Quitarle tres ceros al peso gana terreno; Gobierno ve proyecto con buenos ojos

El Gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, asegura que el proyecto no tiene por qué tener impactos en inflación. La iniciativa ya tiene el respaldo del Gobierno y del Emisor.

POR:
septiembre 29 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-09-29

Ayer (miércoles), durante una reunión de presentación de la iniciativa de los nuevos pesos en la Comisión Tercera de Senado, el gerente del Emisor, José Darío Uribe, aseguró que es buen momento para emprender el cambio, que también busca hacer más eficiente y práctica la contabilidad de empresas y entidades públicas.

Señaló que si bien el país puede seguir como está, actualmente están dadas las condiciones para adelantar la iniciativa, teniendo en cuenta las proyecciones de baja inflación en el largo plazo. El ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, señaló que el Gobierno ve el planteamiento con buenos ojos, pero que es necesario hacerlo con cuidado y distribuir su costo (estimado en 221.000 millones de pesos) en un plazo amplio.

Uribe sostuvo que la eliminación de los tres ceros a los billetes y monedas no tiene por qué hacer ruido, ni mucho menos tener impacto en el costo de vida, para lo cual es preciso que se cumplan varios preceptos.

El primero de ellos es que la gente comprenda bien que se trata de una nueva unidad de medición, con la cual se podrá seguir comprando los mismos bienes y servicios de hoy. Por ejemplo, si una persona gana un salario mínimo, equivalente a 515.000 pesos, bajo el nuevo esquema su salario sería de 515 nuevos pesos, pero el arriendo ya no le costaría 100.000 pesos, sino 100 nuevos pesos.

El segundo factor de éxito es que exista un mecanismo apropiado para el redondeo de las cifras cuando llegue el momento de la conversión, de tal manera que la gente tenga clara la equivalencia de la moneda y los consumidores no se dejen cobrar más por los productos que compran.

El tercer elemento es que se mantengan los controles por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio, para que se les garantice a los compradores que los establecimientos comerciales entreguen el cambio exacto cuando pagan con efectivo, lo que incluye la devolución de monedas de baja denominación.

Como cuarto elemento Uribe mencionó que las expectativas de inflación estén 'ancladas', lo cual facilita la decisión en el caso de Colombia, pues el ajuste se haría para darle un manejo óptimo y práctico al dinero, contrario a lo que ocurrió en países como Argentina, donde la medida se tomó para resolver los problemas ocasionados por una inflación desbordada.

El funcionario insistió en que el proyecto ayudará a bajar los costos de producción de las monedas, pues los metales con los que se producen actualmente se van a mantener al alza.

515 nuevos pesos sería el salario mínimo en el país en el caso de que la iniciativa se convirtiera en ley este mismo año.

Siga bajando para encontrar más contenido