El precio de comprar tiquetes a última hora

Dejar para última hora la organización de las vacaciones puede dejarlo sin cupo en aviones y hoteles, o sin un peso en el bolsillo. Las diferencias que se tienen que pagar por esta época en unos y en otros son verdaderamente grandes.

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diciembre 22 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-12-22

Este fenómeno de alza en tiquetes y hoteles se da en el mercado de todos los países del mundo. “Obviamente las temporadas cambian según las condiciones climáticas, laborales y los programas escolares. Para los sajones y europeos, por ejemplo, la alta es entre junio, julio y agosto. En cualquier caso, no son más de diez semanas al año”, sostiene Juan Rodríguez, gerente de mercadeo de GHL. Colombia no es la excepción y las temporadas están asociadas a los mismos factores. “Es claro que hay ciertas temporadas del año con mayor propensión en la solicitud de vacaciones que concuerdan con la escolaridad y con el verano”, agrega. En Colombia, la demanda de la hotelería organizada, es decir, de hoteles de más de tres estrellas no supera el 15 por ciento de la población, pues más de este porcentaje no tiene acceso a ella. “Por barato que resulte, un viaje de tres noches, cuatro días no baja de millón y medio de pesos y ¿qué porcentaje de la población gana más de cinco salarios mínimos?”, agrega. En Colombia, hay en el orden de 60 mil a 70 mil habitaciones hoteleras y si la demanda es de 500 mil personas, pues es lógico que habrá viajeros en problemas. “En las semanas 51 y 52, y en las cuatro primeras del año, en Semana Santa y a mitad de año, suele haber lista de espera en todos los destinos”. Por eso, conviene reservar con anticipación, y se hace con cinco o seis meses, el ahorro podría ser de 5 a 10 por ciento para la temporada alta. Cabe aclarar que con la baja, la diferencia en los precios es de 15 a 30 por ciento. En septiembre, hasta del 40 por ciento. Y para hacerse una idea, el costo de un hotel de cuatro estrellas en temporada alta oscila entre 140 mil y 150 mil pesos. Y en un cinco estrellas, según el destino, de ahí hacia arriba. En cuanto a los tiquetes, no es que estos suban de precio, lo que sucede es que la gente compra con anticipación mucho más barato y las clases económicas se llenan, por eso los que dejan para comprar a última hora, deben hacerlo en las más altas. Así lo sostiene Martha Gamboa, asesora de viajes, que pone un ejemplo: si un tiquete Bogotá-Miami-Bogotá en clase económica cuesta entre 370 y 450 dólares (tarifa neta), hoy puede costar por encima de 700 dólares. A esto hay que sumarle el Q de combustible, 50 dólares; las tasas aeroportuarias, el IVA y los impuestos de salida. Los destinos más solicitados son Estados Unidos y Buenos Aires. Y en el país: Cartagena, Santa Marta, San Andrés y el Eje Cafetero. Así que quienes no han pensado aún en su destino de Semana Santa, es mejor que lo hagan y empiecen a reservar en enero.

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