Es posible ganar, aún cuando la bolsa cae

Los mercados financieros son cada día más sofisticados y creativos. Todo es posible en ellos. Incluso cuando vemos cómo se hunden las bolsas nos ofrecen instrumentos adecuados para ganar grandes cantidades de dinero.

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septiembre 29 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-09-29

¿Se puede ganar dinero, es más, hacerse rico, si todos los días baja la bolsa, como ha ocurrido desde el mes de julio de este año? Recordemos que en este periodo de tiempo, por ejemplo, el índice Dow Jones de la Bolsa de Nueva York ha llegado a perder más de mil puntos y el Ibex 35 español llegó a perder 1.800 puntos desde sus máximos alcanzados en julio. Pero, ¿cómo es posible ganar dinero en pleno desplome de las bolsas? Por muy contradictorio que parezca, para poder ganar dinero cuando la bolsa baja, necesitaremos que la bolsa siga bajando, y cuanto más mejor. El hacernos ricos en pleno derrumbe no es un privilegio. Está al alcance de todo el mundo. No es necesario que seamos unos poderosos inversores. Es más, lo podemos lograr sin salir de casa, recurriendo a los servicios de un broker on line que ofrecen un servicio de la mayor calidad y generalmente con comisiones inferiores a las de las oficinas cara al público. En fin, que baje la bolsa, que nos hagamos ricos, que esté al alcance de todos y que además lo podamos lograr cómodamente desde el sillón de nuestra casa nos puede parecer una inversión engañosa, un fraude, muy propio del más avezado ‘chiringuito financiero’ de última generación o una apuesta en un casino virtual de Internet. No es así. Las principales instituciones financieras, la banca, las cajas de ahorro, son las entidades más involucradas en estas estrategias y las que ponen a nuestra disposición estos productos financieros. Pero continuemos con el misterio. Ahora se nos argumentará: ¡los milagros no existen! siempre se puede perder. Reconozcámoslo, nada es absolutamente inevitable, salvo, como dicen los anglosajones, la muerte y los impuestos. Los latinos, por ahora, únicamente compartimos la primera parte de esa afirmación. Siempre se puede perder en una inversión. Cierto y verdadero, pero en este tipo de inversión siempre vamos a conocer de forma exacta la cantidad que podemos perder. CONTROL DE PÉRDIDAS Se nos puede argumentar que siempre disponemos de ese conocimiento. Si compramos acciones o bienes inmuebles, por ejemplo, sabemos que con una quiebra o un fraude podemos perder toda nuestra inversión. Así es en la mayoría de las inversiones, no obstante existen instrumentos financieros con los que nuestras pérdidas pueden llegar a ser ilimitadas. Ahondemos más en el misterio. Ahora nos toca recurrir a la física, sí, no a la economía, y a los clásicos. Recordemos a Arquímedes, el gran matemático y físico griego, que vivió en el siglo III a. C. y acuñó la célebre frase: “dadme una palanca y moveré el mundo”. Este principio también es aplicable a la economía. Es el denominado ‘apalancamiento financiero’, que más o menos, quiere decir, dadme un poco de dinero y me haré rico. Con una inversión pequeña podríamos lograr unas ganancias casi ilimitadas. Las pérdidas, así mismo, y no lo olvidemos, pueden no tener fin. Veamos un ejemplo. Si disponemos de 500.000 euros (700.000 dólares) podremos comprar una vivienda. Si ‘apalancamos’ nuestra inversión, un banco nos prestará una cantidad de dinero determinada, que nos permitirá alcanzar la propiedad de más viviendas. En ese caso, el número de nuestras propiedades y las oportunidades de que se revaloricen habrán aumentado. Eso sí, viviremos ‘apalancados’ y probablemente ‘ahogados’. MISTERIO RESUELTO Abramos el ordenador o vayamos a nuestro banco, asesorémonos y adquiramos un producto financiero denominado: warrant put. La compra de un warrant nos da el derecho, no la obligación, a poder comprar (call) o vender (put) un determinado activo (denominado subyacente) a un precio ya fijado previamente (precio de ejercicio o strike) y en una fecha futura, también determinada. La adquisición de este derecho tiene un costo denominado prima. Adquirimos un derecho a comprar o vender. No estamos obligados a su compra o venta. Es la forma de limitar la pérdida que se pudiera producir. El derecho hace referencia a la compra o la venta de un valor, denominado subyacente. Este valor puede ser una acción, o cualquier producto, tangible, material como los productos agrícolas, los minerales o el petróleo, entre otros. En estos casos se suele hacer referencia al mercado de commodities de gran tradición entre los países productores de materias primas, como E.U., Argentina y otros de América Latina. Pero incluso puede ser, aunque nos sorprenda, un índice bursátil como el Ibex 35. Puede servir, como decíamos, para comprar o para vender. En nuestro caso, el warrant put nos da el derecho a vender. EFE CÓMO FUNCIONA EL WARRANT PUT VENTAJAS. Con el warrant put, podemos vender unas acciones a un precio superior al del mercado. Debemos elegir en primer lugar un valor, por ejemplo una acción. En lugar de comprar directamente la acción, cuya cotización, pongamos por caso, es de 10 unidades monetarias (UM), ya sean dólares o pesos, compramos el derecho a venderla (put) a un precio fijado previamente, por ejemplo 8 UM y a una fecha futura ya determinada, dentro de tres meses. La compra de este derecho tiene lógicamente un costo, que se denomina prima y que es muy inferior al de la acción, por ejemplo 1 UM. Estas también se cotizan.

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