La presión financiera agobia a las firmas biotecnológicas

El desarrollo de nuevas drogas, en un sector que ha producido exitosos fármacos contra el cáncer, está bajo amenaza

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octubre 31 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-10-31

La debacle financiera está sacudiendo los cimientos de la industria global de biotecnología, amenazando con frenar el desarrollo de nuevos medicamentos y recortar empleos muy especializados en Estados Unidos y Europa.

Se prevé que el año que viene muchas firmas de biotecnología pequeñas se verán obligadas a declararse en quiebra, cancelar pruebas de medicamentos, despedir a empleados y venderse a grandes compañías, apuntan los expertos de la industria.

El sector de biotecnología, formado en su mayor parte por cientos de empresas que desarrollan cada una unos pocos medicamentos, ha producido en los últimos años algunas de las drogas más exitosas contra el cáncer, el sida y otras enfermedades.

A largo plazo, una industria biotecnológica débil sería perjudicial para las grandes farmacéuticas que, con mayor frecuencia, dependen de estas firmas para inventar productos.

"Todo el esquema empresarial ha desaparecido, al menos temporalmente.

Las compañías que no tienen mucho efectivo ni activos para generar dinero" están en riesgo, dice George A. Scangos, presidente ejecutivo de Exelixis Inc., una firma biotecnológica de San Francisco, California.

En EE.UU., 38% de las 370 pequeñas firmas biotecnológicas están operando con menos efectivo del que necesitan para un año completo; y casi 100 compañías que cotizan en bolsa disponen de menos de seis meses de efectivo, según la Organización de Industria Biotecnológica (BIO, por sus siglas en inglés), con sede en Washington.

Las mayores empresas en el sector, como Amgen Inc., Genentech Inc. y Gilead Sciences Inc., han visto caer sus acciones pese a generar robustos ingresos que deberían ayudarlas a superar el bache económico.

El desplome de los mercados financieros está afectando mayoritariamente a pequeñas firmas, tanto las que cotizan en bolsa como las que no, que disponen de pocos ingresos y poco efectivo en el banco.

GlaxoSmithKline PLC dijo recientemente que podría comprar empresas más pequeñas ahora que los precios de sus acciones están de capa caída. A su vez, Novartis AG señaló que está estudiando la situación con cuidado.

Los inversionistas de capital de riesgo, mientras tanto, están disminuyendo el ritmo de sus apuestas en las firmas biotecnológicas, a medida que las oportunidades para salidas a bolsa y préstamos bancarios parecen estar desvaneciéndose.

"Dependemos mucho del funcionamiento de los mercados de capital para financiar la investigación y el desarrollo", dice Jim Greenwood, presidente de BIO. Para obtener financiamiento, algunas compañías están optando por venderles a los fondos de inversión los potenciales ingresos futuros de sus drogas. Es una forma costosa de recaudar capital, y no precisamente una que las compañías elegirían si tuvieran otra alternativa, explican los analistas.

Oramed Pharmaceuticals Inc., de Israel, necesita US$25 millones para poner en marcha pruebas en humanos para una versión oral de insulina.

En vez de intentar vender acciones, está pidiendo efectivo a otras farmacéuticas e inversionistas en Rusia, Sudáfrica, Corea del Sur e India, a cambio de una parte de los ingresos potenciales que el fármaco generaría en esos mercados, una vez que el medicamento cuente con la aprobación de las autoridades.

Algunas biotecnológicas están renunciando a ciertas áreas de investigación.

En septiembre, Cytokinetics Inc., de San Francisco, dijo que estaba recortando su plantilla laboral en 29% y abandonando su investigación en medicinas contra el cáncer para concentrarse en una droga para problemas cardiacos.

En el Reino Unido, Ardana PLC y Phoqus Pharmaceuticals PLC quebraron hace unos meses tras agotar su efectivo. Lonza Group AG, una biotecnológica suiza que produce ingredientes químicos para la industria farmacéutica, dijo hace poco que probablemente no será capaz de cumplir sus objetivos para el trimestre debido a que las pequeñas compañías están haciendo menos pedidos.

Otra fuente de financiamiento son las compañías con efectivo en el banco pero que carecen de un medicamento prometedor para gastarlo. Transcept Pharmaceuticals, una firma de California que no cotiza en bolsa, contaba el 30 de junio con unas reservas de US$24,5 millones pero enfrentaba dificultades para vender su medicamento contra el insomnio.

En septiembre, anunció que se fusionaría con Novacea Inc., una compañía de San Francisco que cotiza en bolsa y cuyo medicamento estrella contra el cáncer fracasó en la última fase de las pruebas clínicas, dejándola con casi US$100 millones en el banco.

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