¿Punto final?

Con la llamada a indagatoria de seis congresistas más, ya son nueve los que están abiertamente involucrados en el escándalo ‘para’-político.

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noviembre 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-11-30

Es apenas el comienzo, porque lo que se sospecha es que el maridaje ilícito es considerablemente mayor, lo que permite pensar que ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia irán otros ‘padres y madres de la patria’. Es bueno y saludable que sea así, porque lo que no podemos hacer es tapar, callar las voces que denuncian y mirar para otro lado. Esta es una excelente oportunidad para que la sociedad presione por una limpieza de la política, por una cirugía severa que extraiga los tumores malignos y por que se revele entera la verdad. Hasta ahora todo ha sido por capítulos. De los recientes vale la pena mencionar el del senador De La Espriella que narró el famoso encuentro del Nudo de Paramillo a mediados del 2001 en donde políticos, empresarios y otros personajes de todo el país y hasta de su capital, suscribieron un documento con los jefes ‘paras’ Castaño y Mancuso. ¿Fue un pacto electoral, un compromiso para montar poderes ‘para’-políticos regionales, un documento en el que se consignaron sólo ideas de buenos propósitos, una plataforma ideológica para el Movimiento Nacional Comunitario, como se ha dicho? Sobre este episodio hay que profundizar más porque aún está brumoso. Cuenta la crónica que uno de los asistentes, muy solícito, afirmó dirigiéndose a Castaño o a Mancuso, “yo lo firmo Comandante” y después de él vinieron los demás. Ese personaje el señor Ordosgoitia acaba de renunciar a la dirección del Instituto Nacional de Concesiones Inco y por supuesto más tardó en presentar la renuncia que el Gobierno en aceptársela. Un comunicado de la Casa de Nariño dice que “ningún funcionario debe tener precedentes de reuniones con grupos ilegales, ni haber firmado con ellos documentos o compromisos”. Las preguntas saltan de inmediato ¿por qué no se dice lo mismo de los parlamentarios miembros de la coalición a quienes buscan para que apoyen los proyectos gubernamentales? ¿Los miembros de la coalición sí pueden tener esos precedentes? La verdad en su totalidad debe conocerse aunque tome tiempo y no podemos caer en las trampas que buscan impedirlo. Una de ellas es la afirmación de que la sociedad colombiana no está preparada para aceptarla. Cuentos, no es cierto, la sociedad debe saber lo que ha ocurrido. Otra es la de que el paramilitarismo penetró a toda la sociedad, algo así como que todos estamos untados y por eso es mejor que nos tapemos con la cobija de la impunidad. Tampoco es aceptable, como no lo es la conclusión que se extrae de esa posición que es una Ley de Punto Final, de olvido, o sea la gran palada de tierra que se le quiere echar al asunto. La solución no es una ley de amnesia colectiva para evadir el conocimiento de la verdad. Ernesto Sábato presidió en Argentina la Comisión sobre la desaparición de personas en la época de la dictadura militar. Y dijo esto: “no estamos movidos por el resentimiento ni por el espíritu de venganza; sólo pedimos la verdad y la justicia… no podrá haber reconciliación sino después del arrepentimiento de los culpables y de una justicia que se fundamente en la verdad”. Decano F. de Economía, U. Piloto "La verdad en su totalidad debe conocerse aunque tome tiempo y no podemos caer en las trampas que buscan impedirlo”.

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