Puntos clave para competir con éxito

En el escenario actual, la competitividad es más relevante que nunca antes en América Latina.

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noviembre 30 de 2005 - 05:00 a.m.
2005-11-30

Las empresas y regiones verdaderamente competitivas generan empleo y exportaciones, entregan ganancias, y también dan mejor salud, educación y bienestar a sus empleados. Contar con estos beneficios asegura que las empresas desarrollarán capacidades de innovación sostenibles en el tiempo. Según Natalia Jiménez, directora de Desarrollo Estratégico Internacional de Proexport, si América Latina quiere prosperar en la economía global, los países deben encontrar formas para que sus ciudadanos obtengan cada vez mejores estándares de vida. Para tener éxito en la próxima década, las compañías latinoamericanas necesitan hacer las cosas mejor, pero también hacerlas diferentes. Tendrán que atreverse a cambiar las reglas de la competencia y competir con conocimiento e innovación. El desafío será crear estrategias distintas, que otros no puedan imitar. Para Jiménez, la competitividad no se logra de un día para otro. Por el contrario se necesita de mucho tiempo. Alcanzarla toma décadas y para ello es necesario hacer importantes cambios como tomar opciones estratégicas informadas, es decir, establecer una posición en el mercado; enfocarse en las necesidades del cliente y encontrar formas innovadoras de servir mejor que la competencia; aprovechar oportunidades y tomar la iniciativa. También es fundamental tomar riesgos, no castigar el fracaso ya que se bloquea el aprendizaje y la innovación; por último, es necesario invertir en la gente. Las ventajas competitivas que ha logrado Colombia en los distintos escenarios internacionales son importantes, pero no se pueden limitar a su ubicación geográfica y mano de obra barata. El país debe seguir el ejemplo de los holandeses que sin gozar de ninguna de las ventajas naturales, mantienen el primer lugar en el mercado mundial. Y ¿cómo lo lograron? Con estrategias comerciales, segmentando el mercado, mejorando la distribución e introduciendo innovaciones tecnológicas. "Cada vez más, el desarrollo económico se encuentra ligado a la habilidad de una nación para adquirir y aplicar conocimiento técnico y socioeconómico, que prioriza las ventajas competitivas derivadas del uso del conocimiento y la innovación" indicó Jiménez. La innovación involucra diversos aspectos como, por ejemplo, la renovación técnica que comprende el desarrollo y puesta en marcha de productos o procesos originales, una mejora sustantiva de los existentes, con el propósito de satisfacer una necesidad, solucionar un problema o aprovechar la oportunidad de mercado. También involucra una innovación organizativa o institucional en la que se desarrollan y ponen en marcha esquemas gerenciales que incrementen la capacidad de los agentes económicos; y, finalmente, una innovación informática en la que se toma en cuenta el desarrollo de servicios y tecnologías de la información para la producción y administración de las empresas. La competitividad es la clave para consolidar el desarrollo comercial y exportador del país, ésta involucra la capacidad de innovación y absorción de tecnologías por parte de las empresas; un ambiente macroeconómico estable; un marco institucional y funcionamiento de las instituciones públicas y privadas; condiciones geográficas, tamaño y distancia a mercados; entre otros. La mayoría de las empresas colombianas son organizaciones familiares y Mipymes, cualidades que implican, por sí solas, una gran cantidad de limitantes de capital de trabajo adecuado, escaso acceso al crédito bancario, falta de innovación, falta de capacitación del personal y mejoras tecnológicas. Solo un pequeño porcentaje de la economía está representado en las grandes industrias, aquellas que sí logran ser un poco más competitivas a nivel internacional. Según Jiménez "La única forma de lograr competitividad y por ende beneficios económicos, es a través de actos de innovación, es decir, que por medio de una nueva tecnología productiva, comercial u organizacional, el mismo producto pueda ser obtenido de una manera distinta, más eficiente, logrando un margen de ganancia mayor respecto de los competidores o encontrar un nuevo producto que sea capaz de mejorar la satisfacción de las necesidades de los consumidores". Sin embargo, la sola actitud de una empresa no es suficiente para lograr que un sector se vuelva competitivo ya que la interdependencia de la vida, obliga a las compañías a trabajar inmersas en una cadena productiva, y es ella, la que debe ser competitiva. Entonces, la competitividad es la acumulación de pequeñas innovaciones a lo largo de la cadena productiva guiadas por una clara visión del valor que dicho sector quiere aportar a la sociedad. Estas claves para desarrollar la competitividad son fundamentales por cuento, las pymes como generador de empleo se han convertido en un factor decisivo. De ahí que el conocimiento se ha convertido en una herramienta muy valiosa para el desarrollo empresaria y sirve como punto de referencia para adelantar exitosos procesos de innovación que a todas luces ensancharán el camino de la anhelada competitividad empresarial, tal como se ha explicado en este artículo.

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