Pintores con la boca y con el pie

Hace pocos días, en aviones que sobrevolaban los Andes, un grupo inusual de colombianos viajaba en primera clase, 32 artistas. Iban acompañando a sus cuadros hacia la Exposición Internacional, que se lleva a cabo del 14 al 25 de octubre, en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, Buenos Aires. Sus trabajos están colgados junto a los de pintores de Alemania, España, Finlandia, Taiwán, Gran Bretaña, Argentina…

POR:
octubre 23 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-10-23

Allí estaban ellas y ellos. Con su definitiva particularidad: no tienen brazos. Es más: algunas, algunos de ellos, no tienen piernas. Ni brazos, ni piernas. Imagínese. Así iban para el espectacular Hotel Hilton de Puerto Madero, a ser atendidos como reyes. Mauricio Macri, alcalde de Buenos Aires, los recibió con estas palabras: “gracias a la encomiable tarea que ustedes realizan, miles de personas en más de 70 países han logrado integrarse con regocijo al mágico mundo de la creación artística, demostrando que no hay fronteras para alcanzar la superación humana, cuando una persona se abre camino en medio de la adversidad con coraje y fuerza de voluntad”. Víctor Hernández es el director para Colombia de la Asociación Mundial de Artistas Pintores con la Boca y con el Pie, fundada en 1957 por el alemán Arnulf Erich Stegmann (la poliomielitis robó la utilidad de sus brazos y manos), que tiene 726 miembros. Le brillan los ojos cuando relata el regreso. La azafata de Avianca toma el micrófono y explica a los pasajeros intrigados quiénes van en primera clase. Y estalla una salva de aplausos que resuena en las alturas. Supe por primera vez de este milagro un día que recibí, sin pedirlo, un sobre insólito. También quise botarlo. Pero lo abrí y encontré tarjetas artísticas y una carta firmada por Román Luna Rojas. Me invitaba, sin ningún compromiso, a adquirir la colección. Román nació en Durania, Norte de Santander. A los siete años, mientras jugaba en un trapiche, perdió sus brazos. Lo vi colmando con un pincel que sostenía en la boca el cojincito amarillo de un girasol radiante. Vi muchas cosas más. Pinturas majestuosas, iluminadas, de esas que uno piensa que sólo pueden engendrar las manos. Vi personas cuadripléjicas, con parálisis cerebral, con trauma medular, o como Blanca Zulima Rodríguez: sin piernas ni manos a causa de la focomelia. Todas y todos estaban unidos a su pincel en la boca, a su pincel en el pie, produciendo la maravilla de la vida a partir de la superación. Del arte de la superación. No limosna. No caridad. Como un tributo de admiración y de apoyo, como un homenaje de mi corazón a su ejemplo de vida que me conmueve, les escribo esta nota de afecto. Con mis palabras invito al lector para que visite www.apbp.com.co, www.vdmfk.com ó su sede en la Carrera 23 No. 49 30, Bogotá. También pido que si reciben el sobre, no lo boten. Asómense a ese mundo maravilloso del que pueden hacer parte con una modesta, y siempre voluntaria, colaboración económica. Para comprender lo que dijo Marlyse Tovae, presidenta de la Asociación, que nació sin brazos: “sólo alguien que es físicamente discapacitado puede juzgar lo que significa ser independiente de la asistencia estatal y de la seguridad social. Para la mayoría de nosotros, lo significa todo: es la vida y la libertad personal”. '' A los siete años, mientras jugaba en un trapiche, perdió sus brazos. Lo vi colmando con un pincel que sostenía en la boca el cojincito amarillo de un girasol radiante.WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido