segundo semestre del año. Por ramas de actividad económica, el sector minero siguió siendo el más dinámico con un crecimiento de 14,9 por ciento a/a (fue de 13,6 por ciento en el primer trimestre). Por ejemplo, la producción de petróleo ascendió a un promedio de 779.000 barriles por día (bpd), lo que se compara positivamente con los 670.000 bpd en todo 2009. Los datos recientes siguen mostrando un incremento en la producción que llegó a 786.000 bpd en julio. Para Corficolombiana, el sector minero seguirá impulsando la economía en el segundo semestre del año. Los incrementos de los sectores de industria (8,4 por ciento, comparado con 4,7 por ciento del primer trimestre) y comercio (5,4 por ciento frente al 4,3 del trimestres anterior), que fueron los más golpeados durante la recesión, siguieron acelerándose a ritmos saludables. Para la segunda mitad del año se prevé que el ritmo de recuperación de la industria se desacelere moderadamente por los efectos de la revaluación, que se agudizó en el tercer trimestre del año, y por una demanda externa que ha mostrado nuevos signos de debilidad recientemente. En contraste, el comercio seguirá acelerándose en línea con la sólida recuperación de la confianza y la demanda de los consumidores, según lo evidencia el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de Fedesarrollo. Sin embargo, el sector de la construcción sorprendió al registrar una contracción de 5,6 por ciento (comparado con +11,9 por ciento en el primer trimestre). El crecimiento del subsector de obras civiles mostró una fuerte desaceleración al pasar de niveles superiores a 35 por ciento en los anteriores cuatro trimestres a un nivel de 6,2 por ciento en el segundo trimestre del año. Esta dinámica fue anticipada por Corficolombiana, pues se iba a ver afectada por la elevada base estadística que comenzó en en el segundo trimestre del 2009 y por la activación de la Ley de Garantías. En consecuencia, el dato que sorprende fue el del crecimiento del subsector de edificaciones que pasó de -3,6 por ciento entre enero y marzo a -16,1 por ciento entre abril y junio de este año. Este comportamiento contrasta con la importante recuperación que han mostrado las licencias de construcción al registrar un aumento promedio de 35,6 por ciento. Lo anterior probablemente se debió al rezago que hay entre la aprobación para construir y el momento en que inicia un proyecto. Dado que los datos de licencias no se reflejaron en la construcción de edificaciones en el trimestre en cuestión, este subsector ganará una importante dinámica en el segundo semestre del año y será uno de los jalonadores del crecimiento en lo que resta de 2010, compensando el menor ritmo del subsector de obras civiles. Desde el punto de vista de la demanda, los datos siguen mostrando una recuperación más sólida y balanceada. Por un lado, el crecimiento del consumo total se explica por un mayor ritmo en el consumo privado (3,9 por ciento frente al 3,4 por cierto del primer trimestre) y por una gradual desaceleración del gasto público (5,9 por ciento comparado con 6,3 por ciento de principio de año). En particular, se destaca el cambio de tendencia que ha registrado el consumo de bienes durables desde el comienzo de 2010 y que siguió acelerándose en el segundo trimestre. El consumo por este tipo de bienes se contrajo 12,1 por ciento en 2009 para luego crecer 4,6 por ciento en el primer trimestre del 2010 y 19,4 por ciento en el segundo. Este resultado estuvo en línea con el firme ritmo de recuperación del crédito de consumo del sistema financiero en el primer semestre del año y que ha continuado en el tercero. De esta forma, creemos que el consumo privado seguirá ganando terreno en lo que resta del año. En cuanto a la inversión fija, su tasa de crecimiento registró un leve aumento (3,4 por ciento, comparado con 3,3 por ciento del trimestre anterior), pero la dinámica de sus componentes tuvo cambios significativos. La inversión en obras civiles (con alto componente de inversión pública) pasó de 35,8 por ciento en el primer trimestre del año, 6,1 en el segundo, de acuerdo con lo observado en el sector de la construcción. La inversión fija sin obras civiles (principalmente inversión privada) creció 1,2 por ciento, luego de cinco trimestres consecutivos de variaciones negativas, y se explica por la fuerte contracción en la construcción de edificaciones (-16,5 por ciento en el segundo semestre frente a -4,2 por ciento en el primero), aunque hubo un importante repunte en la inversión de maquinaria y equipo (17,8 por ciento, después de cinco trimestres consecutivos de contracciones). Como lo veníamos anticipando, la inversión privada aún sigue rezagada en el proceso de reactivación; sin embargo, los últimos datos confirman que ésta ganará dinamismo en el segundo semestre, mientras que la inversión pública seguirá moderándose, tal como está ocurriendo en el consumo total. Finalmente, las exportaciones netas le restaron dinámica al PIB: crecieron 1,5 por ciento a/a, mientras que las importaciones lo hicieron a un altísimo ritmo de 18,8 por ciento a/a. La menor dinámica de las ventas internacionales frente a las importaciones se debe a: i) la apreciación del peso (que desestimula las exportaciones y favorece las importaciones); ii) la mayor debilidad de la demanda externa derivada de los peores datos de crecimiento en EE.UU., de la profundización de la crisis en Europa, y de la reducción del comercio con Venezuela, y iii) la recuperación de la demanda interna que impulsó la compra de bienes del exterior. Varios de estos factores continuaron en el tercer trimestre, por lo que se prevé que las exportaciones netas sigan contribuyendo negativamente al crecimiento del PIB en el segundo semestre. Los datos recientes apuntan a que la demanda privada seguirá recuperándose en el segundo semestre de 2010, y gradualmente seguirá desplazando la demanda pública. A pesar de la buena dinámica de crecimiento, nuestros modelos sugieren que la brecha del producto (diferencia entre el PIB observado y el potencial) siguió siendo negativa en el segundo trimestre, según lo confirma la encuesta de utilización de capacidad instalada de Fedesarrollo para ese período. El amplio nivel de capacidad ociosa permitió que el PIB se expandiera a tasas saludables en el primer semestre sin generar presiones inflacionarias impulsadas por la demanda y ha conducido a la permanencia de una política monetaria expansiva en 2010. Sin embargo, Corficolombiana cree que en el segundo semestre del año, la brecha del producto se irá cerrando, llevando a Banco de la República a iniciar el ciclo alcista de la tasa de interés en el primer trimestre del año. * Gerente de Investigaciones Económicas Consultorio del inversionista ¿Qué indica el nivel de utilización de la capacidad instalada? Este indicador estima qué proporción del capital productivo se está usando. El nivel de utilización refleja las presiones por parte de la demanda de manufacturas, de forma que un mayor nivel de demanda implica que los productores deben hacer uso de su exceso de capacidad para responder a dichas peticiones. Dado que en principio los empresarios utilizarán sus máquinas más eficientes, a medida que la demanda empuja el uso de la capacidad instalada a niveles más altos, deberá hacerse uso de capital menos productivo. Esto empuja al alza los costos y crea presiones inflacionarias en la economía. La mayoría de bancos centrales tienen en cuenta este factor para efectuar cambios en su política monetaria, restringiéndola cuando el nivel de utilización es alto, y relajándola cuando ocurre lo contrario.4,5 por ciento fue el crecimiento económico de Colombia en el segundo trimestre del año, según el Dane.ANDRUI

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