Puertos colombianos, a todo vapor

La dinámica colombiana generada por la privatización de los puertos, ocurrida en 1991, desencadenó una serie de millonarias inversiones. La modernización llegó a tal punto que, en el 2004, un estudio de la Comisión Económica Para América Latina (Cepal) señaló que los terminales tenían los mejores índices de competitividad de América.

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septiembre 29 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-09-29

Óscar Medina, analista de la Empresa Multimodal, sostiene que esa calificación se obtuvo por el auge del comercio exterior de principios de siglo y también por las multimillonarias inversiones de las sociedades portuarias para superar el atraso en que se encontraban. Estas inversiones han tratado de desarrollar al máximo la logística de los puertos. Operaciones que básicamente se adelantan en tres frentes: el servicio a las naves, a través del cargue y descargue de mercancía, el servicio a la carga (almacenamiento) y los servicios terrestres, que se refieren a la transferencia (envío y llegada) de los camiones con el container. Dentro de la logística que necesitan las operaciones portuarias hay que tener en cuenta que existen puertos de primera, de segunda, de tercera y de cuarta generación. En la primera y segunda están los que solamente cumplen con un papel de cargue y descargue de mercancía; mientras que en la tercera y cuarta categoría se encuentran las sociedades con servicios complementarios para la realización de trámites, sistemas de refrigeración de la carga y envíos de mercancía al interior del país. En ese nivel se encuentran los de Cartagena y Buenaventura. Carlos José González, gerente de la Empresa Multimodal, afirma que en Colombia, habitualmente, los puertos están técnicamente bien dotados para asumir el proceso de movilidad de bienes y prestación de diferentes servicios propios de los diversos medios de transporte como el férreo, el aéreo y el terrestre. Coincidiendo con estas posiciones, Álvaro Hernando Cardona González, superintendente de Puertos y Transporte, aclara que Colombia está bien en materia portuaria, muy aparte de la infraestructura que los rodea, e independientemente de la dificultad coyuntural que registra en el momento el puerto de Buenaventura. “En términos generales, los puertos están en buenas condiciones y están a la vanguardia. Cartagena el año pasado fue elegido como el mejor puerto para el manejo de contenedores en el caribe”, añade Cardona González. Mayor seguridad Sobre las medidas de seguridad que deben rodear a la mercancía para ser enviada al exterior y la que entra al país, Colombia –incluido el puerto de Buenaventura– ha ganado terreno en el control a las drogas ilícitas de una manera muy efectiva, al punto que se ha convertido en ejemplo para el mundo, porque mucha de la carga que sale ya no necesita que le hagan más inspecciones, debido a que cuentan con procesos avalados por autoridades especiales de Estados Unidos. Por otra parte, el primer lunar que sale a relucir en la problemática de los puertos nacionales es la falta de infraestructura vial que los rodea. Otra dificultad está en las tirantes relaciones de las Sociedades Portuarias Regionales con las autoridades locales, porque a estas últimas les corresponde reglamentar los usos del suelo y no han contemplado los planes de expansión vigentes a la luz de los Planes de Ordenamiento Territorial (POT). Más aún, los inconvenientes continúan porque si las autoridades municipales no han tenido en cuenta la necesidad de reglamentar las áreas de los puertos, mucho menos han previsto las obras de tipo logístico.POR LA CONSERVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE Si bien en el manejo ambiental los puertos también tienen serias dificultades, hay que aceptar que hoy hay mucha más conciencia de que las inversiones que se hagan deben ser compatibles con la naturaleza y con el respeto por el medio ambiente. Además, existe la certeza de que la licenciatura ambiental es una gran limitante para las inversiones. Por ejemplo, en el puerto de Buenaventura hay dos dificultades sobre este particular: la primera, la real necesidad de hacer un dragado en la zona de descargue de los muelles, trabajos de lecho marino que incluyen alrededor de los lotes que sostienen los muelles; y la segunda, que puedan cumplir con la normatividad ambiental que esas obras conllevarían. Frente a esta coyuntura, la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura ha planteado un sistema novedoso de arado, pero el Ministerio del Medio Ambiente y Vivienda aún no se ha pronunciado si acepta la tecnología o no. A todo lo anterior hay que sumarle que cuando se firmaron los contratos de concesión no se previeron las inversiones que el sector privado tendría que hacer en el fututo para cumplir con la normatividad ambiental colombiana, que ahora se denomina Planes de Manejo Ambiental. En Colombia, los puertos están técnicamente bien dotados para asumir el proceso de movilidad de bienes y prestación de diferentes servicios ”, Carlos González, gerente de la Empresa Multimodal.

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