Previsión del PIB 2011, no más allá del promedio anual

El aumento de las licencias de construcción y del crédito hipotecario constituyen una señal positiva

POR:
enero 31 de 2011 - 10:49 p.m.
2011-01-31

 Sin embargo, la clave estará en el despegue del consumo de los hogares.

El principal cambio político ocurrido el año pasado fue el relevo presidencial, al ser elegido Juan Manuel Santos como nuevo mandatario de los colombianos luego de ocho años de un mandato de Álvaro Uribe.
De inmediato, el presidente Santos tomó medidas impensables frente al anterior Gobierno, como el acercamiento y restauración de relaciones con Venezuela y Ecuador, la aproximación acercamiento a las cortes de Justicia y el nombramiento de ministros opositores a la anterior administración.
Esto no hizo más que fortalecer el marco institucional de cara a la consolidación del crecimiento económico.
INFLACIÓN, DENTRO<EM><QA0>
DE LO PREVISTO
Al finalizar el 2010 la inflación observada se ubicó dentro del rango establecido por la Junta Directiva del Banco de la República, es decir, entre 2 y 4 por ciento. Así, en el año, la variación acumulada fue 3,17 por ciento. Esta tasa es superior en 1,17 puntos porcentuales con respecto a la registrada en diciembre de 2009 (2 por ciento).
En un año electoral, y a pesar de la recuperación en el crecimiento alejándose de la recesión de finales de 2008 y principio de 2010, la inflación se mantuvo a raya durante todo el año, a pesar del leve aumento.
Para los especialistas del Observatorio Financiero Internacional de La Universidad Nacional no es sorpresa, pues el mayor consumo generado por las políticas tomadas por la administración Uribe se enfatizó en la ampliación de la producción con base a la reducción de la capacidad ociosa productiva así como en mayor volumen de importaciones, las cuales crecieron en 2010 a una tasa mayor que en años anteriores. Tal es así que, durante septiembre del pasado año, las importaciones rozaron los 4.000 millones de dólares, récord histórico para el país.
Esto fue posible, en gran medida, por los acuerdos comerciales realizados por la administración con diversos países y regiones del mundo.
Este gran dinamismo externo e interno, permitió a Colombia crecer sin genera altas tasas de inflación, a contrario de lo que pasa en el resto de los países de América Latina. Si bien las tasas de crecimiento son altas, la inflación principalmente de demanda que genera supera varias veces a la de Colombia.
Para el Ofin, el desagregado de los números muestra una vez más que la diferencia entre los más ricos y los más pobres continúa ampliándose (ver gráfico).
Esto se debió mayormente a que las mayores variaciones en los precios se dieron en salud (4,31 por ciento), alimentos (4,09 por ciento), educación (4,01 por ciento) y vivienda (3,69 por ciento); todos factores con alta ponderación en la canasta de la población con menores ingresos.
Así, consolidado el crecimiento y controlados los precios generales, será uno de los principales pendientes en la agenda de las autoridades nacionales la reducción de la brecha de ingresos, tema preocupante en toda Latinoamérica en particular en Colombia.
NIVEL DE ACTIVIDAD
En materia de actividad económica, los nuevos indicadores sugieren que el crecimiento anual del PIB será similar al promedio registrado en la primera mitad del año. El consumo privado, y en menor medida la inversión, deberían ser los grupos de mayor contribución al crecimiento económico.
Con este ritmo de crecimiento, los especialistas del Ofin proyectan una brecha de producto todavía negativa respecto a los máximos alcanzados antes de la crisis. En este contexto se pronostica que el crecimiento económico en el tercer trimestre esté entre 4,0 por ciento y 4,8 por ciento y para todo 2010 máximo 5 por ciento.
El aumento del PIB del 2011 podría ubicarse en una cifra tope de 5,5 por ciento. Con estas proyecciones es probable que en 2010 la brecha del producto (diferencia entre el producto real y el producto potencial de un país) se mantenga en terreno negativo y que se cierre hacia mediados de 2011 a medida que la capacidad ociosa instalada continúe disminuyendo.
Las cifras recientes acerca del comportamiento de las ventas al por menor, del crédito de consumo y de la confianza de los consumidores sugieren una aceleración del gasto de los hogares en el segundo semestre del año, especialmente favorecido por las bajas tasas de interés, el adecuado flujo de crédito y una inflación en niveles históricamente bajos.
La inversión también puede presentar un aumento importante. Indicadores como el incremento de las importaciones de bienes de capital, de la inversión extranjera y de la producción local de maquinaria y equipo, observados para el mes de agosto, así lo indican.
El aumento de las licencias de construcción y del crédito hipotecario también sustenta un mejor desempeño de la construcción.
MENOS RIESGOS
Por el lado de la oferta, los riesgos de un menor crecimiento para el segundo semestre se han disipado, de acuerdo con los indicadores sectoriales disponibles hasta noviembre pasado.
En el último trimestre el desempeño de la industria fue mejor al de meses anteriores y algunos sectores podrían estar siendo beneficiados por la reducción de los costos en las materias primas importadas, así como por las bajas presiones salariales debido a la holgura en el mercado laboral.
De otro lado, se espera un aumento mayor de la producción nacional de café, del comercio (con una dinámica muy importante de las ventas totales y de vehículos) y también de la construcción.
La minería, así mismo, ha crecido en el último periodo del año pasado, apoyada en la expansión de la producción de petróleo y de otros productos básicos, tales como gas, carbón ferroníquel y oro.

La revaluación no se detiene

Los principales países desarrollados, que en el primer semestre habían registrado una aceleración en la expansión anual del producto interno bruto, volvieron a presentar síntomas de menor cre- cimiento o de estancamien- to. El deterioro económico de EE. UU. ha inducido una fuerte inyección monetaria y expectativas de estímulos por parte de su banco central, lo que continúa generando volatilidad del dólar frente a la mayoría de las monedas. En el continente asiático, Japón realizó fuertes compras de reservas internacionales y China no ha permitido que su moneda se aprecie. Estos factores, junto con los flujos de inversión extran- jera directa, han contribui- do a que las monedas de la región se aprecien, incluido el peso colombiano, afec- tando las exportaciones.

 

ANTONIO J. SESIN*
Especial para PORTAFOLIO

* Economista, analista de Research de Openworld Investment Bank Consulting


 

Siga bajando para encontrar más contenido